domingo, septiembre 30, 2018

Homenaje a un gran amigo mirista desaparecido: Dr. Eduardo González,Lalo















NOMBRE COMPLETO:
Eduardo Alberto Gonzalez Galeno
  EDAD al momento de la detención o muerte:
05 07 42, 31 años a la fecha de la detención
PROFESION U OCUPACION:
Médico
  FECHA de la detención o muerte:
14 de septiembre de 1973
  LUGAR de la detención o muerte:
Detenido en su lugar de trabajo Hospital de Cunco
ORGANISMO ElRESPONSABLE de la El ospital hoydetención o muerte:
Carabineros, Fuerza Aerea de Chile (FACH)
  TIPO CASO de violación de derechos humanos:
Detenido Desaparecido
HISTORIA PERSONAL Y POLITICA:
Casado, 2 hijos, Militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria
(MIR-Chile)
FUENTE: CEME
http://www.memoriaviva.com/Desaparecidos/D-G/gon-gal.htm


"Homenaje a un gran amigo mirista desaparecido: vale la pena leer este homenaje que se le hizo en Cunco al Doctor González. Un hombre excepcional. Conozco muy bien también a los demás que eran mis camaradas con quienes trabajé", escribió Julian Bastias, Septiembre 14, 2018
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El Hospital de Cunco ahora
j


Nos encontramos aquí reunidos al cumplirse 45 años del golpe militar, en un acto
de homenaje y de Reconocimiento al Equipo de Salud Rural que trabajó entre 1971 y
1973, en estas tierras, aún agitadas, que ha organizado el Colegio Médico y su
Departamento de Derechos Humanos, al cual aún espero poder reingresar,
formalmente y al que hace muchos años abandoné voluntariamente cuando en esa
época negaban la membresía de mi hermano.
Pensé que una forma de poder destacar quién fue la persona por el cual este
hospital lleva el nombre de mi hermano, sería solicitando el apoyo de algunos de los
más cercanos a él y a su esposa, para que expresen su pensamiento a través de esta
lectura.
Alex

Escribió Julián Bastías Rebolledo desde Francia.
Nos destaca con emoción y dolor: Todo lo que pueda hacerse en honor de Lalo
es poco. Me recuerdo con mucho dolor de él. Su desaparición, a menudo me genera
lágrimas que acompañan mi rabia y una profunda tristeza. Pero vuelvo al presente, y a
continuar haciendo lo que él hubiera esperado de mí: continuar con nuestros ideales
que compartimos.
Lo recuerdo siempre con una amable sonrisa, siempre atento y disponible.
Cultivaba con humildad una profunda cultura humanista. Más que la ideología, le
interesaban las condiciones de vida de nuestro pueblo.
Era observador, y tenía buena memoria.
Al acordarse de Eduardo, naturalmente llegan a nuestra memoria un cúmulo de
personajes, porque él era todos ellos a la vez, porque, cuando yo llegaba del campo a
visitarlos, fuera de ser bien recibido por él, por Natacha y la joven que organizaba el
cotidiano de la casa, me preguntaba en detalle sobre los hermanos Vergara del
sindicato Caupolicán, de Francisco Quedel, o de Alejandro Ancao, o de la familia
Chihuailaf de Quecherehue, o la familia Mora y de Luisa y Alberto de Villa García,
de nuestro amigo Mario Nahuelpan, y de su comunidad de Capuchinos. También
preguntaba por del profesor Florencio Curipan de la comunidad de Los Lingues, que
yo solía visitar.
Todo de la gente le interesaba a Lalo. Pero además de preocuparse por personas y
familias bien concretas y localizadas, entendía muy bien la interacción entre la salud,
lo social y la necesidad de que los campesinos participaran en lograr autonomía para
resolver sus problemas. Creía en la capacidad e inteligencia de los trabajadores.
El periodo de los médicos de Cunco, el de Natacha y Lalo, fueron momentos de
corazones abiertos, de alegría y amistad. Sin embargo no fue una utopía, fue algo real
que corresponde a nuestra auténtica chilenidad fraterna y solidaria. Como la
comunidad de Arturo Hillerns de Puerto Saavedra, hubo centenas de jóvenes doctores
que se sintieron llamados a convivir directamente con campesinos y pobladores para
hacer más eficaz su profesión.
Estimado Alejandro, te escrito con dificultad estos vagos recuerdos, debido a mi
salud deteriorada. Saludos fraternos y felicitaciones por lo que están haciendo en
honor de Eduardo.

También respondió Luis Alberto Chihuailaf desde Francia.
Nos expresa con profundo conocimiento de ellos: Conocí al Dr. González en
una campaña realizada por los estudiantes de los últimos cursos universitarios de
medicina de Concepción, con el objeto de dar atención médica gratuita a los
campesinos en el sector de Quechurehue.
Por primera vez Cunco contaba con dos doctores, Eduardo y Natacha, caso único
en la historia de Cunco. Me impactó la cordialidad del Dr. González, principalmente
su sencillez y su llegada a las personas, inspirando confianza. Era una persona de
contacto y diálogo fácil. Para él, todos eran iguales, no había rico ni pobre. Era un
humanista comprometido con la vida de las personas. Para él y su esposa no había ni
día ni noche, ni sol ni lluvia, siempre socorriendo a los enfermos de la ciudad y a
caballo a los pacientes del campo. Ni siquiera tomaban vacaciones.
El Dr. González realizó numerosas acciones en favor de la salud. Bajo sus
iniciativas se crearon postas rurales, se organizaron campañas para los tratamientos
médicos contra la tuberculosis, que en esa época hacia estragos, sobre todo en las
poblaciones vulnerables y de escasos recursos. Al mismo tiempo él y su esposa se
ocupaban de los tratamientos contra la desnutrición infantil, como la campaña del
medio litro de leche; y como también de los controles de las embarazadas y de los
recién nacidos.
También impartían charlas sobre higiene y de salud en general. Se contó con la
colaboración de los ministerios de Salud y Educación para la formación en primeros
auxilios de profesores rurales, quienes recibieron el grado de líderes de enfermería,
lo que favoreció muchísimo en la aplicación de los tratamientos que los doctores
González y Carrión prescribían a los pacientes con tuberculosis. Eran tratamientos
largos, que duraban entre 12 y 18 meses, la mayoría de los enfermos quedaron con sus
tratamientos truncos luego de la desaparición del Dr. González y la encarcelación de
su esposa. Los pacientes también, uno a uno fueron desapareciendo por falta de
cuidados.
En el plano social, fue un médico que se vinculó con las organizaciones sociales de
la población, tales como las juntas de vecinos, las juntas de abastecimiento, los
sindicatos como la CUT y el comando comunal de trabajadores.
Uno de los hechos que más me impactó fue cuando en una noche de invierno, con
su manta castilla y sus botas de agua, fue a buscar un paciente que adolecía de una
neumonía grave. Por el barro no podía llegar hasta el domicilio del enfermo, lo que
solo pudo hacer con la oportuna colaboración de un tractor para hacer los 6
kilómetros hasta la calle pública, donde esperaba la ambulancia. Gracias al doctor, el
paciente, y dirigente campesino Alejandro Ancao Paine se recuperó, ya que fue
atendido a tiempo, primero en Cunco y luego en Temuco.
Ese gesto me impactó profundamente, desgraciadamente Alejandro Ancao hoy
también forma parte de los detenidos desaparecidos.
También la citroneta que tenían era más ambulancia que vehículo particular.
En realidad el doctor Eduardo González y su esposa fueron verdaderamente
médicos del pueblo.

