martes, mayo 02, 2017

ARGENTINA: La iglesia y Macri quieren que borremos el pasado del que fueron cómplices.


Nora Cortiñas contra la idea de "reconciliación" de la Iglesia
"Quieren que borremos el pasado"
La dirigente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora consideró "hipócrita" el planteo del Episcopado y señaló que la Iglesia primero debe hacerse cargo de su complicidad con la dictadura. Vinculó al Gobierno con la iniciativa.
 


La integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora Nora Cortiñas rechazó por “hipócrita” a la iniciativa de la cúpula de la Iglesia Católica de convocar a familiares de víctimas de terrorismo de Estado y represores para fomentar la “reconciliación” a través del diálogo sobre la última dictadura. “Que abran los archivos y le digan a los militares genocidas que vayan a los juzgados a declarar toda la verdad” sobre lo que ocurrió con los 30 mil desaparecidos, cuestionó la dirigente de derechos humanos.
Las reuniones con víctimas y familiares de victimarios fueron confirmadas por la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), como parte de las actividades que los obispos realizarán durante su 113° Asamblea Plenaria que comenzará mañana en la localidad bonaerense de Pilar. Serán el puntapié de inicio de “un itinerario de trabajo sobre el tema de la reconciliación en el marco de la cultura del encuentro” y como parte de “un servicio al encuentro fraterno de los argentinos”, según definió la Agencia Informativa Católica Argentina (AICA).
“¿Ahora vienen a pedir reconciliación?”, se preguntó Cortiñas durante una entrevista por radio Blue y acusó a la Iglesia de ser “partícipe del terrorismo de Estado” por haber “bendecido las armas con las que mataron y torturaron a nuestros hijos e hijas”. También por “apoyar los vuelos de la muerte y participar de la entrega de bebés nacidos en cautiverio de sus madres”, enumeró la dirigente.
En su criterio, en vez de convocar a un “reconciliación”, lo que debería hacer el Episcopado argentino es “decirle a los militares genocidas que vayan a los tribunales a declarar toda la verdad sobre nuestros hijos”. A la vez, añadió, los obispos también debieran decir “qué saben” de aquellos años, ya que algunos “estaban en contacto con los militares”.
“La reconciliación es que primero abran los archivos, que digan qué pasó con todos y cada uno de nuestros hijos, que pidan perdón. Si es que puede haber una reconciliación, será con toda la verdad”, dijo Cortiñas.
Fuentes episcopales precisaron a la agencia oficial Télam que a las reuniones en la casa de retiros de Pilar ya fue invitado “un reducido grupo de personas”, integrado por “familiares de desaparecidos y de militares, y un periodista”. Según se explicó, además de promover “la reconciliación”, esta idea tiene por objetivo que los obispos tengan "una mirada más unificada, no uniforme, de ese período histórico” ya que entre ellos “hay miradas diferentes” sobre lo ocurrido en esos años.
“Que digan qué averiguaron, cómo se movieron, qué trámites hicieron para parar el horror; eso queremos”, volvió a cuestionar Cortiñas, para quien “no puede haber una reconciliación cuando no hay arrepentimientos”.
Según se informó oficialmente, las reuniones entre víctimas y victimarios (por separado) se extenderán por aproximadamente un año. “La reconciliación es que primero abran los archivos, que digan qué pasó con todos y cada uno de nuestros hijos, que pidan perdón. Si es que puede haber una reconciliación, será con toda la verdad”, definió Cortiñas.
Por otra parte, la  madre de Plaza de Mayo criticó también la apertura de los archivos de la dictadura anunciada por la CEA que, antes de abrirla al público, aprobará a un protocolo para que víctimas y familiares directos de desaparecidos puedan consultar los papeles tal como ya había sido anunciado en octubre del año pasado. “Esos archivos –dijo Cortiñas- son las mismas cartas que nosotros llevamos al Episcopado y las que mandamos al Papa de esos años al Vaticano.” Es decir que “no hay nada nuevo”.
En su opinión, lo que hay detrás de la desclasificación del material ya conocido que estaba guardado en el Vaticano y en los despachos de los prelados argentinos, y de la supuesta "reconciliación", es “la intención de borrar el pasado”. Y vinculó en esto al gobierno de Mauricio Macri: “Quieren que borremos el pasado y no vamos a concebirlo. Queremos justicia sin el menor atisbo de venganza”, concluyó.

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