jueves, febrero 12, 2015

CHILE: fallecimiento de la Dra. Angélica Gimpel

Fallecimiento de la Dra. María Angélica Gimpel Smith(en 2010)

Con profundo dolor informamos a nuestros socios el sensible fallecimiento de nuestra colega y amiga María Angélica Gimpel Smith. Colegio de Médicos Veterinarios de Chile
Fotografía aportada por el Sr. José Eugenio de la Maza.
Fotografía aportada por el Sr. José Eugenio de la Maza.

 Aprovechamos la oportunidad para enviar un saludo cariñoso para los familiares, amigos y colegas que tuvieron la oportunidad de compartir con ella.
http://www.colegioveterinario.cl/noticia_ver.php?id=108

Recordando a ANGELICA, mi amiga y colega
Por esas cosas de la diáspora latinaomericana, recién me vengo a enterar hoy, más de cuatro años después, de su muerte. La conocí en Chile, 1974, cuando estudiábamos ambas en ESCOLATINA. Luego nos volvimos a ver cuando fue a la Universidad de Concepción, adonde yo trabajaba, una pocas veces,  y como ayudante de un profesor visitante, Pedro Paz. Nos reencontramos en el Reino Unido, en 1979, en Falmer, Sussex.Las dos obtuvimos nuestro D. Phil de Economia (IDS) en 1989. Y entonces perdí todo contacto con ella. Angélica fue una mujer inenarrable, de infinito coraje y enorme modestia, que arriesgaba su vida para salvar la de otras víctimas de la dictadura de Pinochet y sus aliados/as. Por eso,  mientras estemos vivas/os, nuestra Pimpinela chilena seguirá viviendo en nuestros corazones.Y siempre con un pucho en las manos.

Dra. Marta R Zabaleta
D.Phil 1989, IDS

1 Comments:

At 1:37 a.m., Blogger Julio Ricardo said...

angélica gimpel smith,
mi colega, mi compañera, mi amiga.
Conocí a Angélica Gimpel en el Instituto de Estudios del Desarrollo de la Universidad de Sussex, Inglaterra. Terminaba el año 1987, yo comenzaba mi Maestría, ella terminaba su Doctorado. Mi condición de nicaragüense, y su entusiasta simpatía por la revolución sandinista nos acercó de forma espontánea hacia una identidad política que devino en larga amistad, e involucró a mi entonces joven familia. Tenía yo 34 años, mis hijos eran aún niños y junto con Tere, mi esposa mexicana, disfrutamos de largas veladas en casa de Angélica, en St Martin´s Place, en Brighton.
Hoy, googleando entre viejos artículos sobre las verdaderas causas de la invasión americana a Irak, en 2003, me encuentro el artículo de Angélica, y a continuación la demoledora nota de la también colega Marta Zabaleta. Angélica murió en 2010, me entero casi seis años después.
Mis recuerdos de Angélica son los una mujer íntegra, sencilla y firme en sus convicciones. A veces ésto la alejó de otros colegas y compañeros quizá con más olfato político que ella y más pragmatismo en sus enfoques y en el desarrollo de sus carreras. A ella la caracterizaba una solidaridad que llegaba hasta el desprendimiento. En más de una ocasión, cuando mi beca no alcanzaba en mi familia para completar la renta del mes en el Campus Universitario, ella buscó, no sé donde, contactó, consiguió, y me ayudó con esa renta. Angélica no vivía en la holgura, pero sus relaciones con algunas organizaciones, líderes laboristas o de la iglesia, eventualmente le ayudaron a ayudar a otros, no a sí misma.
Al final de mi maestría, ya de regreso en Nicaragua, Angélica, prolija y paciente, gestionó mi título y sus correspondientes certificaciones. Ella se ofreció. Conservo sus notas manuscritas explicando sus gestiones, como humilde símbolo de la inmensa gratitud que le guardaré toda mi vida. Mantuvimos cierta correspondencia en los 1990s, que me permitió enterarme del entusiasmo inicial con que regresó a Chile al volver la democracia, y su posterior desencanto –quizá porque las cosas no iban tan bien o tan rápido como ella hubiera querido. Gradualmente fui perdiendo contacto con ella, excepto por algún artículo que le conocí, como el que me llevó a conocer la devastadora nota del Blog de Marta.
Descanse en paz mi colega, mi compañera, mi amiga.
San Salvador, El Salvador, mayo 29, 2016

 

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