No podía dejar de estar presente también su amigo y compañero de curso del liceo
Juan Gustavo León Ramos y compadres de correrías de juventud, quien aparece en
algunas de las fotos que observamos.
Pone su acento como amigo: Era el mateo del curso. Me fascinaba su personaje
de revista de su autoría;la gotita, que dibujaba con pluma y tinta china, y que le fuera
plagiado por no inscribirlo con derecho de autor.
Recuerdo que los investigadores que no podían tomar fotos a sus observaciones
microscópicas le pedían a él que las dibujara. Teníamos muchos intereses en común,
sobre todo el dibujo.
En un par de clásicos de football, llamados clásicos universitarios, entre la U y la
UC Eduardo me invitó a pintar con él las gigantografías que adornaban el Estadio
Nacional para esos eventos.
Lo más dramático. De regreso a Chile en 1989 fui a visitar a vuestra madre. Me vio
y me reconoció de inmediato. Tras abrazarnos me preguntó ¿Y encontraron a
Eduardo? No pude evitar que me corrieran las lágrimas. Me ayudó a entender que el
tiempo no pasa para aquellos que han perdido un ser querido y no tuvieron la
posibilidad de enterrarlo. Este incidente refleja la maldad de los militares golpistas al
hacer desaparecer el cuerpo de sus víctimas y negar la información de sus últimos
paraderos hasta el día de hoy.

El padre Pascual Mario Nahuelpan, sacerdote de la ciudad de Ercilla, exiliado en
Canadá.
Nos manifiesta su reconocimiento y aprendizaje de quién era él: Sencillez,
modestia, amor y pasión por su noble profesión, amor a su familia, así como un gran
sentido visionario del rol que debía tener el Servicio Nacional de Salud, en los años de
cambios en lo social, económico, político y espiritual que vivía nuestro Chile en esos
tiempos, como en América Latina.
El Dr. González, desde el comienzo de su carrera, buscó nuevos horizontes de vida
y de trabajo. Desde la capital fue a dar sus servicios de salud al sur de la Patria, donde
siempre faltaban médicos.
Fue así como llegó a Cunco, zona de grandes latifundios y de Reducciones
Mapuches. Acompañado de su compañera Dra. Natacha Carrión Osorio.
Llegando a Cunco uno de sus primeros proyectos fue la petición al SNS de un
nuevo Hospital.
Junto a ello se reflejaba en todas sus intervenciones un mensaje que involucraba
la educación popular de la salud. Su filosofía era «mejor prevenir que curar». Además
de promover la educación de la salud con charlas y encuentros con profesores del
campo, con dirigentes de sindicatos y de centros campesinos, y esto hay que decirlo,
aún durante los fines de semanas. Su idea era tener en cada comunidad un Monitor de
la Salud, previa formación teórica y práctica, para agilizar el servicio médico, en caso
de emergencias. El monitor enviaría al Hospital solo los casos de más urgencia, y así
se descongestionaría la asistencia al Hospital.
Cabe decir, que al mismo tiempo por su trabajo y su presencia el Dr. González, era
capaz de unir los diferentes sectores y niveles de poder del Pueblo y del Campo, y así
se iba gestando paulatinamente un equipo interdisciplinario.
Quiero contar una experiencia personal que tuve con él, y que me mostró más
claramente un camino que coincidía con la naciente Teología de la Liberación, por
aquellos tiempos. Como pastor católico, yo bautizaba los domingos en las diferentes
comunidades de Cunco. Después de un tiempo yo volvía a estas comunidades, y
encontrando a los padres, yo les preguntaba cómo estaban los niños que yo había
bautizado. Mi sorpresa fue que a menudo la respuesta era: padre, «él murió». Esto me
intrigó.
De paso por el Hospital, encuentro al Dr. González y le digo «quiero hablar con usted».
Me lleva a su oficina y me pregunta qué me pasaba. Yo le digo: noto que hay muchos
niños que yo he bautizado que se mueren. Yo bautizo para la vida, no para la muerte.
Entonces con mucha calma me dice: «es normal» y luego añade: «no es normal».
Luego me dice: sabes cómo vive esa gente, sabes cómo son sus habitaciones, sabes
qué comen? Esto me llevó a ver la realidad de otra manera, y descubrir que aquí el
problema de la muerte de los niños no era pura mala suerte, sino de que había causas
sociales, como malas habitaciones, mala alimentación, trayendo como consecuencias
enfermedades y muertes. A esto habría que añadir la poca educación y la falta de trabajo.
Así me di cuenta que no bastaba con bautizar, que había también al mismo tiempo
que crear las condiciones sociales favorables para que esos niños pudieran comer,
educarse y crecer para llegar a ser hombres libres, al servicio de la Patria. Poco
después me informé que mi provincia, Cautín, tenía un alto nivel de mortalidad
infantil.
Otro de los grandes sueños del Dr. González, y que propuso como objetivo del
Servicio Nacional de Salud de Cunco, era facilitar y educar para evitar la muerte
materna de las que estaban embarazadas, debían tener control médico para así evitar
problemas al dar a luz.
Otro gesto significativo del Dr. González y su esposa, fue que su primer hijo no
nació en una clínica privada, sino que nació en el Hospital Público de Cunco. Esto
escandalizó a algunos grupos.
La última noticia que tuve del Dr. González, fue cuando me torturaron en la Base
Aérea de Maquehue, el 19 de septiembre 1973. El oficial que ordenaba mi tortura me
preguntó yo si conocía al Dr. Eduardo González de Cunco. Yo le respondí, que sí y
que es mi compadre. Él me dice: el que era su compadre y me lo repitió dos veces.
Pienso que el Dr. Eduardo González Galeno, quedará en la memoria de los que lo
conocimos como una persona muy amable, un médico ejemplar y como un mártir más
de la democracia chilena.

Mi hermana Nelly, aquí presente relata: ,
Dentro de muchas anécdotas podemos destacar que durante su estancia en Cunco,
Eduardo, Lalo para los más cercanos, viajaba con regularidad hasta la capital con la
finalidad de visitar a nuestra madre y a mí, Dentro de esta vorágine, en más de una
oportunidad lo acompañamos hasta la estación de ferrocarriles en donde a causa de
su afán en compartir y estrujar hasta el último minuto con su familia, debía correr tras del tren...

Lalo, homenaje por Alejandro González Galeano, 8 sept. 2018

Mi querida familia paraguas en Berlín otoñal.


CHILE: Javier-Rebolledo-y-las-reflexiones-45-anos-despues-del-bombardeo-a-la-moneda-2

EL ASESINATO DE ARNOLDO RIOS 1

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 El 2 de diciembre de 1970, Oscar Arnoldo Ríos Maldonado, estudiante de Periodismo de la Universidad de Concepción y militante del MIR, fue asesinado por un disparo de un integrante la Brigada Ramona Parra del Partido Comunista. Salvador Allende, quien había asumido la presidencia de Chile el 4 de noviembre, solicita a las direcciones de ambos partidos que logren un acuerdo que impida conflictos que empañen el desarrollo del naciente gobierno. En la foto de izquierda a derecha aparecen Andrés Pascal Allende, Luciano Cruz y Miguel Enríquez, quienes aún clandestinos por el caso Osses Santa María se presentan en el velorio de Ríos que se realizaba en esos momentos en la pinacoteca de la universidad. Al fondo de la foto se puede apreciar el conocido campanil de la Universidad de Concepción.
  
