Integran L@s Sororas. Son el motor del amplio equipo que sacó adelante la media sanción del proyecto de Interrupción Voluntaria de Embarazo, la selección del aborto legal, seguro y gratuito: diez diputadas, un diputado y una concejal, de distintas procedencias partidarias, enfrentados en otros temas, que hicieron alianza, lograron consensos y juntaron los votos en sus espacios partidarios para lograr la aprobación histórica. La transversalidad es su sello. Surgieron primero como grupo de Whats- App y desde ese espacio virtual llevaron adelante la “coordinación operativa” para lograr el triunfo, articulando acciones con la Campaña y otros colectivos y organizaciones de mujeres. Desde ahí, por ejemplo, se evaluaba salir a apoyar en redes a algún “indeciso” para que fuera más fácil la conversación posterior. Festejaban cada vez que alguien pasaba de “dudoso” a estar a favor, o a “dudoso”, de estar en contra. No hubo ningún “Durán Barba”, dicen, en broma pero también en serio. El triunfo se consiguió a pura sororidad y compartir esfuerzos, inteligencia e información. Sin todo lo de “afuera” –las movilizaciones, el periodismo militante, las famosas–, la aprobación habría sido imposible, coinciden. Se fueron consolidando en estas últimas semanas de intensas negociaciones, en las que compartieron frustraciones, opiniones y alegrías, mientras avanzaba el debate. Por eso se los vio hacer de hinchada –más allá de sus pertenencias partidarias enfrentadas– frente a discursos trascendentales, hacia el cierre de la maratónica sesión, abrazarse fuerte y compartir lágrimas, cuando el tablero marcó que el dictamen de mayoría finalmente se imponía.

Brenda Austin, 36 años, diputada de la UCR. Se encargó de juntar votos dentro del radicalismo y llevó prolijamente en una planilla de Excell los apoyos que se iban logrando entre todos los bloques. Abogada, antes de ser diputada fue presidenta de la Federación Universitaria de Córdoba y funcionaria municipal. “¿Debatimos si estamos a favor o en contra del aborto? ¿Si nos parecen bien o mal las decisiones que toman las mujeres? ¿Si hay o no abortos en la Argentina? No, lo que estamos debatiendo es qué hacer con la realidad. Cada día, ahora mismo, mujeres de todas las clases sociales en cada rincón de nuestro país abortan. Esto ocurre. Negarlo es tan necio que duele. Lo que estamos discutiendo es en qué condiciones lo hacen”, dijo en la sesión.

Victoria Donda, 40 años, diputada de Libres del Sur. Fue la primera firmante del proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito en su última presentación. “Cuando juré como diputada juré con este pañuelo verde, este que tengo hoy aquí adelante, cuando no se vendía, cuando no estaba atado en los bolsos de cada chica de las escuelas secundarias del país que apoyan este proyecto de ley. Es un proyecto que hemos presentado hace 13 años en la Argentina. Llegó al recinto por la fuerza de las mujeres que están afuera. Por ese movimiento feminista que nos dijo a los diputados y diputadas que teníamos que tratarlo. Y la decisión política valiente de traerlo al recinto y ponerlo finalmente en discusión”, señaló en su intervención.

Mayra Mendoza, 34 años, dirigente de La Cámpora y parte del bloque kirchnerista. Junto con Mónica Macha se encargó de los votos dentro del FpV. En la sesión, Mendoza les mandó un fuerte mensaje a los peronistas que aún dudaban de apoyar la ley. “Quiero hablarles a aquellos peronistas que aún dudan con su voto. Este también es un tema de justicia social”, arrancó. “Recuerden a Evita. Planteaba ‘donde hay una necesidad hay un derecho’. Hoy hay una necesidad de terminar con muertes evitables de mujeres. Hay un derecho al aborto legal.” Además, recordó a Néstor Kirchner: “Como dijo quien hoy está más presente que nunca: No pasarán a la historia los que especulen, sino los que más se la jueguen. Ese fue Néstor Kirchner. Señores y señoras diputadas, pasemos a la historia. No voten contra las mujeres”.

Silvia Lospennato, 40 años. Es la secretaria parlamentaria del bloque del PRO, dirigente cercana al presidente de la Cámara, Emilio Monzó, peronista. Se define como “técnica”, antes que diputada. Tuvo la ardua tarea de convencer y sumar votos dentro del macrismo, la bancada más reacia al proyecto. Ella fue quien organizó la foto de funcionarios en apoyo a la legalización del aborto. Su discurso de cierre hizo emocionar a diputados y diputadas de todos los bloques. Recordó a pioneras y pidió al borde del llanto que el aborto sea legal, seguro y gratuito. “Tenemos la posibilidad de modificar una ley de cien años, reflejar los avances de los derechos de las mujeres que se han producido. Ninguno de nosotros es el mismo que era antes de empezar este debate.”

