miércoles, septiembre 19, 2018

Dicen que en alguna parte, empezó la primavera.

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martes, septiembre 18, 2018

CHILE: Mes de septimbere.MEMORIAS DE REBELDES FEMINiSTAS


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¿Por qué la sociedad cubana necesita seguir pensándose en términos raciales?

">La Habana, septiembre, (SEMlac).- "
¿Por qué la sociedad cubana necesita seguir pensándose en términos raciales?, pregunta y reflexiona Zuleica Romay Guerra, escritora, investigadora y directora del programa de Estudios de Afroamérica de la Casa de las Américas, en una interrogante que lleva en sí misma la afirmación certera de que esa necesidad sigue presente en la Cuba actual.
La autora de libros como Elogio de la altea o las paradojas de la racialidad y Cepos de la memoria, sitúa su análisis en el contexto de la cultura y sus desafíos.
"La sociedad es una, con un imaginario y una mirada muy racializados, que sigue catalogando físicamente a las personas en términos raciales y asociando atributos, oportunidades, posibilidades y comportamientos al color de la piel", señala a SEMlac la también miembro del comité cubano de la Ruta del esclavo.
"No podemos dejar de pensarnos desde la racialidad porque es la única manera que tenemos de confrontar esos modelos culturales que se expresan en todos los ámbitos de la actividad humana, incluyendo la política. El análisis no puede ser entonces segmentado, olvidándonos de una cultura que ha gestado y desarrollado este tema hasta aquí", razona.
A desmontar el fenómeno de la discriminación racial convocó el panel "La cuestión racial en la Cuba actual", en el espacio Balcón Latinoamericano que organiza mensualmente el Programa de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO)-Cuba, espacio donde Romay Guerra llamó a "despojarse del romanticismo en los análisis".
Visibilizar la discriminación racial desde espacios de debate, participación y políticas es uno de los mayores retos en la actualidad, coincidieron las ponentes.
Romay Guerra reconoce que la Revolución, con su declaración de la erradicación del racismo y sus programas y políticas sociales, cambió de modo radical la vida de las personas negras en Cuba. Sin embargo, lo que para abuelos y padres fueron conquistas, se percibe como derechos para las nuevas generaciones.
"Todo eso se había quedado en el desván, en una sociedad que culturalmente nunca ha resuelto los conflictos implícitos en su constitución", afirma Romay Guerra.
En su criterio, las manifestaciones de racismo hoy son esencialmente las mismas de antes.
"Las expresiones de inferiorización y de discriminación van mutando y adaptándose a las maneras de funcionar de la sociedad donde tienen lugar. Pueden cambiar nombres, argumentos, respuestas y justificaciones, pero si se analiza una situación concreta, te das cuenta de que la esencia es la misma de la sociedad colonial y la capitalista que siguió reproduciendo todos esos prejuicios y comportamientos culturales", asevera la escritora a SEMlac.
Para Rosa Campoalegre, del Centro de Investigaciones Psicológicos y Sociológicas (CIPS), hay que partir de un desafío epistémico hoy todavía pendiente, que se remonta al siglo XIX.
"No ha sido resuelta la idea de que hay racistas en Cuba, tampoco el papel que juegan las relaciones raciales y los procesos de racialización en el desarrollo de la sociedad en cada etapa", considera la especialista.
De acuerdo con la investigadora, ello ocurre en un contexto de América Latina y el Caribe abocado a colocar la demanda afrodescendiente en la agenda política regional, articularla con las agendas nacionales y locales, poner a dialogar los estudios sobre esta población con las instituciones y luchar contra la normalización de los discursos racistas.
"Estamos ante la reconfiguración del movimiento y del activismo afrolatinoamericano y afrocaribeño", precisó Campoalegre, quien convocó a mirar más allá del Decenio Internacional de las personas Afrodescendientes, fijado por Naciones Unidas de 2015 a 2024, bajo el lema "Afrodescendientes, reconocimiento, justicia y desarrollo".
En el caso cubano, indica que el conflicto pasa por la invisibilidad y politización del tema, que tiene detrás los mitos de la unidad y cómo se afecta o no; de la igualdad, la participación y la ausencia de políticas de reconocimiento a determinados grupos.
En su criterio, convivimos con el eufemismo de la erradicación del racismo y el conflicto entre lo estatal, lo político y lo institucional, junto a la falta de cobertura jurídica para el accionar de las organizaciones afrodescendientes y pocos espacios, incluso legislativos, para lograr cobertura jurídica e institucionalización.
Sin embargo, entre las transformaciones que se aprecian en el contexto cubano, remarca la ampliación del activismo en el país.
"El principal escenario del activismo afro fue siempre el cultural, y lo sigue siendo, pero cada vez más desde las academias, la sociedad y las ONG se abren nuevos escenarios y actores, al tiempo que crece la conexión entre el movimiento nacional y el activismo regional e internacional", dice.
Para la profesora de Sociología Yulexis Almeida Junco, el fenómeno de la discriminación racial se complejiza al considerar variables como el género.
"Esto permite develar brechas que persisten en determinados grupos poblacionales y se convierte también en una poderosa herramienta de diagnóstico para visibilizar a personas que se encuentran en el cruce de varias discriminaciones", argumenta.
Una investigación suya de 2009 en el barrio habanero La Timba evidenció que la percepción sobre los hombres negros era más negativa que respecto a las mujeres, debido a concepciones tradicionales de género que atribuyen a los hombres conductas más distantes de las normas aceptadas socialmente, ratifica la socióloga.
El estudio exploró además la actitud de personas blancas que se declaran no racistas, pero no aceptan tener un yerno, una nuera o un jefe negro, entre otros resultados como el rechazo a hacer negocios con hombres negros, o a que en el barrio vivieran más personas negras, apunta la especialista.
En tanto, investigaciones recientes revelan desventajas de oportunidades para que jóvenes de piel negra logren una mejor preparación con vistas al acceso a la educación superior, agrega Almeida Junco.
Según el último censo de Población y Viviendas de 2012, la población negra en Cuba alcanza 9,3 por ciento. La entrada de este grupo a la Universidad no se corresponde con esa proporción, ni con la de población negra entre 18 y 24 años, en las cuales se accede a la educación superior, puntualiza la investigadora.
En contraste con este escenario de enseñanza feminizada y fundamentalmente de mujeres blancas, otras vías de acceso, como los cursos por encuentros, muestran mayor presencia de negros y mestizos.
"Sin embargo, aunque logran la entrada, no sucede igual con la permanencia. A medida que se avanza en los niveles de estudio se va blanqueando la composición de las aulas universitarias", dice.
La socióloga reflexionó sobre quiénes acceden a este nivel de enseñanza, ya sean blancos, negros, mujeres u hombres. "Están entrando los hijos de profesionales y aparecen los cuentapropistas -pero fundamentalmente en la población blanca-, lo que obedece a las oportunidades para lograr una mejor preparación", subraya.
A la necesidad de investigar estos problemas en los diferentes contextos sociales, territoriales y a medir esas brechas sociales estuvieron dirigidas las propuestas esbozadas desde el auditorio.
La investigadora y activista Gisela Arandia consideró que la discriminación es un fenómeno general, que corresponde a la matriz de dominación histórica, como el colonialismo y el capitalismo, y si no está enganchada a una interseccionalidad y no tiene un discurso político como corresponde, persiste en el tiempo.
No atender estos asuntos llevaría a la enajenación y la indiferencia social, indica Romay Guerra a SEMlac.
"Tenemos que entender la unidad como una construcción que tiene aportes, compromisos y renuncias. No se puede decretar la unidad como no se puede decretar el silencio social en torno a un tema, y menos en un contexto donde la gente está mucho más entrenada cultural y políticamente para discernir hasta dónde ha podido llegar la justicia social de esta Revolución y lo que aún aspiramos alcanzar", sostuvo.