Foto y texto tomado del muro de Facebook de MARCO BRAVO, 29 de sept 2018
omments
Carlos Eduardo Llarena Venegas

Carlos Eduardo Llarena Venegas que te puedo decir, sigue investigando un abrazo saludos desde la otra vereda jajajajaja


Ro Silva

Ro Silva Ponlo público
Monica Alejandra Bravo Badilla

Monica Alejandra Bravo Badilla Ya quiero leer ese librote hermano, será un éxito 🤗

Marta R Zabaleta

Marta R Zabaleta Yo fui testigo de ese acto criminal, al salir de una de mis clases, y junto con un alumno no izquierdista pero que tenia un jeep, lo recogimos y llevamos a Arnaldo al Hospital Regional, adonde esperé sola novedades hasta que horas despues vino un médico que me dijo, en extrema confidencia porque Allende no quería que hubiera exaltaciones entre los estudiantes, que tenía el cerebro perforado por una bala dun dun .Que corta y muy triste historia de lo peligros del dogmatismo en la izquierda..Un muerto en la campaña por la elección de la FEC. Dra. Marta R. Zabaleta, viviendo en el exilio de Chile y de Argentina.PRESENTE




sábado, septiembre 29, 2018

ARGENTINA: Una nueva y multitudinaria marcha renovó el reclamo por la ley de interrupción voluntaria del embarazo

Una nueva y multitudinaria marcha renovó el reclamo por la ley de interrupción voluntaria del embarazo
Un grito por el aborto que mantiene vigencia
La marea verde volvió a inundar las calles del centro porteño y de más de veinte ciudades del país al conmemorarse el Día por el Derecho al Aborto en América Latina y el Caribe. La marcha partió de Congreso, pasó por el ex Ministerio de Salud y terminó en Plaza de Mayo.
El reclamo por la implementación de la Educación Sexual Integral se escuchó fuerte.
El reclamo por la implementación de la Educación Sexual Integral se escuchó fuerte. 
Imagen: Leandro Teysseire
“Vine porque no quiero que sigamos muriendo por abortos clandestinos”, dice Micaela Olmos, de 19 años, con el pañuelo verde anudado en el pelo. Llegó desde el norte del conurbano, de la localidad de Polvorines, y se encontró con un amiga de 18, Ingrid Brito, del barrio porteño de Balvanera. “Venimos a apoyar que el embarazo no sea una imposición. Tiene que ser deseado”, agrega ella. Eran alrededor de las 18, cerca del Congreso, y estaba por empezar la marcha hacia la Plaza de Mayo. Los pañuelos no se guardaron. Ayer la marea verde volvió a inundar las calles del centro porteño y de más de una veintena de ciudades del país para exigir la sanción de una ley de interrupción legal de embarazo, en el marco de una fecha histórica de lucha que, como cada año, pero este con más potencia después del debate parlamentario, hermanó a toda la región de América Latina y el Caribe con un mismo grito global por el aborto legal, seguro y gratuito. La movilización pasó por el edificio del ex Ministerio de Salud, para denunciar su degradación a secretaría. Hubo tamboras, purpurina verde en los rostros, adolescentes con ramos de perejil –para simbolizar que son empujadas a abortar en la clandestinidad– y una alegría militante y feminista que volvió a demostrar el poder de convocatoria de un movimiento de mujeres, lesbianas, travestis y trans, que no se rinde, que es claramente opositor a las políticas de ajuste que encarna el macrismo y se destaca por su organización transversal.
“Estos tiempos dejaron en evidencia a aquellxs legisladorxs, gobernadorxs y representantes del Poder Ejecutivo, como Macri y Michetti, que gobiernan en base a una moral dogmática religiosa y no con respeto por los derechos humanos”, leyó la periodista y locutora Liliana Daunes, desde el escenario montado de espaldas a la Casa Rosada. Fue durante el cierre de la movilización. Daunes fue la encargada de leer el documento acordado por la Campaña y las organizaciones feministas, sociales, de derechos humanos, sindicales y políticas que participaron de la organización de la marcha. El reclamo por la implementación de la educación sexual integral se escuchó fuerte.
La cabecera de la marcha arrancó poco después de las 18. “28S Seguimos en las calles por aborto legal”, decía la bandera de arrastre. La llevaban referentes históricas de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito como Martha Rosenberg, Nina Brugo y Alicia Gutiérrez, las diputadas Araceli Ferreyra, del FPV y Romina del Plá, del FIT, la dirigente del MST Vilma Ripoll y la actriz Romina Gaetani, entre otras activistas feministas. “Aborto legal, en el hospital”, cantaron al dar los primeros pasos. Poco antes de las 19.30, llegaban a la Plaza de Mayo, donde se esperaba la lectura del documento consensuado, en la voz de Daunes. “No vamos a dejar que cinco senadores naftalina nos priven de una ley que necesitamos. El enorme consenso social nos impone seguir luchando para que sea ley. El tema será parte de la agenda electoral”, apuntó Ferreyra a PáginaI12. “Asesinos, asesinos, son ustedes/ Por aborto clandestino / las que mueren son mujeres”, se repetía entre las columnas, que ocupaban alrededor de seis cuadras compactas.
El 28S es una efeméride del calendario latinoamericano de los derechos de las mujeres. Este año, el Grito Global por el Aborto puso el eje en demandas históricas del movimiento de mujeres y las disidencias sexuales, con el regusto amargo de la derrota en la votación del Senado, el 8A. A las denuncias por las muertes por abortos clandestinos –que siguen acumulándose–, por la desfinanciación del Estado y las consecuencias del ajuste sobre los cuerpos feminizados, se sumaron las demandas por la adhesión de todas las provincias al protocolo de interrupción legal de embarazo “sin modificaciones restrictivas”, la aprobación de la reforma de la Ley de Educación Sexual Integral y de los proyectos que establecen la producción pública del misoprostol y la mifepristona, necesarios para el aborto con medicamentos. Además, se denunció “la percusión a trabajadorxs de la salud que intervienen en situaciones de interrupción legal del embarazo y amedrentamientos a feministas que hacen acompañamientos”. También se expresó la solidaridad con las docentes de Moreno.
Leandro Teysseire
“Denunciamos a los grupos fundamentalistas y a la jerarquía de la Iglesia, que durante todo el debate parlamentario de la Ley IVE nos negaron nuestros derechos rasgándose las vestiduras por la educación sexual y ahora militan fervientemente en su contra. Al oscurantismo no volvemos más. ¡Exigimos educación sexual integral, laica, científica y con perspectivas de géneros con aplicación obligatoria en todo el país!”, se escuchó desde el escenario, ya caída la noche. Y se veía una plaza colmada.
El pedido por la separación de las iglesias y el Estado tuvo un lugar preponderante. Más temprano, antes de iniciar la marcha, en un puesto montado a la altura de Sáenz Peña y Avenida de Mayo, el colectivo Ni Una Menos y la Coalición por un Estado Laico recibían trámites de apostasía colectiva. De fondo, sonaba la música de la rave “herética, erótica y errática” con DJs Carisma y Kidz. “Apostatar es un acto de insumisión y rebeldía contra la violencia machista que ejercen todas las iglesias, forma parte de una campaña mayor y más profunda por la separación de las iglesias y el Estado”, destacó Cecilia Palmeiro, activista de Ni Una Menos.
El origen del 28S se remonta a una declaración propuesta por feministas argentinas en 1990, en el marco del Taller sobre Aborto realizado en el Vº Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, que se hizo en San Bernardo, provincia de Buenos Aires. En esa oportunidad se decidió por unanimidad que el 28 de septiembre pasara a ser el “Día por el Derecho al Aborto en América Latina y el Caribe”. El 28S fue elegido porque en aquel día de 1871 se promulgó en Brasil la Ley de Libertad de Vientres que declaró libres a hijos e hijas de mujeres esclavas. La abolición de la esclavitud en Brasil llegaría años más tarde. Este año, la coordinación regional de las acciones por el #28S estuvo a cargo de la Campaña argentina.
Sobre el escenario frente al ex Ministerio de Salud, Marina Glezer y Erica Rivas leyeron un pronunciamiento del colectivo de Actrices Argentinas, que tanto contribuyó durante el debate en el Congreso a visibilizar desde los medios de comunicación la demanda por una ley de IVE. “Con la marea verde en las calles, la lucha por el aborto legal está más vigente que nunca. Ya no tenemos miedo”, reafirmaron su compromiso con la causa (ver aparte). Después, cantaron mujeres folkloristas. “Somos las nietas de todas las brujas que nunca pudieron quemar”, entonaron, mientras pasaba la cabecera de la marcha para doblar por la avenida Belgrano y retomar por Diagonal Sur rumbo a la Plaza de Mayo. “Hay un machista suelto en la Rosada que nos quiere a las mujeres calladas”, arengaban tres jóvenes, desde el micrófono sobre un camión que iba por delante, para garantizar el corte de calles.
“Sin feminismo no hay posibilidades de un mundo mejor y con igualdad”, sostenía la abogada Nina Brugo, de la Campaña, en la cabecera, en diálogo con este diario. Las amigas, de Polvorines y Balvanera, se mezclaban en la multitud. Antes, Micaela contaba que tres de sus amigas “abortaron” y en uno de los casos “yo estuve ahí”. “Mi amiga casi se muere. Cuando lo ves, cuando ves el aborto de cerca, te cambia la mirada. Y te das cuenta de que si no tenés un lugar seguro adonde ir, te podés morir. Mi amiga llegó desangrándose al hospital de Polvorines y no la quería atender. ‘Si te metiste una percha bancátela’, le dijeron”. Por eso estoy acá. No quiero ninguna muerta más por aborto”, reafirmaba convencida. Como tantas, muchas, que ayer volvieron con sus pañuelos verdes a marchar.
Leandro Teysseire

viernes, septiembre 28, 2018

FEMINISTAS UNIDAS JAMAS SERAN VENCIDAS


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Estamos juntas Marta R Zabaleta! Que bonito y fuerte! — attending 56 Congreso de Americanistas, Vanessa Cavalcnati with Hasanbegovic Claudia, Belén Blázquez and Gloria Caballero, at Universidad de Salamanca.,19 July 2018
 Belén Blázquez Marta R Zabaleta, aquí estamos gracias a tí.

