martes, agosto 07, 2018

DO NOT CRY FOR ME, ARGENTINA, porque la historia continúa


Los Otros y las Otras –
Los otros que no fueron patria cuando decretamos que la patria es el otro.
Los otros que tienen de techo el firmamento estrellado o negro y descansan en un colchón rotoso sobre el pasto mojado, cubiertos con mantas roídas y plásticos por si hoy también lloviese.
Y todo frente al mar, con nada ni de romántico ni de “mil besos yo le di y después le dije adiós todo termina aquí “ y eso fue cierto y porque ella no se despertó. Y tal vez de frío ya ni dormía, dicen que fue la noche más despiadada, que el frío crujía en los huesos y hacía llorar lágrimas congeladas y que ya estaba anunciado que sería bajo cero por el viento que soplaba del mar. Y “que lindo que es estar en Mar del Plata en alpargatas, en alpargatas”. Y que lindo es el mar de las postales, el mar del verano, incluso el mar del invierno para mirar lo erguido de las olas a contraviento, peinando la espuma blanquísima y desde el auto calefaccionado extasiarse y apenas bajar un poco el vidrio para escuchar el estruendo musical de la rompiente. Y eso es lo que muestra el paisaje, el otro paisaje es invisible, no lo vemos y lo leemos en el diario local casi con culpa porque nuestra casa está tan cerca de ahí, y cómo puede ser que una mujer que vendía estampitas de San Cayetano, justo ella no haya tenido un trabajo digno, adónde vivirá San Cayetano que anda tan distraído y hasta se le mueren sus promotoras gratuitas. Y adónde estará la Justicia, y adónde estará la asistencia a las personas sin techo, y sin comida, y sin ropa suficiente para soportar los temporales que no terminan y se multiplican y se generan uno tras otro.
Y todo esto para decir que Ana Paula murió anoche, ahí, tirada en un colchón junto a su pareja, y murió un poco de frío, un poco de hambre, un poco de desolación, un poco frente al mar, un poco de indiferencia.
Y falta invierno, y faltan fríos, y falta que despertemos porque Ana Paula murió anoche y eso no tiene arreglo pero pudo salvarse, así como pueden salvarse todas las Ana Paula y los Lucas que estén bajo el firmamento negro y siguen ahí, frente al mar, tan invisibles, “tan acostados frente al mar mil besos yo le di, después le dije adiós todo termina aquí”.
Diana Poblet

0 Comments:

Publicar un comentario

<< Home