lunes, septiembre 17, 2018

Entrevista a Mónica Benício, compañera de Marielle Franco, concejala asesinada el 14 de marzo en Río de Janeiro

Las flores de la resistencia nacen en el asfalto
“¿A quién le molestaba tanto esa mujer?” es la pregunta de Mónica Benício, compañera de Marielle Franco, asesinada hace seis meses. De visita en Buenos Aires y en conversación con Soy, cuenta qué elementos hay para pensar que se trató de un crimen político y qué formas adquiere el lesboodio aun después de la muerte. Pero, sobre todo, de cómo consiguió hacer del luto, resistencia.
Imagen: Bernardino Avila
En el cierre del homenaje a Marielle Franco, organizado la semana pasada por Pino Solanas, se proyectó un vídeo con fotos de ella sola y también junto a su novia, Mónica Benício, que viajó a la Argentina para participar del acto en el Senado de la Nación. En una de esas imágenes, se la podía ver a Mónica con Sergio Maldonado, mostrando lxs dos sus antebrazos tatuadxs con los rostros de Marielle y Santiago, ambxs militantes sociales, víctimas del poder político. Podría decirse que a sus nombres antecede, entre otros, el de Berta Cáceres, la líder campesina que Adolfo Pérez Esquivel, presente también en el homenaje, recordó trazando un paralelo con Marielle, concejala por el PSOL asesinada a tiros en Río de Janeiro el 14 de marzo. Franco parece ser al Brasil de Temer, lo que Cáceres a la golpeada República de Honduras: la encarnadura de la racialización, de la resistencia, de un potentísimo activismo de base que resulta muy inconveniente al poder. A cada presentación en Argentina, Mónica asistió vestida con la misma remera cuya inscripción reza: Luche como Marielle. “Su asesinato fue un intento de callarnos, de que la carne negra fuera la más barata del mercado. Pero cómo decía Mariel: las flores de la resistencia nacen en el asfalto”, dijo y levantó en alto su puño envuelto en un pañuelo verde. Más tarde, en diálogo con Soy, frente a la pregunta sobre si fue o no reconocida públicamente como su viuda, respondió: “Sí, fue una conquista muy importante y muy simbólica, porque eso en ningún momento se cuestionó. Como nuestra relación era muy pública, principalmente en los diarios, inmediatamente me dieron el título de viuda. Esto es muy simbólico para las lesbianas, principalmente en un país machista, lesbofóbico, fue muy importante que eso haya sido reconocido inmediatamente. Cuando intenté pedir la pensión, porque nosotras nos íbamos a casar el año que viene, como no llegamos a hacer el proceso de la unión civil, poner nuestra relación en el papel, entonces tuve algunas dificultades para recurrir al INSS (ANSES de Brasil). La que sí la recibió en forma inmediata fue su hija, pero a mí me la negaron. Apelé y a través de testigos que participaban en nuestra historia, el INSS la concedió, entonces eso también significó otra victoria importante que fue el haber logrado el derecho de tener su pensión, haber sido reconocida legítimamente como su compañera”.
En estos seis meses de gran dolor, además recibiste amenazas...
-Vengo siguiendo las investigaciones de cerca, por ese motivo terminé por aumentar mi nivel de exposición y en consecuencia también de riesgo, y eso es muy difícil. Hoy ya se cumplen 164 días, no tenemos ninguna respuesta, ni nada que indique que estamos en camino de tenerla. Y hoy mi lucha es por garantizar la democracia. También el hecho de buscar una respuesta para lo que le sucedió a mi compañera, porque eso da continuidad a la lucha que ella ya venía llevando a cabo, tanto antes de ser legisladora de la ciudad como después, era una construcción de un mandato colectivo y horizontal para el pueblo. Entonces eso termina estimulándome mucho, para que lo que construyó, no solo como legisladora sino también en su trayectoria de militancia, no se pierda; para que el mundo en el cual ella creía, del cual también comparto las ideas, no se pierda con la barbarie del 14 de marzo. Han sido días muy difíciles, pero seguimos.
¿Tuviste que pedir una medida cautelar para protegerte?
-Sí. Primero estuve en la OEA a mediados de mayo, para hacer el pedido y denunciar el caso de Marielle, y para pedir que hagan una investigación internacional. En esa reunión me aconsejaron que tomara este tipo de medidas, porque estaban preocupados por mi seguridad. En un primer momento yo me resistía a hacer ese pedido, no entendía cuál era el riesgo. Cuando ya habían pasado casi cien días, me preocupé porque el caso de Marielle estaba perdiendo fuerza en los medios y estábamos en vísperas de la Copa del Mundo, entonces hice el pedido a la OEA, porque ya había recibido amenazas en la calle, me habían perseguido en un auto. Relaté eso ante la OEA. Era alta la exposición que estaba teniendo, hablé de que creía que había habido una participación del Estado en el crimen de Marielle, políticos involucrados, el poder económico, y que en Brasil no se suele investigar en forma adecuada. A medida que iba diciéndole eso a los medios, me fui arriesgando cada vez más, entonces junté todas esas denuncias, hice la medida ante la OEA… Porque la OEA le pide sobre todo al Estado brasileño que me proteja y también le pide que se investigue y solucione lo que me puso en riesgo, es decir, el asesinato de Marielle. Inmediatamente, cuando salió la medida de la OEA, el Estado brasileño me cuestionó.
¿Por qué?
-Me dijeron: “Pero, ¿por qué no viniste a pedirnos protección a nosotros primero y fuiste directo a la OEA?”. Se sintieron un poco incómodos por ese movimiento. Y mi respuesta fue: “¿A qué Estado le voy a pedir protección, al que mató a mi mujer?”.
¿Por qué eligieron a Mariele, Mónica?
-Hoy hay algunas líneas de investigación, pero observándolas en su totalidad, siempre falta una pieza: ¿por qué Marielle? Tenemos muchas respuestas posibles para esa pregunta, pero ninguna justificaría el sofisticado crimen que perpetraron. Porque en Brasil no hay crímenes tan elaborados, tan planeados. Su ejecución debió haber sido muy cara. En Brasil las cosas se hacen de forma hedionda, pero casi banal. No fue el caso del crimen de Marielle. Todo indica que llevó meses de planificación y que estuvieron involucradas muchas personas: políticos, gente de dinero. ¿A quién le interesaba matar a esa mujer? ¿A quién le molestaba tanto esa mujer, al punto de recibir toda esa atención, todo ese gasto de energía y dinero? Porque ella no recibió ni una amenaza… En ningún momento se sintió en riesgo.
¿Hay alguna organización LGBT que te esté acompañando? 
-No en forma específica. Cuando hay actos, cuando hay movimientos siempre la comunidad LGBT está presente, pidiendo justicia, sumando fuerzas. Tuvimos la Semana de la Visibilidad de las Lesbianas y hubo un acto que denominamos “Ocupa Sapatão” (Ocupa Lesbiana). En ese acto la gente dijo “en memoria de Marielle”. En general, hubo muchos homenajes a Marielle en el mundo, por parte de los países. No solo en América Latina, también en Europa, fue muy conmovedor. Me enteré del que hubo en Argentina, también hubo uno en Chile, en Venezuela, fueron manifestaciones pequeñas, porque también debemos entender cómo es la historia de cada país.
¿Cómo es en tu opinión actualmente la situación de Brasil?
-Un caos. En América Latina, como un todo, se ha fragilizado nuestra democracia, que se nos han retirado derechos, diariamente nuestros índices de femicidios, del genocidio de la población negra, LGBT, defensores de los derechos humanos, no hacen más que aumentar, en forma dramática. Hoy América Latina se encuentra en un contexto de fascismo. Con representantes que a ni tienen vergüenza de esconder que son fascistas. Hay que seguir ocupando la calle. Si nosotros lo hacemos y ellos ya están haciendo con nosotros lo que hacen, imagínate qué pasaría si no lo hiciéramos. Seguiremos en la calle para defender nuestra democracia, que es muy frágil. Países como el nuestro enfrentaron dictaduras y tardaron mucho tiempo para recuperar la democracia; de hecho, en mi opinión, nunca la recuperaron del todo. Pero no por eso debemos dejarlos hacer y cometer las barbaridades insanas que hacen con nosotros.
Traducción: Alejandra Vuotto