Enormes abrazos a las cuatro queridas doctoras de mi Grupo de Trabajo del CEISAL

ESCENAS DE LA VIDA PATRIARCAL: excelente entrevista a mujer brillante

ENTREVISTA
Escenas de la vida patriarcalHace tres meses, la actriz Valeria Bertuccelli habló en un programa de televisión sobre una larga situación de maltrato que vivió con Ricardo Darín en 2014, cuando ambos encabezaban la obra Escenas de la vida conyugal. Erica Rivas, quien protagonizó la misma obra que Bertuccelli después que ella, la respaldó contando su propia historia de violencia casi calcada. Las dos fueron tratadas como las “mujercitas” de un sistema patriarcal que cruje y se derrumba, esas que pierden la cabeza por un galán y actúan después despechadas. ¿Qué mejor manera de dejar intacto al modelo del argentino medio, sensible y canchero –el que descuenta impuestos al comprar autos importados pero que lagrimea con los símbolos patrios–, el que de joven andaba con la diva pero después sentó cabeza? Pero Bertuccelli no tiene nada que ver con esa mujercita y por eso habla, por eso insiste.
Por Flor Monfort


A principios de 2015, la prensa gráfica y televisiva, los llamados programas de chimentos pero también todos sus satélites conformados por panelistas y opinadores, más la prensa del espectáculo en general, tomo a pie de puntillas el “rumor” que indicaba que Valeria Bertuccelli se había enamorado de su partenaire en Escenas de la vida conyugal, Ricardo Darín. Se dijo también, y basta usar cualquier buscador de Internet para comprobarlo, que Vicentico, pareja de Bertuccelli, se la había tenido que llevar de gira con él para que se desenamorara. Una foto de la pareja en el aeropuerto “confirmaba” el trascendido, el propio Darín se sumó al chusmerío con la chispa que lo distingue: “Yo también estoy enamorado de Valeria, de su marido y de su familia”, dijo en Perros de la calle, el programa de radio de Andy Kusnetzoff, de notable nostalgia machista.
Escenas de la vida conyugal volvió a escena con otra actriz, Erica Rivas, y el cuento volvió a escribirse, idéntico. Al tiempo ella se bajó de la obra, los rumores hablaron de que Rivas también se había enamorado de él (“porque Darín es tan enamorable” como dijo una periodista de la tele) y ahí la razón romántica y despechada de su alejamiento. Ni una ni otra dijeron una palabra al respecto, sólo esquivaron el acoso del cotilleo de panelistas de farándula. Andrea Pietra, la siguiente partenaire de Darín, parece no haber caído en la atracción fatal, al contrario, se esmera en decir lo agradable que es trabajar con el actor en la misma nota en que el productor de la obra de Ingmar Bergman vuelve a sentar la sospecha entre guiños de los amores despechados de Bertuccelli, sobre todo, aunque también de Rivas. Es lo que merece decirse de ellas, o lo que se necesita decir de ellas; el énfasis de Lino Patalano lo dice.