Daniel Lipovetsky, 50 años, diputado del PRO. Ex legislador porteño, es un dirigente cercano a Daniel Angelici. Como presidente de la comisión de Legislación General, estuvo a cargo de encabezar el plenario de comisiones, a lo largo de varias semanas, en el que se escucharon los 738 expositores, a favor y en contra, y donde luego se consensuó el dictamen de mayoría, tomando como base el proyecto de la Campaña. Abrió con el primer discurso, la sesión que empezó el miércoles. “Es un debate histórico porque por primera vez se va a poder tratar un proyecto de interrupción voluntaria del embarazo en el recinto de la Cámara de Diputados”, dijo. Evaluó que “se logró entre otras cosas por la lucha de las mujeres de la Campaña y por la decisión del presidente Macri de apoyar el debate”. Detalló que “tres ministros de Salud dijeron que esto es un problema de salud pública. Dos del gobierno anterior y uno de éste. Los tres, que tienen visiones muy distintas en muchos temas, coincidieron en que la despenalización y legalización del aborto mejora la calidad de vida de mujeres y eso es lo que debe marcar nuestro camino”.

Carolina Moisés, 43 años, diputada justicialista, de Jujuy. Antes, fue concejal de su localidad, San Pedro. Fue la encargada de encontrar apoyos en un bloque bastante hostil al tema. “Esta ley se construyó con la gente. Ha sido un proceso totalmente participativo, entre referentes sociales, movimientos, la gente en las calles que opinando sobre este tema, haciéndonos saber. Se ha hecho con la garantía de la libertad de expresión. Eso está expresado en el dictamen, que es flexible, trabajado. Entendimos que era una herramienta de consenso. Dejamos de lado las ideologías. Hemos sido capaces de incorporar a un proyecto inicial, distintas modificaciones”, dijo en su discurso. “No nos hemos puesto de acuerdo sobre el aborto. Nos hemos puesto de acuerdo sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas. Hemos hablado de la sexualidad de la mujer, de los miedos, de los deseos. Eso es nuevo y revolucionario”, añadió.

Malena Galmarini, 43 años, concejal de Tigre, por el Frente Renovador. Esposa de Sergio Massa. Sin ser diputada, Galmarini militó el proyecto entre las y los diputados del FR. “Hace unos meses, cuando empezamos con esta nueva ola del feminismo verde, la verdad es que no creíamos que íbamos a estar hablando tan abiertamente no sólo en la Cámara de Diputados sino también en los medios de comunicación masivos sobre la interrupción voluntaria del embarazo”, dijo en declaraciones a la prensa.

Cecilia Moreau, 43 años, diputada del Frente Renovador. En su discurso denunció al jefe del bloque de diputados del PRO “por ejercer presiones” mientras se debatía la legalización del aborto. “Massot está prometiendo pasajes y contratos”, disparó la dirigente. Dijo que a través de Nicolás Massot el oficialismo buscaba entorpecer el proceso de votación. Sin embargo, Cecilia Moreu aclaró que dejaba fuera de su denuncia a Emilio Monzó, el titular de la Cámara Diputados.

Romina Del Plá, 46 años, diputada del Frente de Izquierda. Los tres integrantes de su bloque apoyaron la media sanción. En su discurso dijo que “el aborto clandestino es una herramienta de control social como la xenofobia, racismo, homofobia. La clandestinidad del aborto sigue como un instrumento contra la mujer”. Además de culpar a la Iglesia por esta situación, citó a Belén, quien estuvo dos años y medio presa por un aborto espontáneo. Al mismo tiempo, sostuvo: “Quiero reivindicar a la juventud, que está demostrando que quieren una nueva sociedad, donde tengan educación sexual, anticoncepción y libertad”.

Araceli Ferreyra, 52 años, diputada por Corrientes, del Peronismo para la Victoria. En 2012, en una entrevista con PáginaI12 contó: “Yo aborté y soy mamá. Que alguien me venga a decir que soy una asesina, y que merezco ir presa por eso. Hay que personalizar el aborto, romper el tabú que silencia el tema. Porque ahí te das cuenta de la desmesura de la ley”. En la sesión, dijo: “No somos una incubadora, no tenemos por qué tener hijos si salen de embarazos no deseados. No tenemos por qué negar nuestro derecho a la sexualidad. Peleamos por el derecho de las mujeres a decidir. Estamos acá por ese derecho de que la maternidad no sea una imposición, que sea una libre elección. Y para que si vas a tener 8 hijos y no sos Maru Botana, no te acusen de que te embarazaste por un plan”.

Karina Banfi, 46 años. Nació y creció en Bahía Blanca. Es diputada nacional por la provincia de Buenos Aires del bloque de la UCR en el Frente Cambiemos. “¿Qué queremos conseguir con la despenalización? Que las mujeres recuperen su libertad, que hoy está condicionada por el Código Penal. ¿Y con la legalización? Que tengan un sistema de salud que las contenga con un Estado presente. Hoy las mujeres mueren y lo saben. Sabemos que podemos perder la vida y la libertad. Este proyecto habla de ampliar derechos”.

Mónica Macha, 46 años. Es dirigente del partido Nuevo Encuentro y diputada por el FpV. Fue senadora provincial bonaerense. Es psicóloga y su formación se centró en temas de Salud Pública y en especial en problemáticas de Salud Mental. “En el marco del aborto clandestino, hay consecuencias psicológicas: genera una situación de temor. Y si vamos a los costos en términos económicos, el aborto clandestino implica un gasto superior para el Estado, porque conlleva internaciones que toman mucho tiempo”, dijo en su discurso en la sesión en la que debatió la despenalización y legalización del aborto. Además, apuntó al “negocio” del aborto clandestino: “Sostenerlo es sostener las clínicas clandestinas y el negocio que hacen”, agregó.