ARGENTINA: las ollas en las calles porque no les tenmos miedo.

La escritura en el cuerpo de las mujeres
Las ollas en las calles son vistas desde el poder como fueron antes los calderos de las brujas: espacios de reunión, nutrición y conversación donde se teje resistencia. A esa fuerza se quiere disciplinar con la tortura de una maestra en Moreno.
A Corina de Bonis, la docente secuestrada y torturada por resistir el cierre de las escuelas en la localidad de Moreno, le escribieron con punzón en su panza “no más ollas” en el día del maestrx. La escena de horror es contundente: se escribe literalmente en el cuerpo de las mujeres el terror que se quiere comunicar. Se escribe en ese cuerpo de maestra en lucha torturándola. Se escribe para transmitir un mensaje: el mismo que ya habían hecho circular en carteles diciendo que la próxima olla sería en el cementerio. Y esto porque las ollas en la calle son vistas desde el poder como fueron antes los calderos de las brujas: espacios de reunión, nutrición y conversación donde se teje la resistencia, donde nos agrupamos a hacer cuerpo común como conjuro frente al hambre, donde se cocina para oponerse y conspirar contra la condena a la pobreza y la resignación.
¿Por qué se escribe literalmente “no más ollas” en ese cuerpo? Porque a la olla se le tiene miedo. Porque la olla destruye toda la abstracción que encubren las palabras del terror financiero: tanto el déficit cero como la inmaterialidad de los mercados bursátiles se desarman frente a la contundencia de una olla que traduce en una imagen concreta e inobjetable lo que implica la inflación y al ajuste en las vidas cotidianas.
Esta semana las mujeres volvieron a sacar las ollas a la calle (como lo hicieron en los piquetes antes y después de 2001): emerge una vez más el saber hacer comunitario, la capacidad de colectivizar lo que se tiene, y poner en primer plano la defensa de la vida como política femenina. Sacar las ollas a las calles es también hacer político lo doméstico como lo viene haciendo el movimiento feminista: sacándolo del encierro, del confinamiento y de la soledad. Haciendo de lo doméstico espacio abierto en la calle.
La crisis que crece al ritmo de la inflación, del ajuste impuesto por los despidos masivos y los recortes de política pública y por la bancarización de los alimentos (a través de las tarjetas “alimentarias” que se canjean sólo en ciertos comercios y que hoy están siendo inviables por la “falta” de precios a la que la lleva la especulación de algunos supermercados). Todo esto se traduce hoy en hambre para millones. Y hoy lo que se criminaliza es el hambre: vemos en marcha la militarización del conflicto social, el fantasma del “saqueo” como amenaza de represión, y la persecución de las protestas en nombre de la “seguridad”.
Varias mujeres de organizaciones sociales ya cuentan que no cenan como modo de auto-ajuste frente a la comida escasa y para lograr repartirla mejor entre lxs hijxs. Técnicamente se llama “inseguridad alimentaria”. Políticamente, evidencia cómo las mujeres ponen de manera diferencial el cuerpo, también así, ante la crisis.
La especulación financiera hace la guerra a los cuerpos en las calles y a las ollas que resisten. Las ollas de hoy se conectan con los calderos de antes. Las ollas devienen calderos.
En estos tiempos en nuestro país está en crisis la reproducción social en muchos barrios y frente a eso el gobierno redobla la apuesta: terror financiero, terror al estilo grupo de tareas y terror anímico. Cuando hablamos de terror financiero nos referimos no sólo a los negocios que hacen los bancos con la diferencia cambiaria o a la especulación de los fondos de inversión que el gobierno facilita o los objetivos del FMI, sino también al modo en que esa “opacidad estratégica” (esa suerte de fenómeno meteorológico en el que se habla la lengua de la especulación) se traduce en una drástica reducción de nuestro poder de compra, del valor de nuestros salarios y subsidios y del aumento descontrolado de precios. La velocidad y el vértigo de esa “depreciación” del valor es parte del terror y del disciplinamiento que nos quiere sumisas por miedo a que todo puede ser aun peor. El terror financiero es una confiscación del deseo de transformación: el terror anímico es obligarnos a querer sólo que las cosas no sigan empeorando.
Pero hay algo más. Cuando hablamos de terror financiero nos referimos también a cómo las finanzas (a manos de los bancos y sus empresas subsidiarias: de “efectivo ya” a las tarjetas de crédito pasando por otras dinámicas más informales) se han apoderado a través del endeudamiento popular de las economías domésticas y familiares. Hoy la financiarización de las economías familiares hace que los sectores más pobres (y ahora ya no sólo esos sectores) deban endeudarse para pagar alimentos y medicamentos y para financiar en cuotas con intereses descomunales el pago de servicios básicos. Es decir: la subsistencia cotidiana por sí misma genera deuda.
El terror financiero, entonces, es una estructura de obediencia sobre el día a día y sobre el tiempo por venir y nos obliga a asumir de manera individual y privada los costes del ajuste. Pero además normaliza que nuestro vivir cotidiano sea sólo sostenible con deuda. El terror financiero, entonces, es una “contrarrevolución” cotidiana en el sentido que nos hace desear la estabilidad a cualquier costo.
No es casual que en dos semanas se reúna en Argentina el Women20: es decir, el grupo de mujeres que el G20 ha organizado para traducir en clave neoliberal la agenda del movimiento feminista. No es casual que se quiera hacer en Argentina, donde el movimiento feminista es observado en todas partes del mundo por su masividad y radicalidad. No es casual que una de las propuestas principales sea proponer la “inclusión financiera” de las mujeres para que todas creamos que podemos ser empresarias si logramos endeudarnos (¡aún más!).
Al menú de lujo que les convidarán a las empresarias del Women20, se oponen las ollas-caldero. Las finanzas se quieren quedar con nuestras vidas (a las que explotan, endeudan y aterrorizan), pero desde hace tiempo venimos diciendo que vivas, libres y desendeudadas nos queremos. Las ollas en las calles traman una política de los cuerpos en resistencia, prenden el fuego colectivo frente a la inexistencia a la que nos quieren condenar, y gritan que ¡no les tenemos miedo!
* Colectiva Ni Una Menos.

ESPANA: el paraíso de la trata?