Desde que Valeria dejó Escenas de la vida conyugal, hubo un Ni Una Menos -y dos y tres y cuatro- y el movimiento que produjo no paró de crecer, hubo una modificación en torno a la tolerancia frente a la violencia machista y sus muchas tramas y expresiones y hubo también el debut de Bertuccelli como actriz, directora y guionista de La Reina del miedo. ¿Y qué le preguntaron cuando presentó su primera película? Si había estado enamorada de Darín.
Esa violencia se la calló, como se calló otras. Por priorizar su obra, por no pasar por lo que pasan tantas que denuncian por maltrato al hombre inesperado, ese que es respetado en su ámbito profesional, querido incluso como a los supuestos buenos padres, buenos vecinos, buenos compañeros. Quedar expuesta, no ser escuchada. O directamente tratada de loca o despechada. Vaya casualidad.
Hace tres meses, sin embargo, Valeria Bertuccelli se sintió fuerte como para decir basta. Se había logrado la media sanción para el aborto legal, la sororidad era una palabra que andaba de boca en boca, las actrices, sus colegas, se habían comprometido con esa causa y con la causa feminista en general; era un buen momento para sentirse amparada. Por eso, en aquel programa en el que Luis Novaresio la había invitado a hablar de aborto legal terminó diciendo que de Escenas de la vida conyugal se había tenido que ir por los maltratos constantes de su compañero y no por un enamoramiento indomable, versión que quedó instalada porque el patriarcado sigue sosteniendo sus guiones aunque tenga que atarse al mástil del barco que zozobra en la marea feminista. “Hablé porque empecé a sentir que me pesaba lo que había pasado, que fue tema de terapia mucho tiempo, años. Desde que terminé el teatro este es un tema que me atravesó, no hablar me pesaba más que hablar, venga lo que venga”.
–¿Y qué fue lo que vino?
–La sensación fue como una golpiza, del tipo “te vamos a dar para que te calles y no se te ocurra volver a hablar”. Estoy volviendo a hablar por eso. A pesar de que me da mucho miedo, pero si no atravieso ese miedo, me va a destruir la vida igual. Simplemente porque estoy diciendo la verdad, y sobre todo porque no se detuvo ahí, porque si se hubiera detenido solo con lo que ocurrió durante la obra, y ese rumor posterior horrible, sería una cosa, pero es el día de hoy que yo no puedo hablar de mi trabajo sin que me pregunten por esto, entonces empecé a sentir que es una manera de reducirme, y de reducir a las mujeres, tremenda. Yo presenté mi película que escribí, dirigí y actué, me fue bien afuera, fue bien de público, tuvo un premio importante y me seguían preguntando por eso, entonces si no salgo a hablar estamos todas en el horno. Y la verdad es que me golpeó mucho, pero a la vez ahora, siento que hagan lo que hagan, inventen lo que inventen, nada cambia lo que sucedió.
–¿Pero qué pasó con Darín? Porque tal vez no esté del todo claro, o al menos se insiste en que no hubo violencia de género.
–Si lo invertimos y yo soy la actriz que mientras él actúa estoy atrás de escena diciendo la re puta que lo parió y tirando cosas por el aire y después voy y le pido disculpas pero lo vuelvo a hacer una y otra vez y en el medio le digo que está loco y demás. Y después el actor se va y viene otro y le hago lo mismo. ¿Te lo imaginás? Y a los dos les inventan que se enamoraron de mí y las parejas los sacaron de una oreja para que se olvidaran. Es imposible. No resiste de ninguna manera esa chance, entonces sí, es un problema de género, a un tipo no le hubiera pasado lo que me pasó.
–Un problema de género en un ámbito laboral con un actor que encarna el perfil de un argentino aspiracional que se infla mucho por televisión: el que va al club de barrio, que fue novio de Susana... 
–Trabajaba en situaciones muy tensas: con gritos, puteadas, pésimo clima de trabajo. Alguna vez escuché decir a alguien en la tele “ay, pero por unos grititos” y pensaba que naturalizar eso, ese maltrato, es un error enorme. Nadie puede hacer su trabajo entre gritos e insultos. Hicimos muchísimas funciones, pero me ha pasado de estar en una escena muy difícil de hacer, a menos que alguien crea que la actuación no es un trabajo, donde yo tenía que caer al piso partida del llanto y a la mitad de eso él estaba al costado del escenario, en bambalinas por supuesto, la única que podía escucharlo era yo, puteando a los gritos. Obviamente eso atenta contra tu trabajo, traté de hacerlo como pude porque pensé que se había caído una luz o algo y cuando terminé y le pregunté qué pasaba me dijo “es que están tosiendo, te distraen, son unos hijos de puta”. Eso pasaba continuamente: estar en escena y escuchar puteadas de él atrás.
–¿Y vos no hablabas con él?
–Yo volvía a mí casa, lo llamaba y le decía: “Ricardo yo no puedo trabajar así por favor no me lo hagas más”, y él me decía “estás loca, ¿qué te pasa? estás loca”. Al rato me mandaba un mensaje: “Perdoname, mañana hablamos”. Al otro día venía a mi casa, me pedía disculpas llorando, me decía “Yo te adoro a vos y a toda tu familia” y yo le decía “bueno, mirá, no estoy pudiendo trabajar, tiemblo mientras actúo” y él me daba la razón. Una vez llegó a decirme: “El problema es que sos demasiado inteligente”.
–¿Cuál sería el problema de que fueras demasiado inteligente? 
–No lo decodifiqué pero eso lo dijo una vez y yo me quedé pensando mucho en eso, porque no debería ser un problema. Entonces volvía el círculo de pedirme disculpas, jurarme que no iba a volver a ocurrir, y volvía a ocurrir. Pero volvía a ocurrir con diferentes situaciones conflictivas y yo decidí dejar la obra. Y desde que yo dije que me iba hasta que hice mi última función todo fue peor. Hasta que pasó esa última semana de la obra donde en una escena había un empujón y me empujó más fuerte de lo que debería haberlo hecho.
–¿Te empujó en escena?
–La verdad es que para mí esto siempre fue complicado de decir porque sucede mil veces actuando que empujes, que te empujen más fuerte, y es parte del trabajo de la actuación dejar el cuerpo más flojo para no lastimarte, es algo delicado pero la lógica indica que si yo te empujo más fuerte de lo normal cuando ya hicimos esa escena mil veces, te pido disculpas enseguida. En ese momento, había una tensión tremenda, mi cuerpo estaba lejos de estar flojo y me asustó ver que se llegara a eso. No fue el golpe en sí mismo sino llegar a eso. Cuando volví a mi casa lo llamé a mi representante y le pedí que arme una reunión y que hablen con Ricardo.
–¿Volviste a tener funciones después de eso?
–Él no me pidió disculpas por el empujón. Y yo pedí que en la próxima función hubiera alguien viendo porque si no, no me subía al escenario. Por supuesto, me llamó primero de la misma manera, diciéndome que yo estaba loca, y al otro día me llamó para pedirme de hablar antes de la función. Fui a su camarín y tuvimos una charla donde me dio una explicación y me dijo que le cambiaron la plantilla y se resbaló, por eso había caído más fuerte sobre mí. Me hubiera gustado que esa explicación fuera apenas pasó y no después de haberme dicho que estaba loca. A pesar de todo terminó el teatro y yo volví a mi vida.
DESTRATO ES MALTRATO
Desde que Valeria Bertuccelli habló en aquel programa se le pidió que diera detalles, se la tildó de exagerada y se enmarcó toda su descripción en un simple desacuerdo entre compañerxs de trabajo, aún cuando él se llevaba el 30 por ciento de la recaudación y ella el 6 ó 7 (de eso mismo se dijo también que era una locura que ella quisiera cobrar lo mismo que su partenaire estrella), pero sólo por este dato se puede deducir que Bertuccelli y Darín no eran pares. No tiene nada de malo, en principio, y es usual en cualquier relación de trabajo, pero ¿cuál es el peso de esa jerarquía en el roce diario? ¿Cómo puede una secretaria, por ejemplo, señalar a su jefe cuando él le grita o la insulta si Bertuccelli es señalada prácticamente como una histérica por haberlo hecho y siempre es la persona a quién se la interroga por lo que pasó?
También empezaron a circular versiones sobre ella misma como una maltratadota profesional de colegas, como si eso anulara su experiencia con Darín, la réplica con Erica Rivas y el pedido generalizado de que el malestar se calle y no sea enmarcado en una cuestión de género. El apercibimiento a quienes denuncian nunca tarda en llegar. Y cierta incomodidad con el límite entre el flirteo y el abuso siempre sobrevuela las opiniones sobre los casos en que una mujer denuncia acoso sexual, mucho más cuando define un maltrato como “destrato”. Esta desorientación que los varones reintepretan con más violencia o con indiferencia tuvo un correlato muy visible en la respuesta de las intelectuales francesas contra el #MeToo, cuando escribieron en un manifiesto, mujeres como Catherine Deneuve o la escritora Catherine Millet, “es la característica del puritanismo tomar prestado, en nombre de un llamado bien general, los argumentos de la protección de las mujeres y su emancipación para vincularlas a un estado de víctimas eternas, pobres pequeñas cosas bajo la influencia de demoníacos machistas, como en los tiempos de la brujería”. La incomodidad existe y los límites todavía están en la bruma. ¿Será tarea del feminismo redefinirlos? ¿Es la sororidad enceguecida la única respuesta? ¿No hay forma de que el debate incluya a los varones que ostentan estos privilegios? Porque a las actrices que apoyaron a Darín con corazones verdes tal vez les pese la duda, o la pregunta sobre situaciones propias de maltrato “laboral”. Como dijo Lino Patalano en una nota al paso “destrato será que no te den bola”, volviendo a poner sobra la espalda de Bertuccelli el peso del conflicto. Ella se habrá enamorado, ella se habrá sentido destratada por el galanazo que ni la fichó. En el caso de Ricardo Darín además, pesan muchos otros predicados: el Actorazo argentino, seductor y canchero pero también prestigioso y for export. ¿Es acaso Valeria Bertuccelli una víctima o intenta serlo? Tal vez sea más útil comprender que la naturalización de las microviolencias es nociva y contribuye a que las más extremas se perpetúen.
