lunes, octubre 05, 2015

QUE VIVA LA MEMORIA DE HENNING MANKELL, aunque haya muerto él.

Frente al cáncer, Mankell revisa su vida y la cuenta

 

 

El escritor sueco de literatura policial.A partir del diagnóstico, el autor se metió con su pasado. “Puede que no me atreviera a pensar en el futuro”, dice.


Cuando, el año pasado, el escritor sueco Henning Mankell (1948) se enteró de que tenía cáncer de pulmón, se puso a escribir. Mirando hacia atrás, hacia su propia vida. Y escribir también sobre el tratamiento. Esas líneas ya se convirtieron en un libro: acaba de publicarse Arenas Movedizas, publicado por Tusquets.
Así, el nuevo libro de Mankell, un autor que puso la novela policial de su país en el mapa internacional con la saga del protagonizada por el detective Kurt Wallander, se estructura en pequeños capítulos en los que el escritor recuerda su pasado, reflexiona sobre los más diversos temas y habla también de su relación con la quimioterapia y con el cáncer que amenza su vida. A continuación, algunos fragmentos de la obra.
Diagnóstico
“De repente fue como si la vida se estrechara. Aquella mañana, recién estrenado el año 2014, cuando me dieron el diagnóstico de cáncer, fue como si la vida se encogiera. Escaseaban las ideas, una especie de paisaje desértico se me extendía por dentro, en la cabeza.
Puede que no me atreviera a pensar en el futuro. Era territorio incierto. Así que volvía continuamente a la infancia”.
“Estoy en pleno proceso. No hay ninguna respuesta definitiva.
Pero esto es lo que ha pasado y lo que he vivido. El relato carece de final. Aún está en proceso.
Y de eso, precisamente, trata este libro. De mi vida. De lo que ha sido y de lo que es”.
Juventud
“Eran tiempos de liberación.
Yo no había cumplido veinte años. Escribía poemas y me pasaba las noches deambulando por Estocolmo y pegándolas en las fachadas y en las columnas de cemento. A veces los arrancaban. Me alegraba mucho. Un lector había reaccionado, aunque no porque le gustara”.
Crimen
“He dedicado mucho tiempo de mi vida a los crímenes y a las investigaciones de los mismos. Mi planteamiento es que el mal siempre es fruto de las circunstancias, nunca es congénito. He escrito sobre crímenes porque ilustran mejor que ninguna otra cosa las condiciones que constituyen la base de la vida humana”.
Mujeres
“Ignoro cuánto tiempo de mi vida he dedicado a las relaciones con mujeres. No empezaron, desde luego, de un modo muy alentador. A mi madre no la conocía hasta la edad de quince años. Hizo lo que suelen hacer los hombres: se largó”.
“Cada vez comprendo mejor hasta qué punto fue decisivo el periodo que pasé en París. Me formó en muchos sentidos. No todos igual de agradables, quizá.
Por ejemplo, en aquella época conocí a una mujer a la que, durante mucho tiempo, deseé la muerte”.
Verdades
"En mi mundo, las verdades son siempre provisionales. nada de lo que he pensado en mi vida ha permanecido inalterado. Las verdades son como naves que se balancean en el mar. Hay que darles el rumbo adecuado. Navegar dejando atrás bajíos y atolones. Variar la velocidad o la cantidad de velas desplegadas."
Tiempo
“Sea lo que sea el tiempo, vivimos siempre con él en el pasado. En el preciso instante en que pienso la palabra que voy a escribir y la escribo, el tiempo lo ha transformado todo en algo del pasado. No importa lo que hagamos, recordemos o soñemos. No existe el ahora, sólo el pasado”.
“El futuro no nos atrae tanto como el pasado, puesto que no hay en él nada de lo que podamos estar seguros, nada con lo que relacionar nuestras vidas. Sencillamente, la imaginación no soporta suposiciones demasiado improbables sobre cómo será la vida en un tiempo que sobrepasa nuestros horizontes”.

0 Comments:

Publicar un comentario

<< Home