"Fui tratante de mujeres durante más de veinte años. Las compré y vendí como si fueran ganado” Uno de los criminales de la trata desvela en el nuevo libro de Mabel Lozano cómo funcionan estas redes en España

Imagen de archivo de un local en La Junquera. Ampliar foto
Imagen de archivo de un local en La Junquera. AFP

En primavera de 2000 llegó al aeropuerto de Madrid la selección nacional femenina de Colombia de taekwondo. 19 chicas que salieron por la puerta en fila india, ataviadas con el chándal oficial (azul, amarillo y rojo) y el escudo de la Federación. No tuvieron problemas con Inmigración pese a ser un vuelo 'caliente'. Contaban con sus visados obtenidos en el consulado de Colombia. Habían presentado sus fichas federativas y, desde luego, tenían la invitación y el programa de la competición que venían a disputar a España. Entre la documentación también contaban con papeles de un gimnasio de artes marciales de Cali en el que habían sido inscritas. Al llegar a Madrid, un autobús las desplazó a Valdepeñas, y allí se cambiaron los chándales por lencería para ser paseadas ante un grupo de hombres antes de ser distribuidas en diferentes clubes de España. En Colombia no existía ninguna federación de artes marciales, las chicas nunca se habían subido a un tatami, el chándal fue encargado por un matón, la invitación y el programa del gimnasio eran una patraña, el entrenador era el hombre que las había captado en Colombia y el proxeneta que las recibió en Barajas había ganado una apuesta a sus socios: conseguir meter el mayor número de mujeres en Madrid para ser prostituidas. Como lo consiguió, se quedó con todas las chicas y un BMW. Se trataba de Miguel, el Músico.
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"Hola, soy proxeneta". Ese fue el mensaje que recibió la directora Mabel Lozano, activista contra la trata de mujeres (ha realizado dos películas, la última Chicas Nuevas 24 Horas). Lozano esperaba la llamada. La gestión se produjo gracias a la intermediación de José Nieto Barroso, inspector jefe de la Unidad contra Redes de Inmigración Ilegal y Falsedad Documental (UCRIF). Nieto Barroso llevaba años en contacto con El Músico, que en un momento de su carrera criminal empezó a colaborar con la Policía como 'boquerón', chivato. El Músico fue uno de los primeros grandes jefes de la trata y secuestro de mujeres en España en una década, los 90, en la que el negocio de la prostitución cambió de tercio: de ser los chulos los que proveían a los clubes de mujeres españolas, fueron los propios clubes, a través de una estructura mafiosa con infiltraciones en policía, justicia y política, los que empezaron a 'importar' miles de mujeres extranjeras engañadas. Su larguísima confesión en forma de libro ('El proxeneta', Alrevés, 2017) contrastada con fechas, cifras y comisión de delitos en poder de la UCRIF, es la primera que revela el funcionamiento de la trata y prostitución en España. Un país en el que, según datos del Gobierno, se mueven alrededor de este negocio unos cinco millones de euros al día y fueron identificadas, en 2016, 14.000 víctimas de trata: apenas la tercera parte de las mujeres captadas en sus países de origen por las organizaciones criminales.
"La primera regla que se aprende es a no mirarlas como tuyas, sino como la materia prima de tu negocio. Es importante no involucrarse en su vida más allá de lo necesario (...) Simplemente es una propiedad, como la Coca-Cola que vendes, y hay que tratarla como tal. Si te involucras en su vida o en sus problemas, te puede afectar, porque esa mercancía tiene sentimientos (...) Creamos una forma de vida que se sostiene gracias a la esclavitud, sin siquiera saberlo o pensarlo (...) La trata dio paso a los macroburdeles para los clientes, que no eran otra cosa que cárceles de lujo repletas de miseria, para las mujeres esclavas de un sistema nuevo y cruel. Las convertimos en grandes máquinas expendedoras de dinero", dice Miguel, nombre falso cuyo apodo (El Músico) es real, así como las localizaciones y los sobrenombres del resto de proxenetas, todos aún en activo o encarcelados: Chepas, Dandy, Gallego... "No es un asunto de sexo, es un asunto de coco. Un buen chulo no cobra por follar; lo hace por tener la respuesta adecuada para lo que preocupa a una puta", dice Iceberg Slim en un libro autobiográfico (Pimp, memorias de un chulo, Capitán Swing, 2016).
Debajo de ese mundo regido sin códigos, donde la degradación moral alcanza niveles irreversibles (pura esclavitud: palizas, violaciones, sometimiento a base del terror y la amenaza perpetua sobre sus familias en sus ciudades de origen, visitadas frecuentemente por el captador si la chica no rinde o da problemas) se entronizan hombres como Miguel, el Músico, y se van por el desagüe vidas como la de Lucía, que llegó con 18 años a Madrid, dejando a su hijo en Colombia al cuidado de su madre para trabajar de camarera, pagar su deuda con los tratantes y quedar libre para ahorrar un dinero durante meses que en su país sería una fortuna. Ya en España se le comunicó que tenía que prostituirse. Son reacciones, dice el Músico, "clonadas". Enmudecen. Luego entran en estado de shock y empiezan a llorar. De forma inagotable. Porque saben que no hay vuelta atrás, que se han quedado atrapadas.




En España, según datos del Gobierno, se mueven alrededor de este negocio unos cinco millones de euros al día y fueron identificadas, en 2016, 14.000 víctimas de trata

"Nadie se levanta una mañana y decide ser puta, pero nosotros tenemos la tela de araña perfectamente tejida donde caben las promesas de una vida mejor para ella y los suyos, los halagos que le gusta escuchar y algunas ayudas insignificantes que le presentamos como grandes favores y que ella nos agradece como si lo fueran. En cuanto la mosca pega sus diminutas patitas a la red pringosa, ya le es imposible soltarse. Y ahí se queda. Cazada. Lista (...) La balanza del acuerdo verbal no se inclina a ambos lados por igual. Por eso el supuesto consentimiento de las víctimas no es más que una farsa donde no existen los requisitos éticos imprescindibles en cualquier relación personal, social o laboral (...) Yo surtí, durante años, a doce de los mejores macroburdeles que existen en la actualidad en España. Los llené de esa materia prima que los puteros llaman 'carne fresca', día a día. Y jamás me paré a pensar si la mercancía que yo importaba eran personas como yo. Ellas eran otra cosa. Eran putas".
Asumido el golpe, Lucía hizo de tripas corazón "con enorme disciplina y a destajo". En tres meses consiguió los 6.000 euros del dinero que creía deber a Miguel por sacarla de su país y darle un trabajo. También había pagado cada día los 50 euros que se abonan para poder bajar al salón y ejercer allí. Se presentó en el despacho de su proxeneta con una sonrisa "de satisfacción y felicidad". Miguel hizo cuentas delante de ella y le dijo que ya solo le faltaban 425 euros para cumplir la deuda. La convenció de que dentro de un mes volvieran a hablar, pero necesitaba extender su visado por tres meses en España para poder seguir en el club "ya sin deuda" y ahorrar para volver a su país con dinero para su familia. La extensión del visado es gratuita, pero Miguel le dijo que costaría "apenas" 1.200 euros. Le explicó que con ese visado estaría tranquila en España en caso de una redada. Quieren todas lo mismo, dice Miguel: estar en España legalmente, ahorrar y volver con dinero a sus casas. Por eso Lucía regresó al mes siguiente creyendo la deuda saldada al despacho de Miguel, pero ésta había crecido; el proxeneta sumó un gasto que "había olvidado", el de la pensión diaria: cama y comidas. Sumado todo, incluido lo anterior, Lucía ya debía más dinero que en su primera visita. "Se empezó a morir por dentro", dice Miguel.