–¿Qué crees que le puede haber producido el cambio de actitud en relación a vos?
–Lo pensé muchas veces y no lo sé. Pero algo que pienso es que yo nunca accedí a escuchar las indicaciones y anotaciones que tomaba su amigo Pepe sobre la obra, porque siempre que hablé con Norma me dejó en claro que solo la escuchara a ella o a Dana, que era su asistente de dirección.
–¿Qué eran esas anotaciones?
–Chistes que se le ocurrían…
–Volviendo a aquella pregunta sobre el feminismo actual que te hizo Novaresio, si vos estás atemorizada, pensar en otras víctimas te hace entender que esto es disciplinamiento puro, para todas. 
–Hasta eso me frenaba a hablar, porque pensaba que lo mío al lado de alguien que fue abusada o que fue golpeada no es tan grave, pero después entendí que son mecanismos que tejen poder. Por eso yo creía que con una disculpa nos limpiaba a mí y a Erica (porque somos dos actrices, con el mismo actor en el mismo teatro, haciendo la misma obra y explicando las dos exactamente lo mismo), y se supone que somos dos personas que él respeta, porque si nos llamó para trabajar debe ser que nos respeta, si él hubiera pedido una disculpa real, no esa disculpa de “ella me pidió que le pida disculpas aunque no esté de acuerdo con lo que dijo, porque ella está mal y como toda mujer que está mal merece ser atendida”, que es lo que dijo. Yo a pesar del miedo estoy mejor que nunca. Estoy reconstruyéndome y esto es parte de eso, pero si estos mecanismos machistas no salen a la luz es imposible que se puedan pensar maneras de desactivarlos. El tener que dar tantas explicaciones al respecto también es sintomático, eso de que nunca alcanza lo que expliques porque yo expliqué bastante, Erica explicó bastante y sin embargo siempre está puesta la mujer en el lugar de la duda. Aunque seamos dos.
–De 2014 cuando pasó esto a este momento pasó Ni una menos y la revolución feminista. ¿Vos sentís que cambiaste en este tiempo?
–Sí, por eso me da risa cuando dicen ¿por qué no salió a hablar antes? Primero porque intenté resolverlo sola y no pude. Y vuelvo a decirles a todos los que no les quedó claro: esto no fue un problema entre dos compañeros de trabajo, porque es un hombre contra dos mujeres, porque es más grande y más poderoso. Y el poder que tiene ya lo vimos cuando yo hablé. Al día siguiente había programas que debatían con videographs que decían “Bertuccelli, la reina del maltrato”. Así que esto es lo que le pasa a una mujer que, por más que vos sepas de su carrera, que no hace prensa con escándalos, que no le interesa salir en estos programas, bueno, la que te comés es esta. No lo puedo dejar de leer como un adoctrinamiento: mirá querida, si no decís los detalles, nadie te cree.
–Es como “no uses pollera corta si no querés que te violen”
–Sí. Desde ese contenido moralizador al de “¿Qué pretendés? ¿Cobrar lo mismo que Darín?” No, no soy idiota, no pretendo cobrar lo mismo, y sé que incluso trabajando con otra mujer que tenga más trayectoria que yo o fuera conocida internacionalmente, voy a cobrar menos. Lo que estoy diciendo y aparte lo dije como una reflexión, y que pude reflexionar mucho tiempo después y que como vos decís, pasaron las cosas que pasaron en el mundo y en nuestro país a partir del 2015 con el feminismo: una diferencia tan grande, en una obra donde tenés dos papeles del mismo talle, lo que hace es sellar un poder que se derrama en todo lo demás.
–Y además se trasluce en la relación de trabajo.
–Exacto, porque lo que pasás a ser es no una compañera sino una especie de accesorio que puede sacarse o ponerse según la necesidad, de hecho eso pasó. Entonces esas diferencias son para analizar, imprimen sellos de poder sobre todo el resto. Cuando acepté el papel, no sabía cuán bien lo iba a hacer, entonces sobre la brutal diferencia salarial pensaba “bueno, arranco así y después si veo que estoy bien voy a poder pedir y llegar a algo un poco más justo”. Y después creo que me subieron uno o dos puntos, aunque la obra iba bien, tenía buenas críticas, sala llena y demás.
–¿Qué pensás del hecho de que Norma Aleandro dijera que no sabía de qué estabas hablando?
–Me sorprende mucho. No sé por qué lo dijo pero si sé que la obra sigue hasta el día de hoy: son un equipo de trabajo. Me da risa cuando los periodistas dicen “fuimos a hablar con tal” y con los que van a hablar son ellos. Si siguen todos trabajando juntos. Incluso hay gente que vio todo que no diría nada a favor mío porque trabaja ahí hace 50 años y andá a pedirle a alguien hoy, como está este país, que ponga en riesgo su trabajo para defenderte. Me dolió mucho sentir que todo fue reducido a un chisme de programas del corazón. Yo no dejo que nadie me maltrate, no hago nada con lo que no esté artísticamente de acuerdo y me bajé de un éxito y sobre eso nadie, absolutamente nadie, dice nada y reducen todo a una disputa entre machos. Imaginate si hoy pasa todo esto, ¿Qué hubiera pasado cuatro años atrás?
–¿Puede ser que Darín se haya sentido amenazado por el lugar que vos estabas tomando en la obra, la trascendencia, el prestigio, o esa posibilidad de que lo opacaras? 
–No sé qué se le puso en juego pero sí había muchas discusiones. Cuando lo escucho decir que el problema es que es un obsesivo del trabajo, y… la verdad que no. Yo soy una obsesiva del trabajo, llego dos horas antes, sigo pasando la letra, y del otro lado no pasaba lo mismo, más bien creo todo lo contrario, y en el caso de Erica pasaba lo mismo: hacernos gestos de “me estoy durmiendo” o “vamos, apurate” en el escenario no es propio de un obsesivo. Si vos estás actuando y el otro está de espaldas al público y te señala el reloj y te hace un bostezo, claramente eso te va a afectar.
–¿Qué pasa con las compañeras actrices que no te apoyaron a vos sino a él, incluso con el corazón verde del aborto legal en un momento en que las actrices estaban muy visibles en sus expresiones mediáticas? ¿Cómo te sentiste con eso?
–Me dolió. Porque aparte ninguna estuvo ahí. Pero más allá de eso no quiero de ninguna manera verlas como enemigas. Entiendo que es como funciona el patriarcado: romper lazos de solidaridad entre las mujeres. Cuando yo hablé creo que Ricardo tuvo un primer impulso de salir a pedir disculpas de verdad y después le ganó el ego y no pudo, y no solo eso sino que cuando vio que yo me quedé callada se envalentonó. Y yo me esforcé mucho por llamarme a silencio, para poder escucharlo y reflexionar, entender y pensar. Y además estábamos a días del 8A, o sea que si salía a contestar yo hubiera sido doblemente oportunista. El salió a contestar y no solo no fue oportunista, sino que hizo toda la prensa de su película con esto cuando podría haber dicho “voy a esperar que pase mi película y el 8A y recién ahí voy a salir a contestar”. Pero a él nadie lo tildó de oportunista.
–También se volvió defensor del aborto legal. Incluso se reunió con Michetti. 
–Sí, me enteré. Y yo me obligué mucho a no decir nada. No podía creer cuando decían “ay, no sale a contestar”. Me están dando con todo y por todos lados y quieren que salga a contestar, ¿cómo se hace eso? Y me obligué también a no opinar de las compañeras por más que me da mucha tristeza. Yo sé por qué hablé y sé de todas las que me apoyaron a mí y la apoyaron a Erica, que creo que me ayuda a poder a hablar hoy, sentir ese apoyo y esa hermandad que no había sentido nunca. Me di cuenta que el “ahora que estamos juntas” es verdad, por más que todavía haya destellos de mucho machismo.
–Pensás que se podrían haber quedado callados y dejar que se desarrrollen las cosas con calma…
–Sí, porque si sos inteligente te podés dar cuenta que alguien puede ser muy macanudo pero no por eso estar exento de otro tipo de comportamientos como el que yo describo, que no es acoso sexual, no es violencia física directa, pero fue maltrato igual. De hecho cuando yo dije la palabra destrato la dije tratando de ser suave aun cuando yo pensaba que lo que yo viví fue maltrato. Y él se agarró de esa palabra con manos y uñas, como diciendo “quizás no la mimé demasiado”. Dije “desacuerdos artísticos” cuando fue mucho más violento. Traté de dejar la puerta abierta porque pensé y sigo pensando que él tiene un poder muy importante en sus manos porque si bien me pueden decir “te puede hacer esto o lo otro por hablar” esas serían las maneras más fáciles de resolver esto, pero si reflexiona sinceramente, y escucha con atención que dos mujeres están diciendo lo mismo sobre él, quizás se da cuenta que esos modos que tuvo son arcaicos y ya no resisten más. Si él pudiera reflexionar va a ser tan escuchado que tal vez nos haría avanzar diez casilleros a todos y a todas.
–También hay mucho miedo de hablar de los ídolos, y ese también es un desafío, porque cada vez va a ser más común. Van a tener que tener cuidado con el te puedo boludear, puedo decir cualquier cosa sobre vos y si salís a decirlo puedo decir que estás loca. 
–En un programa llegaron a decir “con Darín, no” y yo pensaba ¿por qué? Es aceptar que hay vacas sagradas y también dar por sentado que con Darín no pero con nosotras sí. Yo soy una mujer grande, tengo 48 años, no tengo ganas de que nadie me boludee, punto. La sensación es que me cueste lo que me cueste y se entienda esto en 4 o 10 años, no se puede dejar pasar. Parece que la que se arma es que pase lo que pase, vos sos culpable. Eso se tiene que terminar. Cuando hablé yo estaba partida pero fue tal la ola de mujeres que me vinieron a hablar, a contener, gente que no conocía que apareció y me dijo yo te creo. Siento que me queda gigante la palabra feminista pero voy entrando y fue lo que me sostuvo, desde directoras, actrices, periodistas, mujeres en la panadería. No me pasó que una sola persona en la calle me dijera “no me gustó lo que dijiste”. Yo ya me siento rodeada por el escudo feminista.

