lunes, diciembre 11, 2017

María Teresa Andruetto y 'No a mucha gente le gusta esta tranquilidad'

11 de diciembre de 2017
María Teresa Andruetto y No a mucha gente le gusta esta tranquilidad
“Todos los cuentos tienen algún alimento en lo real”
La incomodidad con el origen, el no encajar en las expectativas de los otros, los encuentros y desencuentros en medio del terror de la dictadura son algunos de los aspectos que atraviesan los ocho relatos de la notable escritora cordobesa.
“Mirado atentamente, nadie es tranquilo y ninguna vida es anodina”, plantea Andruetto.
“Mirado atentamente, nadie es tranquilo y ninguna vida es anodina”, plantea Andruetto. 
Imagen: Sandra Cartasso
“Dime, ¿qué piensas hacer/ con tu única, salvaje/ preciosa vida?”. El epígrafe de la poeta norteamericana Mary Oliver produce estallidos de baja intensidad en la vida de las protagonistas de No a mucha gente le gusta esta tranquilidad (Literatura Random House), notable libro de cuentos de la escritora cordobesa María Teresa Andruetto por el modo en que posa la mirada en gestos y pliegues, en lo mínimo y casi escamoteado que otras escritoras descartarían por insignificante. O porque no pueden ver en profundidad el abismo que hay en cada ser humano. Una mujer compleja, con una vida errada, es destruida por el alcoholismo. Gina, el personaje principal del primer relato llegó a Camilo Aldao, “chato y pequeño”, desde Italia, después de la Segunda Guerra Mundial. La narradora conjetura que esa enfermera que fumaba muchísimo y andaba con su motoneta Siam estaba secretamente enamorada de su padre. “Aunque nunca supe que tuviera amores con mujeres (en el pueblo y en aquel tiempo, hubiera sido un escándalo) tenía apariencia masculina para las costumbres de la época, muy delgada, la piel curtida, la cara con arrugas profundas (…), sin curvas, sin pechos, vestida siempre con pantalones y pulóveres color gris pleno o negro o gris jaspeado, el pelo a lo varón, oscuro y después, gris, virando hacia el plateado, luego pronto ya con canas hasta volverse totalmente blanco”. ¿Qué pasa con aquellas criaturas que no encajan en el tiempo y el lugar en el que viven?
El no encajar o amoldarse a las expectativas de los otros, la incomodidad con el origen o la pregunta filosa de dónde se viene y hacia dónde se va, los recuerdos que permanecen como un tatuaje en la piel, los encuentros y desencuentros en medio del terror de la dictadura cívico militar, son algunos de los aspectos que atraviesan los ocho cuentos de No a mucha gente le gusta esta tranquilidad, título que tomó prestado de una frase del narrador irlandés John McGahern. El viejo de la “Lección de piano”, que nació en un pueblo de Polonia y tocaba el piano, a partir de la visita de un joven que se encargará de arreglarle la banda ancha, recordará a quien fue su gran amor. “Alguien le había dicho al viejo que el recuerdo es como un perro que se acuesta donde quiere, tal vez por eso regresaban a su memoria palabras y gestos vivos de su mujer, también asuntos de familia, dos hermanos del padre exterminados, dos entre seis millones; llevaba consigo a esos desconocidos y llevaba entera, completa, la vida de ella”.

1 Comments:

At 2:20 a.m., Blogger Marta Raquel Zabaleta said...

GRACIAS, Marta!
FUERTE ABRAZO!
Teresa

 

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