La Justicia de Chile ordenó incautar toda la fortuna, de más de 17 millones de dólares, del dictador Augusto Pinochet, que debía pasar a sus herederos. En el marco del Caso Riggs, una causa  de malversación de fondos públicos, un tribunal de Santiago falló a favor de la petición del Consejo de Defensa del Estado, que en su momento pidió confiscar todo el patrimonio del uno de los represores más sanguinarios del Cono Sur, ahora en manos de su viuda Lucía Hiriart, de sus cinco hijos, de sus nietos y de sus bisnietos.
El Séptimo Juzgado Civil de Santiago confirmó que Pinochet se benefició durante su asalto al Estado y que cometió delitos contra la administración pública.  "Existe evidencia probatoria más que suficiente para estimar plenamente demostrado que Augusto Pinochet Ugarte incurrió en conductas que importaron sustracción de caudales públicos", explicó la presidenta del CDE, María Eugenia Manaud.  La sentencia afecta a 16 herederos de Pinochet, incluidos su viuda, sus hijos Augusto, Lucía, Jacqueline, María Verónica y Marco Antonio, a doce nietos y cinco bisnietos.
El 24 de agosto pasado la Corte Suprema había condenado a tres exoficiales del Ejército que ayudaron a Pinochet a ocultar el dinero robado de las arcas fiscales en cuentas bancarias del ya desaparecido Riggs Bank de Estados Unidos, algunas a su nombre y otras a nombre de sus familiares. En aquel momento, el tribunal ordenó el embargo de 1,6 millones de dólares, cuyo origen ilícito ya había sido comprobado.
Sin embargo, el fallo final determinó que el patrimonio total de Pinochet ascendía a 21,3 millones de dólares, y que al menos 17,8 millones tenían un origen ilícito. De acuerdo con el CDE, los bienes fueron obtenidos a través de empresas ficticias en las que Pinochet figuraba con nombres falsos. "Se ha accionado en contra de todos los herederos de Pinochet porque si bien no se acreditó que hubieren tenido participación en los ilícitos, son los destinatarios de un enorme provecho económico, fruto de un delito plenamente acreditado", puntualizó la presidenta del CDE.
Pinochet había legado el 51,8 por ciento de sus bienes a su esposa, un 7,14  por ciento a cada uno de sus cinco hijos, mientras doce de sus 25 nietos y cinco bisnietos se repartirían el 12,5 por ciento restante, en distintas proporciones.
El Caso Riggs estalló en 2004, durante una investigación del Senado de Estados Unidos encaminada a establecer el origen del financiamiento del terrorismo internacional tras el ataque a las Torres Gemelas en 2001. Por este caso, el dictador fue procesado y encarcelado en su propio país, aunque murió en 2006 antes de ser condenado.