Ellas se convertían en un cheque en blanco. El beneficio de su explotación podía superar los doscientos mil euros Pasaron los meses con nuevas promesas incumplidas, cientos de clientes ("aquí de viene a chupar y follar"), hasta que un día Lucía no apareció en el salón. Tampoco se había escapado ("en este negocio lo más importante es lo que está en la puerta") ni estaba en su cuarto. Finalmente apareció: lo hizo tirada en un charco de sangre en el baño. Se había cortado las venas. La llevaron al hospital, donde le salvaron la vida de milagro. Al regresar días después al club había envejecido veinte años. "Esa mujer mayor que había devorado sin compasión a la joven y bella Lucía dio por hecho que a su deuda interminable se le sumarían las facturas de la ambulancia, el médico, el hospital, las medicinas, la diaria, e incluso una multa por su intento de suicidio". La tuvieron prostituyéndose más tiempo en otro club, éste de Denia, y al cabo de unos meses tuvieron que ingresarla en un hospital psiquiátrico. Había muerto del todo. Nunca volvió a Colombia, nunca supo más de su madre, nunca volvió a ver a su hijo.
El libro que Mabel Lozano ha escrito basándose en decenas de entrevistas con El Músico explica la realidad del mundo de luces de neón y clubes repartidos por todos los pueblos, ciudades y carreteras de España. "Llegamos a ser los propietarios de algunos de los mejores burdeles de España: El Leidys, en Denia; El Glamour, en Córdoba; El Privé, en Tarragona; La Rosa Élite y El Venus, en Valdepeñas; Los Charlys, en Consolación; El Estel, en el Vendrell; El París, en Puerto de Sagunto; El Cuatro Hermanas, en el Puxol; Las Palmeras, en Castellón...". Un mundo a la vista y consumo de todos poblado de mujeres explotadas que llegaban a España de las más diversas maneras, siempre engañadas y después traicionadas, como campeonas de un deporte que en su país no existe para ser destinadas, como mercancía, a un esclavismo que desconocían que existiese en el siglo XXI. En un país, España, en el que no está perseguido penalmente el proxenetismo en todas sus formas, por ejemplo la consentida. Y en el que las víctimas tiene más miedo a la justicia que a sus captores por la amenaza que estos representan sobre sus familias. "Apenas se invertían mil doscientos o mil quinientos euros, todo lo más", resume El Músico. "Pero ellas se convertían en un cheque en blanco. El beneficio de su explotación podía superar los doscientos mil euros. ¡Se hubieran necesitado diez kilos de cocaína para alcanzar la misma cifra que con una sola víctima!".


Llega el tercer festival Ahora, un muestrario de nuevo pop independiente hecho por mujeres

Llega el tercer festival Ahora, un muestrario de nuevo pop independiente hecho por mujeres
Y ahora que estamos juntas...
Este domingo en la Ciudad Cultural Konex habrá trece proyectos musicales, arte en vivo, proyecciones, exposiciones y feria.
Por Julia González
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Castillo, Sof Tot, Esquivel, López Chaplin, Dakillah, Recanati, Bertoldi y Vivo son sólo algunas de las artistas.

Todo lo que pasó hace un segundo es pasado y lo que pasará luego, futuro. Ahora es el instante que nos franquea. Presente absoluto. Ahora, por ejemplo, es el tiempo de las mujeres, ¿quién puede negarlo? Y así lo interpretaron desde Damasco, la productora joven que pensó, creó y diseñó el festival Ahora, que va por su tercera edición. “Es momento de hacer declaraciones fuertes. El mercado y los productores tienen que entender que no pueden seguir haciendo festivales, dando exposición y poniendo plata en artistas que son en un ochenta por ciento varones”, expone Mauricio Tovar, de Damasco. Por eso, este domingo el line up del festival estará copado por artistas mujeres en dos escenarios. Todo en la Ciudad Cultural Konex, con dominio total de las pibas, sala de juegos, exposiciones y feria de discos.

“La invitación al festival me cayó súper”, dice Alfonsina, desde Uruguay. Para ella fue una sorpresa porque veía a través de las redes la gestación de este proyecto y aparecían cada vez más artistas que le gustaban. “Lo estaba mirando con amor, la verdad. Si no me invitaban me iba a quedar con las ganas de ir”, dice esta cantante, compositora y artista multidisciplinaria que se destaca con elegancia en el pop. “No soy lo que quieren hacer conmigo”, canta en Ese frío vacío, del último disco Pactos (2017), y descubre con garbo el grito feminista de época.

El hecho de que este año el festival esté compuesto íntegramente por mujeres no lo diferencia tanto de los dos primeros, ya que la edición anterior contó, de manera orgánica, con un 50 por ciento de artistas femeninas. “La escena está plagada de mujeres haciendo música maravillosa, variada, jugada. En esta edición quisimos profundizar en ese mensaje”, dice Tovar y cuenta que esta vez, además, no sólo es la parte musical, sino que se suma una sección de arte en vivo, proyecciones, exposiciones y feria. “Hay mujeres de muchas otras disciplinas artísticas que la están rompiendo y nos pareció que el espacio había que aprovecharlo para sumarlas”, destaca.

“Me parece muy buena la iniciativa de generar un espacio donde se está priorizando el hecho de mostrar lo que hacemos las músicas mujeres. Eso está pasando en un montón de ámbitos y es inevitable notarlo; está sucediendo”, dice Violeta Castillo, que tocará en banda y repasará canciones de Errorws de tipeo, su último disco, una joya en materia de melodías y canciones.

Es necesario romper con la falsa noción de que hay menos mujeres haciendo música que varones. O de que las mujeres no son buenas. Son tabúes y mitos tan viejos que no se condicen con el ahora que buscan alojar desde el festival. “Son muchas, hacen cosas excelentes para todos los gustos, llenan espacios y venden tickets. El mercado se tiene que adaptar, y creemos que un line up solo de mujeres transmite ese mensaje en pos de un futuro no tan lejano, esperemos, en que ésta no sea siquiera una conversación que haya que tener y los espacios sean realmente de todxs”, expresa el productor.

Con su proyecto synth pop La Femme D’Argent, Agustina Vivo es otra de las artistas que serán parte del Ahora. Ella se vale de una producción delicada y minimalista, y la elegancia en los arreglos le da un valor esencial al espacio y al silencio. El resultado es un sonido espacial que combina elementos autóctonos con una fuerte vertiente hacia la electrónica. “Creo que ésta es una gran oportunidad para mostrar que estamos presentes en la escena y ayuda a impulsar este cambio por el que venimos trabajando, quitando la idea de competencia y uniendo fuerzas para ocupar el espacio que nos corresponde”, dice Agustina, y así aparece la idea de sororidad que ya cedió a todos los bordes del lenguaje y hace rato pasó a la acción. En el escenario se escucharán algunos anticipos de su nuevo material, que saldrá en noviembre, y quizá se sume algún cover “de alguna referente femenina para terminar de empoderar la fecha”. Es más: “Se me ocurre que quizás podemos pegar algún feat entre nosotras”, dice Agustina.

