lunes, enero 19, 2015

MUNECA BRAVA ;estereotipos en el tango argentino

TEATRO › LA CANTANTE Y ACTRIZ MIRIAN PENELA PRESENTA MUÑECA BRAVA EN EL TEATRO LA COMEDIA

El lugar de las mujeres en el tango

La artista argentina radicada en Madrid vuelve a Buenos Aires para ofrecer un espectáculo que fusiona la estética del musical y del cabaret con bloques de stand up. Penela interpreta un repertorio de tangos, valses y milongas que reflejan los estereotipos femeninos.

 Por Candela Gomes Diez
En las letras de tango, género masculino por antonomasia, es el hombre quien sufre el desengaño y el que llora la traición. Pero, ¿qué ocurre con la mujer, destinataria de esos versos desgarrados que aquél le prodiga? ¿Qué ocurre con sus ideas, sus deseos, sus ambiciones? A través de la pluma de los compositores, la mujer asume en el discurso un rol subalterno, por acción u omisión. Ella es, según el caso, la “solterona”, la que “nunca tuvo novio”, la “arrabalera”, la “fea”, la “gorda”, la “misteriosa” o “la que no supo guardar un cacho de amor y juventud”. En Muñeca brava, la cantante y actriz Mirian Penela propone una lectura cómica, pero al mismo tiempo reflexiva, de esta desigualdad discursiva presente en la música porteña.
Con el lugar de la mujer en el tango como argumento principal, La Penela interpreta, acompañada por el pianista Hernán Valencia, un repertorio de catorce canciones que combina tangos, valses y milongas de los años ’20 y ’30, cantadas por mujeres de la época como Tita Merello, Ada Falcón, Rosita Quiroga y Libertad Lamarque, y que reflejan aquellos estereotipos femeninos. “Arrabalera”, “Mamá, yo quiero un novio”, “La fea”, “Volvé” y “Muñeca brava” son algunas de las letras elegidas para la ocasión. La artista argentina, quien reside en Madrid, vuelve a Buenos Aires para ofrecer un espectáculo que además fusiona la estética del musical y del cabaret con bloques de stand up, y que la llevó a recorrer la geografía española durante veinte años, y otros países como Italia y Bélgica.
“Este espectáculo lo encontré porque yo quería hacer humor, y en España estaba condenada a trabajar en lugares argentinos; pero cuando iba a ofrecer una presentación de tango, no tenía la aceptación que había pensado. Allá no hay mucho conocimiento del repertorio, porque conocen a Carlos Gardel, pero se quedaron ahí, y además los tangueros españoles son milongueros, entonces quieren bailar y ver bailar, y ése es el show de tango que buscan. Por eso, a partir de ese momento busqué, dentro de lo que quería hacer, algo cómico. Cuando me fui de la Argentina me había llevado cintas, casetes, vinilos y revistas con letras, entonces cuando me puse a buscar entre todo ese material descubrí que los tangos que me hacían reír eran los que hablaban sobre la mujer de una manera delirante. Así encontré esta obra de humor y con el tiempo, a fuerza de repetirla, encontré además un espectáculo con un discurso feminista”, cuenta Penela.
Fue ese mismo discurso feminista el que mereció el reconocimiento en España por parte de instituciones que trabajan con la violencia de género, y el que llevó a la obra a ser interpretada en distintos ayuntamientos españoles en ocasión del Día de la Mujer, del Día contra la Violencia de Género y en jornadas de conciliación entre la vida laboral y la vida familiar. A propósito, Penela sostiene que el argumento “surgió a partir de reflexionar en voz alta sobre el lugar que ocupa la mujer en las letras de tango”. “Me río de las mujeres y busco poner en evidencia lo que está mal a través del humor, y eso que está mal se vuelve un discurso positivo hacia el género femenino; por eso algunos hombres interpretan que eso implica hablar mal de ellos”, advierte.
Tal como explica Penela, la lectura de género no fue premeditada y surgió, en un comienzo, en la búsqueda de material musical no tradicional, y más tarde se afirmó en la práctica del oficio, sobre las tablas. “Fue una necesidad. Yo quería entrar en un circuito diferente al folklórico, por eso los tangos que interpreto aquí fueron escritos para los espectáculos de vodevil y varieté en los años ’20. El tango es una música que hace mucho bien y cuenta cosas que nos siguen pasando. Me molesta que piensen que es de otra época o un discurso pasado de moda.”
Muñeca brava fue un antes y un después para la carrera de Mirian Penela, y un quiebre en su concepto artístico. “Comencé a perfilar una identidad como cantante y artista, y para otros estrenos siempre elegí un tema, porque ya no quiero subirme a un escenario para cantar una paleta de canciones diferentes sino para dar un mensaje.” Así, a esta puesta de “tangos con humor” le siguieron otras como Con voz de mina, donde Penela continuó indagando en la vida de la mujer, pero desde otra perspectiva, rescatando las voces y las obras de compositoras, autoras y cancionistas argentinas como María Elena Walsh, Carmen Guzmán, Mercedes Simone, Azucena Maizani, Tita Merello, Rosita Quiroga y Eladia Blázquez, y Che, Polaco, un homenaje al Polaco Goyeneche a través de un recorrido por su vida y trayectoria.
El humor, como recurso inusual para abordar un género dramático como el tango, funciona como elemento catártico y dota de sentido a cada personaje femenino que interpreta “La Penela”, quien hace uso de la parodia y la sátira para relatar breves historias de hostilidad y humillación hechas canción. “Hace veinte años que hago esta obra; no dejo de hacerla porque me divierto como el primer día, y porque me sigo riendo y sorprendiendo de las cosas que me contesta el público. El humor es una herramienta poderosa que abre muchas puertas.”
En tiempos en los que la cuestión de género se ha vuelto un tema de mayor visibilidad y difusión mediática, la puesta, que contribuye al proceso reflexivo, invita a pensar sobre el poder simbólico de algunas expresiones, en apariencia ingenuas, que refuerzan y naturalizan desigualdades. Pero, además, invita a reírse. Que no es poco.
* Muñeca brava se presenta en el teatro La Comedia (Rodríguez Peña 1062), durante enero y febrero, los lunes a las 21 y los viernes a las 23.30.

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