Facebook dio marcha atrás y levantó la censura sobre la foto de una joven con el torso descubierto y sus pezones a la vista, que desfilaba en la última Marcha del Orgullo LGBTTBIQ en la ciudad de Buenos Aires. Su publicación, por parte de la comunicadora feminista Liliana Daunes, derivó en que la red social más grande del mundo la castigara con el bloqueo de su cuenta por 30 días. Después de que PáginaI12 consultara a los voceros de Facebook por la medida, la empresa le devolvió la cuenta y la fotografía, aunque Daunes se enteró por casualidad, ya que no recibió ningún tipo de notificación sobre la suspensión de la sanción. De todas formas, la periodista y locutora confirmó a este diario que seguirá adelante con la demanda judicial, iniciada contra la red social, por considerar “abusivas y discriminatorias” sus normas comunitarias por las cuales censura imágenes de pezones de cuerpos feminizados y por entender que son “ilegales” y atentan contra la militancia feminista. El caso podría convertirse en un “leading case”. “Facebook nos tiene miedo porque tenemos el poder de exigirle que cumpla con las leyes de nuestro país”, afirmó Daunes a este diario.
Luego de la censura sobre su cuenta, impuesta el 18 de noviembre, Daunes presentó una medida cautelar, que tramita en el juzgado Federal Civil y Comercial N° 5, y reclamó que Facebook le devolviera el contenido de la foto cuestionada por la red social, por entender que los pezones de los cuerpos feminizados son iguales a los de los varones, a los que Facebook no persigue. Y también exigió que se le restituyera su cuenta y que se tomen medidas preventivas para evitar que a futuro vuelvan a censurarla. La representa legalmente el abogado Alejandro Mamani, cuyo equipo está integrado además por la filósofa Julieta Arosteguy. Tienen otros cuatro casos similares en la Justicia.

Facebook es una empresa con un valor mayor a 350 mil millones de dólares. Tiene 2100 millones de usuarios en el mundo, 31 millones de los cuales están en Argentina. “Facebook nos necesita, necesita de nuestros datos, necesita que vos y todos existan en la red social porque eso la hace grande, ya que la información que generamos es el pago por el servicio que nos brindan. Facebook teme que dejemos de publicar pero a su vez nos censura injustamente, cuando castiga los pezones femeninos tratados con evidente discriminación; cuando no respeta la desnudez de mujeres indígenas, occidentalizándolas a la fuerza;; cuando censura a los cuerpos gordos por denuncias masivas; cuando silencia las expresiones de denuncias políticas; cuando borra obras de arte que muestran desnudez femenina o los textos políticos que reciben denuncias de trolls; o cuando les exige a las personas trans que viven en países sin ley de identidad de género que el nombre de su cuenta de FB sea el mismo que el de su DNI”, dijo ayer Daunes. FB le devolvió la foto y la cuenta en la noche del jueves, antes de que se pronuncie la justicia y de que se cumpla el plazo de sanción de 30 días.
El miércoles y el jueves este diario se comunicó con la agencia de comunicación que actúa como vocera de la firma en el país, para preguntarle por el caso. Una vocera se limitó a informar que la censura respondía a las normas de convivencia de la red social.

–¿Qué pueden hacer los usuarios frente a las regulaciones de Facebook, que paradójicamente no tienen ningún tipo de regulación en los países donde está presente? –le preguntó este diario a Daunes.
–Denunciar, luchas por nuestros derechos, por pezones iguales, por la particularidad, por la identidad, por la libre opinión política. Y exigir que si somos censurados nos respondan y si no, que sea la justicia la que decida si esa censura es válida o no lo es. Somos fuertes y las empresas lo saben. Somos muchos y podemos obligar a las empresas a que respeten nuestros derechos.
La política de Facebook de censurar imágenes de pezones femeninos no es nueva. Alcanza incluso a aquellas que muestran cuerpos después de una mastectomía. Como le sucedió hace un par de semanas a la actriz Lorena Meritano, que decidió mostrar las cicatrices que le dejaron al enfrentar un cáncer de mama y el proceso de reconstrucción que le hicieron, con la intención de concientizar a otras mujeres sobre los controles periódicos para detectar la enfermedad a tiempo. Hace tres años fue famosa la censura a una foto de una pareja aborigen, de un hombre y una mujer, semidesnudos, que publicó en su fan page el Ministerio de Cultura de Brasil, para conmemorar el Día Nacional del Indio. Facebook terminó pidiendo disculpas al gobierno brasileño. También ha censurado fotos de la famosa modelo gorda Tess Holliday, donde aparecía en bikini por “mostrar partes del cuerpo de una manera no deseable”, dentro de un evento llamado Feminista y Gorda.
El caso plantea por un lado, la pregunta sobre quién modera a Facebook y quién controla sus normas de convivencia. De hecho, Facebook la aplica sin que nadie lo controle. No hay entes administrativos que regulen lo que hace o deja de hacer Facebook ni otra red social. Por el otro, la gran mayoría de la gente que es censurada no llega a judicializar sus casos porque litigar es costoso. Y entonces no se pone en discusión su poder de censurar ciertos contenidos. La demanda que lleva adelante Daunes, apunta justamente a eso: a cuestionar los criterios de censura de Facebook, que se aplican discrecional y discriminatoriamente, a partir de la denuncia de otros usuarios.