Marilina Bertoldi, Barbi Recanati, Dakillah, Potra, Chita, Victoria Bernardi, Sof Tot, Mariana Paraway, Jazmín Esquivel y Jimena López Chaplin también tocarán en el Ahora. “Siento que se mezclan mucho los públicos; el mío, que es más pop, con el de Barbi Recanati, que es súper del rock y con un público que la sigue hace mucho. Algunas son más conocidas que otras, eso también es bueno para las que no lo somos tanto”, repasa Violeta. Como sea, será un día para enlodarse en la marea de este presente que, parece, es continuo, y ya no un instante.

domingo, septiembre 16, 2018

MURIEL DOCKENDORFF


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Tenía 23 años cuando la detuvieron, el 6 de agosto del 74. Era mirista, y al igual que su marido, había sido dirigente estudiantil en la escuela de Economía de la U de Concepción, aunque venía de Temuco. En los años previos había participado en trabajos voluntarios en comunidades mapuche, alfabetizando y conversando sobre el derecho a organizarse y recuperar la tierra usurpada. Sus amigas de la época de universidad la recuerdan como una militante rigurosa, pero también saben de sus poemas y su cercanía al arte.
A Muriel le gustaba bordar y daba toques muy personales a la casa en que vivía en Laguna Redonda, en Concepción. En prisión, cantaba canciones de amor y quería saber de Juan su marido, preso como ella. La entregó Marcia Merino. Como María Angélica Andreoli, pertenecía al equipo de apoyo a la Comisión Política del MIR y a su secretario general, Miguel Enríquez. Gloria Laso, sobreviviente, cuenta que Muriel soñaba con reencontrarse con Juan cuando la pesadilla acabara, e irse a vivir al sur, donde “viviría en una casita de madera en medio de un bosque de mañíos y araucarias, y le pondría a sus niños nombres de héroes y de quienes habían caído luchando en pos de sus sueños” (Texto por Lucía Sepúlveda).
JUGUEMOS A JUGAR QUE SOMOS MADRES*

Nací hija única. Como víbora que se atraganta con su cola,
me convertí en mujer, otra Melpómene, diosa de la tragedia,
como mi padre le decía a mi madre.

‘Eres una mujer hermosa’. Lo siento, Capitán - nos hemos conocido
un poco tarde. Erguido, bigotudo, pintoso, armado, como mi padre.
Soy la Libertad, os lo repito, una bandera. Soy senos.Fui marsellesa.
Y soy quimera, un hecho y mil palabras. Aturdida, histérica, un ser cambiante.

Hundidos ya los dientes a patadas, soplados al viento los quijares,
bebida ya la sangre coagulada, rodeada de fieras amaestradas.
Con su orina, su sémen, su ignorancia, sus cigarros…

La vagina que muerdes, perro-man que penetras
como un buitre, cabalgas como a tu madre y violas
como a tu hermana, asesino, no sabes que tú eres también
sos parte del pueblo, gendarme, camarada.

Un número y violada: duerme, no llores, no te mates, mira volar las golondrinas
rojo y negro, y en el campo, recuerda, serás el humor reverberante.
En el lecho colina sin bastiones. Tu juventud nos daba la esperanza.
No la llores, madre. Ella es estrella ahora..

Muriel : en el despeñadero mapuche pusiste tu fusil en alto,
cual llamarada. Fuiste alumna, hija, tía,hermana, amiga, novia, esposa,
compañera amenazada entregada golpeada sucumbida calumniada,
Muriel acribillada.

Regaron los baños con tu sangre, te entramparon, desnudaron, enlazaron,
penetraron, cinco, diez, quince, veinte, cien veces. Muerta, asesinos
todos hombres, todos blancos, vomitabas
y aun profanada, no delatabas, no llorabas, nada nos cambiaba.

Gritaba el golpeador, el gran dios de los genuinos zánganos,
de los colegas sin sustancia, de los desarropados con miedo,
el dueño feroz de esa luz incesante con que trataron de desnudarme el alma.

No nos fusiles, no nos golpees, ya basta, mataron tu inocencia,
deja que alguien escupa a quien te mate; el amante te abraza,
los padres te suplican, el centinela tiembla, y cuenta: uno, dos, tres
y vuelas: eres otra vez una paloma rojinegra vestida de mil soles.

No la embarace, no la roce, no la hiera, mejor mátela, Coronel,
y la embaraza, la roza, la hiere, es una niña,
gime, sangra, se abomina, y la hiena la mata...

Subiremos otra vez las escaleras
adonde el sol calienta, la primavera va desnuda,
crecen las sierras y los volcanes rugen, hablaremos de los partos,
mientras el torturador nos espera, para desorientrlo.

Juntaremos las manos, y fingiendo
jugaremos a que todas somos Madres.
Nacimos hembras, pero nos queremos personas..

* Dedicado a la Memoria de mi ex alumna de la Escuela de Economía de la Universidad de Concepción,
Muriel Dockendorff, desaparecida en Chile en 1974, a los 23 años, Escrito a pedido de Nela Rio.


Marta Zabaleta © 2002 Londres

El jefe del Ejército de Estados Unidos llega a la Argentina para coordinar estrategias militares para la región


El jefe del Ejército de Estados Unidos llega a la Argentina para coordinar estrategias militares para la región

El general Milley se reunirá con el general Pasqualini. Forma parte de las visitas que hizo el jefe del Pentágono y el jefe del Comando Sur a la Argentina

El jefe del Ejército de los Estados Unidos, Mark Milley
El jefe del Ejército de los Estados Unidos, Mark Milley
Acercar posiciones de la agenda bilateral, avanzar en "relaciones diplomáticas maduras" y compartir estrategias militares comunes para la región. Bajo estas directrices que delineó el Gobierno llegará este lunes el jefe del Ejército de los Estados Unidos, Mark Milley, quien mantendrá una breve agenda en Buenos Aires con la cúpula del Ejército argentino y con autoridades del Ministerio de Defensa.
La visita de Milley se encuadra en la serie de reuniones que hubo en los últimos dos meses de parte de autoridades militares norteamericanas en la Argentina y apunta a reforzar los lazos entre ambos países sobre una visión común de lucha contra el terrorismo y el narcotráfico en la región.
El jefe del Ejército de Estados Unidos arribará a Buenos Aires el lunes próximo por la noche y el martes temprano mantendrá una agenda de trabajo con su par argentino, el general de brigada Claudio Pasqualini, y con autoridades de Defensa, según señalaron a Infobae fuentes oficiales. Luego de esos encuentros Milley partirá a Santiago de Chile y a Brasil como parte de una ronda de acercamientos que se propuso hacer en la región.
"Hay idea de continuar y profundizar las relaciones bilaterales en el campo militar con Estados Unidos por una visión común que hay sobre la región y en función de la cumbre de presidentes del G20", dijo un encumbrado funcionario del Gobierno al referirse a la visita de Milley.
La llegada del jefe del Ejército de Estados Unidos se sumará a la visita que hizo hace menos de 15 días el jefe del Comando Sur, el almirante Kurt W. Tidd, quien se reunió con el ministro de Defensa, Oscar Aguad, y participó de un encuentro con jefes militares de América, con la excepción de Venezuela. En aquel encuentro con la cúpula de cada Estado Mayor Conjunto de la región se abordaron dos temáticas concretas: la asistencia coordinada ante catástrofes naturales y el mantenimiento de operaciones mundiales para las misiones de paz conjuntas.