jueves, septiembre 27, 2018

CHILE: UN PAIS SIN DUELO


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Beatriz Bataszew shared a post.
¡¡¡LEE, DIFUNDE, COMPARTE y ASISTE!!!
¡¡¡IMPERDIBLE!!! ¡¡¡IMPERDIBLE!!!
UN PAÍS SIN DUELO, obra atravesada por un enfoque profundo e integral sobre la violencia política sexual ejercida sobre el cuerpo y la sexualidad de las mujeres en dictadura, sus alcances en quienes fueron objeto directa de ella, sobre la sociedad y el daño transgeneracional producido.
Villa Grimaldi, sábado 29 de septiembre, 20:30 horas.
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Colectivo de Mujeres Sobrevivientes Siempre Resistentes

¡¡¡LEE, DIFUNDE, COMPARTE y ASISTE!!!
¡¡¡IMPERDIBLE!!! ¡¡¡IMPERDIBLE!!!
UN PAÍS SIN DUELO, obra atravesada por un enfoque profundo e integral sobre la violencia política sexual ejercida sobre el cuerpo y la sexualidad de las mujeres en dictadura, sus alcances en quienes fueron objeto directa de ella, sobre la sociedad y el daño transgeneracional producido.
Villa Grimaldi, sábado 29 de septiembre, 20:30 horas.

"La tortura sexual no fue masivamente denunciada, configurándose una red de silencio sobre estas experiencias traumáticas. Al no ser recepcionada en el espacio público se vio confinada al cuerpo de quién sufrió el daño, a su mundo privado. El imperativo del silencio logró privatizar el daño.
La tortura sexual se configura como un espacio de lo imposible de ser narrado. Hay una frontera entre lo decible y lo indecible, aunque la experiencia traumática se transforme en lenguaje, una parte de la misma no puede ser comunicada, no alcanzan las palabras.
Se quería imprimir en el cuerpo y la sexualidad de las mujeres una marca, un mandato de aniquilación. No fueron de ninguna manera simples actos de brutalidad sin sentido, sino actos destructores de la cultura. Se buscó transmitir un trauma de generación en generación".

CHILE:Estudiantes desaparecidxs y/o acribilldxs de la Unversidad de Concepción.

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LIBIA.>MUJERES VENDIDAS COMO ESCLAVAS


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Ivoire Consience Révolution
A world of shit!
No media talks about it! Facebook tried to censor it. Black women sold as slaves in an auction in Libya. This image dates from 28 July 2018!!!
#Lybia a shithole!
#Rezopanacom

miércoles, septiembre 26, 2018

SOLIDARIDAD CON QUINTEROS,CHILE

Se hace un llamado a todos los chilenos en el extranjero a solidarizar con la situación que aqueja a Quintero desde el 21 de Agosto
¿Cómo hacerlo? se les pide tomarse una foto, en un lugar céntrico de la ciudad donde estén, con un cartel que diga "Desde ciudad, País. Exigimos Normas OMS para Chile"
hacer llegar estas fotos al FB Cabildo Abierto Quintero Puchuncaví o al mail cabildoquinteropuchuncavi@gmail.com

difundir por favor

STOP PRESS
Valparaiso Rns was live.
🔴 ÚLTIMO MINUTO EN VIVO | Nueva intoxicación masiva en Quintero y Puchuncaví. Son cerca de 100 las personas intoxicadas en ambas Comunas. Cesfam Puchuncaví, Cesfam Ventanas y Hospital de Quintero se encuentran colapsados.
#SomosChileRNS

lunes, septiembre 24, 2018

LAS MUJERES MAPUCHE DURANTE LA DICTADURA


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Coordinadora Feminista 8M to Mes de las Memorias de Rebeldías Feministas
[ Las Weychafe en dictadura: Rama Femenina Mapuche ]
Entrada la década de los 80’s las mujeres de los Centros Culturales Mapuche (CCM), fundados en 1978 en respuesta a la reforma de la Ley Indígena 17.729 del gobierno de la UP, crean la Rama Femenina al interior de este espacio. Los CCM buscaron combatir la desintegración socio-cultural e identitaria del territorio mapuche que conllevaría tal reforma. Esta se concreta en 1979 en el Decreto Ley 2.568 que estableció con respecto al territorio que “dejarán de considerarse tierras mapuche y mapuche a sus dueños”. Al desarticularse los CCM en 1980, se conforma la Asociación Gremial de Pequeños Agricultores y Artesanos Mapuches, Ad Mapu y dentro de esta se mantiene el trabajo de la Rama.
Esta inserción de las mapuche domo (mujeres mapuche) a las organizaciones no fue fácil, producto del machismo chileno y mapuche que privilegió en representatividad y reconocimiento a los hombres mientras que a las mujeres se les invisibilizó y asoció a las tareas domésticas, más que a las labores de contenido político. No obstante, su participación fue un pilar fundamental para el levantamiento de esta nueva fase de la organización político mapuche y de la integración de las domo a las dirigencias.
Dentro de los CCM y Ad Mapu las lamngen (hermanas) trabajaron y se movilizaron contra la dictadura siendo las principales bases organizativas de estos espacios. Las domo que militaron en estos espacios fueron promotoras no solo de la defensa del territorio, sino que también de la lengua y la cultura y de las formas ancestrales de relacionarse al interior del mundo mapuche. Dentro de su trabajo, junto a los wentru (hombres) de estas organizaciones, levantaron el primer ngillatun después de años de inactividad forzada de esta ceremonia, fortalecieron la identidad del pueblo, enfrentaron la crisis económica y la migración a Santiago y concientizaron a los lof sobre la importancia de la tierra, dentro de tantas otras labores en el seno de sus familias. Hoy las recordamos y honramos el legado que nos heredaron y que construyeron en años de tanta oscuridad.
Dentro de las lamngen que presidieron tanto los CCM como Ad Mapu podemos nombrar a Elisa Avendaño Curaqueo, Antonia Painiqueo Curicheo, María Lucy Traipe Avendaño, Isolde Reuque, Ana Llao, Diva Millapan, Elvira Paine yem, entre tantas otras mujeres que entregaron su fuerza, sabiduría y corazón por su pueblo (Texto por Simona Mallo).

sábado, septiembre 22, 2018

CHILE: abuso contra mapuche

Abusos contra mapuches
El Estado de Chile dio cuenta en su último informe al Comité contra la Tortura de las Naciones Unidas de 802 casos de uso excesivo de la fuerza por parte de la policía ocurridos entre los años 2010 y 2017, según reveló esta semana el diario La Tercera. De acuerdo con el texto, entre esos años  se investigaron por parte de la Fiscalía 732 casos de supuesto uso excesivo de la fuerza por parte de Carabineros, de los que 392 fueron derivados a la justicia y 137 castigados de forma disciplinaria por la propia institución. A lo anterior se suma información adicional facilitada a la ONU por el gobierno, el Ministerio Público, la Policía de Investigaciones (PDI), Gendarmería (Servicio de Prisiones) y Carabineros de que en 2017 se impusieron sanciones disciplinarias a 34 funcionarios de esta última institución y la PDI instruyó 36 actos administrativos desde 2010. El Comité de la ONU manifiesta su preocupación “por los numerosos episodios de brutalidad policial y uso excesivo de las fuerzas de seguridad contra manifestantes”. También por “abusos policiales a miembros del pueblo mapuche en el marco de allanamientos”, además de lamentar no haber recibido información completa sobre los hechos denunciados. Según Luis Torres, director de la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía Nacional, la violencia institucional tiene “relación con agentes del Estado que ejercen violencia fuera del marco legal”.