El jefe del Comando Sur, el almirante Kurt W. Tidd, se reunió con el ministro de Defensa, Oscar Aguad
El jefe del Comando Sur, el almirante Kurt W. Tidd, se reunió con el ministro de Defensa, Oscar Aguad

Oscar Aguad - James Mattis Ministro de Defensa EEUU
El secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, durante su encuentro con Aguad

Antes de esta visita estuvo en Buenos Aires el secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, quien calificó a la  Argentina como “un socio y amigo” de Estados Unidos, y pidió un trabajo conjunto con el gobierno de Mauricio Macri
para una “colaboración militar estrecha para la seguridad de nuestros pueblos”.
En esa oportunidad, el jefe del Pentágono le ofreció a la Argentina todo el apoyo logístico, la presencia de buques, aviones y radares de Estados Unidos en Buenos Aires para garantizar a fines de noviembre la cumbre de presidentes del G20 en la que ya adelantó que participará el presidente Donald Trump.
Durante su estadía en la Argentina, Mattis destacó la necesidad de “estrechar las relaciones conjuntas en ayuda humanitaria y en actividades estaduales”, como las que realizan las fuerzas de seguridad militar de la Asociación de Georgia con soldados argentinos.
“Esto es construir relaciones de confianza y transparencia para la seguridad de nuestros pueblos”, señaló Mattis en el salón San Martín del edificio Libertador, acompañado por Aguad, quien lo recibió con toda la cúpula del Estado Mayor Conjunto.
Según pudo saber Infobae, en todos los encuentros de la jefatura militar norteamericana se dejó un claro mensaje hacia la Argentina: Estados Unidos está dispuesto a colaborar con el gobierno de Macri y estrechar lazos para desterrar el terrorismo o el narcotráfico en la región. Pero también se alertó sobre el avance de China en la región y particularmente en la Argentina.
Concretamente, en el encuentro con Aguad en el piso 13 del Ministerio de Defensa el jefe del Pentágono alertó sobre la base espacial de China que está en Neuquén y que por 50 años estará comandada por representantes del Ejercito Popular de China. Tanto en Estados Unidos como en la Unión Europea desconfían del “uso pacífico” de esa estación espacial y creen que la antena instalada en Neuquén servirá para uso dual y eventualmente para interceptar satélites.

jueves, septiembre 13, 2018

CHILE otras victimas; hijos e hijas de represores durante la dcitadura.

Por EVAVERGARA
Sep. 11, 2018, AP NEWS





SANTIAGO DE CHILE (AP) — Su comandante le gritó “¡Sométala!” y “El Perro” Pienovi obedeció. Vittoria, su pequeña de nueve años, lloraba y pataleaba porque dos marinos acababan de llevarse a su madre. Pienovi sabía que “someter” implicaba “violar” a su propia hija.
A 45 años del golpe de Estado liderado por Augusto Pinochet en Chile, aún hay quienes tienen una historia por contar. Algunos ya lo han hecho --uniformados procesados por violaciones a los derechos humanos y opositores a la dictadura que fueron torturados-- pero algunos prefieren el silencio. En Chile hay otros que permaneces virtualmente ocultos, quienes tienen miedo de contar lo que les pasó y aún no se agrupan para apoyarse: los hijos de los represores del régimen que fueron maltratados en sus propios hogares.
Para Vittoria lo sucedido en la dictadura no ha quedado en el pasado. Aunque este no es su nombre real, eligió el seudónimo al convertirse en adulta para narrar sus experiencias sin temor a ser reconocida. En su libro de poemas “La hija del torturador” (2010) detalla su historia aunque dice que tras la publicación recibió amenazas para que no divulgara más lo sucedido. Actualmente, además de escribir, visita grupos en redes sociales que conversan sobre el tema y aceptó dar esta entrevista porque dice que le gustaría encontrar a otros hijos de represores con quienes pudiera compartir lo que sufrió.
A esta mujer de 54 años le sobresalta algo que para otros parecería tan inofensivo como un ruido fuerte o la cercanía a un militar. “Hasta el día de hoy, yo veo un uniforme y me paralizo”, dijo a The Associated Press.
En la vida de Vittoria la represión no estuvo en las calles, sino tras las puertas de su casa. Su padre la violó y permitió que su madre Matilde fuera torturada y abusada sexualmente por oficiales de la Marina once días después del golpe.
Las desgracias familiares iniciaron cuando el jefe de “El Perro” Pienovi lo citó en su oficina para informarle que su mujer figuraba en una lista de comunistas y otros izquierdistas.
“Si usted no es capaz de mantener el orden, es traición. Entonces, o van todos por traición al Lebú esta misma noche o hacemos lo que hay que hacer”, dijo el oficial a su padre, según dice Vittoria que él le confesó.
El Lebú era uno de varios buques usados por la armada chilena para torturar y mantener a opositores presos por largos periodos.
Aunque no era militante, Matilde efectivamente trabajaba con la izquierda. Como católica reunía comida para los más necesitados y organizaba misas en su departamento y permitía que un cura obrero las oficiara para rezar por la patria.
“El Perro” Pienovi aceptó entregar a su esposa el 22 de septiembre, que coincidía con el cumpleaños de su hija. Cerca de las once de la noche, alguien tocó a la puerta de su departamento en Viña del Mar y Vittoria pensó que le traían un regalo. Al abrir vio a dos infantes de la Marina que estaban armados. Uno le puso una metralleta en el pecho y otro entre las piernas.
Ambos gritaban, preguntaban por su madre y ella observó cómo su padre fue por ella y la entregó. Vittoria gritaba. Pataleaba. El ruido llamó la atención del jefe de “El Perro” Pienovi, que entró furioso a la estancia y dio la orden que marcaría a Vittoria por el resto de su vida.
“El comandante dijo “¡sométala!”, y someter es violar”.
Vittoria habla de esa noche con los ojos llorosos. Dice que recuerda su ropa manchada de sangre aunque su padre le inyectó tres sedantes antes del abuso.
Su madre tuvo “un trato especial”, dice. Por ser esposa de un miembro de la institución, sólo la violaron tres oficiales, pero según varios testimonios, hay militantes de las Juventudes Comunistas que incluso fueron atacadas sexualmente por los perros de los militares.
Vittoria y Matilde se reencontraron dos días después. “Yo siento que mi mamá murió el día que se fue”.
“La mujer que devolvieron era una mujer rota, cambiada, totalmente destruida, totalmente destruida, destrozada. Yo también, yo también”.
Ella cuenta que en su familia nunca se habló al respecto. Pasó el tiempo y nueve años después de los abusos reunió fuerzas para echar a su padre de su casa. Durante dos décadas, ni ella ni su madre buscaron el auxilio de un psicólogo o psiquiatra. Dice que en su mente todo fue una maraña de recuerdos difusos hasta que en 1998 su madre la llamó para decirle que Pinochet había sido apresado en Londres.
“Recordé todo de un plumazo”.
El arresto fue ordenado por un juez español que intentó procesar al exdictador por violaciones a los derechos humanos, pero el gobierno británico lo liberó en marzo del 2000.
La captura trajo de vuelta los recuerdos y Vittoria empezó a deprimirse. Tiempo después buscó ayuda médica, se casó y tuvo dos hijos. Tras su divorcio se llevó a su madre a vivir con ella. Hoy es profesora y está en contacto con algunos grupos de apoyo a personas afectadas por la represión a través de redes sociales, pero dejó de asistir a un colectivo llamado “Los Hijos de la Memoria, hijos de víctimas de la dictadura”.
Al ser hija de un represor y no haber padecido abusos por motivos ideológicos o políticos, no siempre encaja entre los perjudicados por el régimen.
“Para ellos es fuerte, es raro”, explicó apenada. Ellos también fueron víctimas de hombres como su padre, pero para ellos el peligro no estuvo en casa. “Para mí también es raro porque soy del otro lado pero no soy del otro lado. No soy de ningún lado, estoy al medio: soy hija, pero no estoy de acuerdo con lo que hizo mi papá”, afirmó afligida.
Su padre, “El Perro” Pienovi, falleció en 2006. Nunca enfrentó algún proceso judicial y por haber pertenecido al Ancla2 antes del golpe militar --una fuerza de inteligencia y contrainteligencia de la armada-- terminó su carrera jubilado con grado de capitán de corbeta.
La dictadura de Pinochet dejó un saldo oficial de 40.018 víctimas, incluidos 3.065 opositores asesinados y poco más de un millar de desaparecidos. Hasta el 4 de septiembre pasado, 174 personas --la mayoría exmilitares-- cumplían condenas por violaciones a los derechos humanos y otros centenares enfrentan procesos por las mismas causas.
Hasta ahora no existe un cálculo que estime cuántos hijos de represores pudieron haber sido violentados en sus hogares, pero se cree que no es excepcional. Giorgio Agostino, psicólogo y sociólogo social, dijo a la AP que ha tratado algunos casos y explicó que hombres como el padre de Vittoria eran elegidos para ser represores por sus rasgos psicopáticos, que los hace carecer de empatía y sentido de culpa. Según el experto, casos así permanecen en las sombras porque “hay intereses políticos e ideológicos” que impiden que los torturadores puedan ser castigados.
Por su parte, Marcelo Retamal, un psicólogo y experto en DDHH, Interculturalidad y Comportamiento Criminal, dijo que chilenos como Vittoria integran un grupo de subvíctimas debido a que fueron abusados por sus padres y sufrieron estrés postraumático. “Sabemos que los agentes de Pinochet fueron miles, por lo que no es raro pensar que al menos varios centenares llevaban la violencia a sus hogares”, dijo Retamal.
Este aniversario será distinto para activistas y familiares de las víctimas. Entre julio y agosto de este año, la Corte Suprema de Chile concedió libertad condicional a siete de ellos por buena conducta y por haber cumplido la mitad o dos tercios de su condena. No consideraron, según establece el Estatuto de Roma, que no prestaron colaboración eficaz ni se arrepintieron de sus crímenes.