viernes, septiembre 21, 2018

Chile-Colegio Médico realiza colegiatura póstuma de 22 doctores asesinados en dictadura


Colegio Médico realiza colegiatura póstuma de 22 doctores asesinados en dictadura



Gremio rindió homenaje simbólico a un grupo de profesionales que habían sido desafiliados durante este período de la historia por distintos motivos. En el acto, participaron familiares y amigos de los profesionales.
El Colegio Médico de Chile realizó un homenaje a 22 doctores asesinados en dictadura, entregándoles una colegiatura póstuma a la agrupación gremial. El acto simbólico busca recordar a este grupo de facultativos que fueron ejecutados políticos o son detenidos desaparecidos. Al emotivo acto desarrollado en el Auditorio Salvador Allende llegaron familiares de 17 de las víctimas y fue encabezada por la presidenta de la Orden, Dra. Izkia Siches; por el vicepresidente, Dr. Patricio Meza y por el presidente del Departamento de Derechos Humanos, equipo encargado de la organización de la actividad, Dr. Enrique Morales, entre otras autoridades.
“El Consejo Nacional tomó esta decisión para reivindicar a muchos colegas que fueron borrados de los registros por razones políticas y es por eso que no tenían número de colegiatura no eran parte de la institución y por esa razón los volvemos a incorporar dentro de los colegiados”, explicó la dra. Siches.
Además, la dirigenta indicó que la mesa directiva decidió sumarse a la querella por el crimen de los doctores Luis Andrade Balcázar y Héctor García García. “El colegio va a volver a estar donde siempre debió haber estado, al lado de la comunidad y defendiendo a los pacientes. Vamos a retomar la senda de los cambios más estructurales en materia sanitaria. Queremos un acuerdo nacional que permita cambiar el financiamiento del sistema de salud y que permita el real acceso de los ciudadanos”, señaló.
En la jornada se homenajeó a los doctores Salvador Allende, Luis Andrade, Jorge Ávila, Luis Barra, Gabriel Castillo, Vicente Cepeda, Jorge Cerda, Miguel Enríquez, Héctor García, Carlos Godoy, Eduardo González, Hernán Henríquez, Arturo Hillerns, Iván Inzunza, Jorge Jordán, Jorge Klein, Carlos Lorca, Enrique Paris, Eduardo Paredes, Claudio Tognola, Bautista Van Schouwen y Absalón Wegner. A sus familias se les entregó un diploma y una medalla en reconocimiento, además, en el auditorio Salvador Allende se descubrieron 22 fotos de los fallecidos que quedarán de forma permanente en ese lugar.
El vicepresidente, Patricio Meza comentó que “queremos agotar todas las instancias para recuperar la tuición ética de los colegios profesionales, con el fin de evitar que cualquier médico que participe en vulneración a los derechos humanos vuelva a ejercer la profesión”.
El fin de semana, a modo de homenaje, se realizó un operativo médico en Cunco y en Puerto Saavedra en la región de la Araucanía en el que se atendieron a cerca de 350 pacientes con una veintena de especialistas en pediatría, psiquiatría, otorrinolaringología, oftalmología y ginecología, entre otros.
Finalmente, el doctor Enrique Morales indicó que “estamos realizando una labor que busca construir una cultura de derechos humanos para situaciones que ocurren hoy. En base a protocolos internacionales, con un trabajo técnico que permite denunciar vulneraciones y lo hacemos como un espacio para recoger un legado histórico de muchos médicos que han trabajado para denunciar situaciones de violencia, pero también en el espíritu de los homenajeados hoy”.

jueves, septiembre 20, 2018

Nightmarch by Alpa Shah – among India’s Maoist guerrillas

Alpa Shah.
Alpa Shah, LSE, Photograph: Hurst Publishing
 Nightmarch by Alpa Shah – among India’s Maoist guerrillas
An anthropologist’s nuanced account of life with India’s revolutionary movement, including her 250-km trek, disguised as a male soldier, with a rebel platoon
of the late 1960s, which was heavily influenced and encouraged by Mao’s Cultural Revolution. While that earlier conflagration was for the most part extinguished in the early 1970s by a harsh state response, splinters of the original movement fought on. In 2004, several of these fragments reunited within a new political and military organisation: the Communist Party of India (Maoist) and its People’s Liberation Guerrilla Army.
The Indian government claims 20 of the country’s 28 states are affected. In reality, the Maoist operation is centred on central-eastern India: above all, on parts of Andhra Pradesh, Bihar, Chhattisgarh, Jharkhand and Odisha. It owes its survival to Maoist groups’ readiness to attack some of India’s socioeconomic enormities, such as the hierarchical violence of the caste system and racist exploitation suffered by adivasis. In the new millennium, the Maoists have gained further traction by linking their cause to environmental protests. After 2003, the Indian state – ambitious to increase taxation revenues – began granting lucrative mining contracts to multinational corporations, especially in mineral-rich Chhattisgarh and Jharkhand. Maoist insurgents organised locals into resisting state and corporate efforts to empty land ready for industrial development. A witness to state and corporation encroachment on tribal land rights, Shah describes “the juggernaut of perhaps one of the greatest people-clearing operations of our times”. Successive Indian governments have demonised and even criminalised any connection with or whiff of sympathy for the Maoist cause. In June this year, five human rights activists – defenders of civil society from state attacks – were arrested on charges of “Maoist links”. In August, at least five more were detained on the same pretext. Shah, by contrast, humanises the Maoists she meets. She evokes the self-sacrificing idealism of the movement’s leadership. Many senior Maoists were born into high-caste, educated clans, were swept up in global protest movements of the 1960s and 70s, then abandoned their families and elite career prospects to fight as full-time revolutionaries for some of India’s poorest people. Shah notes how Gyanji, the leader of the platoon with whom she marched, still retains the tender, light-skinned feet of his high-caste upbringing, 25 years after joining the Maoist “Jungle Sarkar” (forest state). He is in some ways an unlikely guerrilla, seemingly more interested in “the dance of starlings” and “European and Hindi-Urdu poetry” than in landmines. She is attentive also to the stories of rank-and-file adivasis, who join the Maoists for a bewildering variety of reasons. In the early 2000s, the Indian government sponsored the creation of local vigilante armies to fight Maoist control. Their scorched-earth destruction of villages accused of helping or harbouring Maoists drove many adivasis into the People’s Liberation Guerrilla Army. Others have smaller-scale grievances. A 16-year-old called Kohli ran away to the Maoists because his father slapped him for spilling a small cup of milk. For some, joining the Naxalites is an adolescent rebellion, a way of escaping the control of their families and experiencing the world beyond their village. Maoist guerrillas and tribal rebels threaten India's industrial boom
A Maoist conference in a forest, from Nightmarch by Alpa Shah.
A Maoist conference in a forest, from Nightmarch. Photograph: Alpa Shah
Yet Shah does not romanticise the Maoists or their relationship with adivasi communities. She bears witness to how, despite their stated idealism, their political dogmas glorify violence and foster corruption. The hardships of the adivasi existence (there is at best precarious access to food, medical care and education) notwithstanding, Shah is also sensitive to what it can teach those outside the jungle: for example, adivasi women enjoy far higher levels of gender equality than exists in caste-ridden Indian society. She worries that the Maoists’ contempt for tribal custom fundamentally erodes their claims to build popular democracy. “It is inevitable that their cultures will be obliterated with development,” one senior Maoist tells her. Shah has only one long-term solution to the injustices of the continuing civil war: the proper exercise of India’s constitutional democracy, with full participation by those tribal communities long marginalised and even persecuted by it. Nightmarch – a considered, sympathetic and balanced analysis – is one of the few accounts we possess that gives them a voice.
 Nightmarch: Among India’s Revolutionary Guerrillas is published by Hurst. To order a copy (RRP £20) go to guardianbookshop.com or call 0330 333 6846. Free UK p&p over £10, online orders only. Phone orders min p&p of £1.99.