MAGNIFICA PIEZA SOBRE VIOLENCIA MACHISTA

Puta de mierda
Hace unos días recibí una agresión en la calle. Eran las 6 y 45 e iba caminando hacia el trabajo, como hago todas las mañanas. También como todos los días, llevaba en mi cartera atado el pañuelo verde. De repente, un varón, de unos 50 años, frenó bruscamente su auto –caro, de los que llaman de alta gama– en mitad de la cuadra, muy cerca de donde yo estaba, y empezó a insultarme. Me gritó “puta de mierda”, “asesina”, “abortera”, “basura”, entre otras cosas. Logré mantenerme serena y sólo le contesté “muchas gracias” y que era un incentivo que una persona tan violenta me gritara porque me reafirmaba en el lugar contrario a ella. Fue la primera vez que me atacaron por usar el pañuelo verde, pero no la primera vez que sufrí violencia machista por ser una mujer que circula el espacio público. Desde que tengo cinco años, como todas las mujeres, la mayoría de las veces que salgo, que salimos, a la calle somos acosadas, maltratadas, abusadas, insultadas y cosas aún peores. Muchas sufrimos violaciones, golpes, torturas o somos asesinadas y, después, tiradas a la basura. Esto nos pasa todo el tiempo, al punto que no exagero si digo que casi no conozco niña o mujer que no haya vivido alguna clase de violencia machista en la calle, tenga la edad que tenga.
Seguí caminando e inmediatamente recordé otra situación, hace muchos años, cuando una noche volvía a mi casa después de una reunión. Tenía puesta una remera de H.I.J.O.S. que usaba mucho y que tiene el signo de prohibido encima de una bota militar y dice “Juicio y Castigo”. En esa época todavía no habíamos logrado que los genocidas fueran juzgados. Cuando subí al ómnibus, el conductor me empezó a gritar diciéndome que por culpa de los terroristas estábamos como estábamos y que los militares se habían quedado cortos y tendrían que haber matado a los hijos también, que crecían y eran tan asesinos como los padres. Ese día yo estaba contenta y lo que menos esperaba era algo así a las dos de la mañana, estando prácticamente sola con el colectivero. Me asusté bastante, quizás porque era joven y no sabía cómo enfrentar esas situaciones –tampoco sé si alguna vez una aprende del todo como hacer frente a la violencia machista–, y no supe qué hacer. Me senté atrás, pero el tipo seguía diciéndome cosas horribles. En un momento no aguanté más y me largué a llorar. Lloré de dolor, de impotencia, de miedo, de rabia, de todo eso junto. En esa época era impensable para mí tomarme un taxi; y bajarme y caminar a esa hora era exponerme a más violencias, quizás incluso peores. Aguanté hasta llegar a mi casa, haciendo fuerza por no escuchar. Me bajé y ni siquiera me animé a mirar al conductor, que arrancó rapidísimo, mientras me decía “puta de mierda”. Entré a mi casa y llamé a un compañero, quien me tranquilizó. Enseguida me sentí mejor y entendí que no estaba sola.
Entre esas dos situaciones pasaron muchos años. Ahora tengo casi el doble de edad y, sin dudas, aunque sea muy parecida no soy la misma que lloró y tuvo miedo esa noche. Pero camino a mi trabajo sentí que algo no cambió para mí y es la sensación de protección que otorga saberse dando peleas difíciles con otrxs, siendo parte de un colectivo. Por eso cada vez que veo a alguna de nosotras con el pañuelo verde, como si fuera una contraseña, le sonrío, cómplice, porque sé que todas las que lo usamos vivimos las mismas violencias machistas desde niñas y también luchamos por romperlas. Y lo hacemos juntas. “Todas somos hijas de la misma historia”, como alguna vez gritamos lxs hijxs. En este caso –y también en el de la dictadura– una misma historia patriarcal que nos somete a violencias machistas cotidianas. Pero además de eso, somos protagonistas de una construcción que nos hermana mucho más que en un pañuelo verde. Porque el patriarcado no se va a caer, al patriarcado lo vamos a tirar abajo. Y esto va a suceder tarde o temprano, porque también como gritamos muchas veces, tenemos la seguridad de que “lo imposible sólo tarda un poco más” y contra esa certeza no hay nada que nos pueda detener, como ya sabemos.
* Abogada especializada en Derechos Humanos e Hija.

ALEMANIA: peste de curas pedófilos en la Iglesia Católica.

3 de septiembre de 2018
Los abusos en Alemania
Un estudio encargado por la Conferencia Episcopal Alemana, con motivo de identificar casos de pedofilia en la Iglesia Católica, reveló más de 3000 abusos perpetrados por clérigos en los últimos 70 años. El informe, que debía presentarse el 25 de septiembre en un plenario de obispos, fue filtrado ayer por los diarios alemanes, Spiegel y Die Zeit. La investigación desarrollada durante tres años y medio por las universidades de Mannheim, Heidelberg y Giessen, concluyó que más de la mitad de las víctimas eran menores de 13 años y en su mayoría varones. Hasta el momento hay 1670 clérigos acusados en un estudio que evaluó más de 38.000 mil archivos personales y del que participaron 27 diócesis del país.

ARGENTINA: más avances del neofacismo

Organismos de derechos humanos, sobre Rosenkrantz
“Un motivo de alarma”
Abuelas de Plaza de Mayo, HIJOS Capital, Familiares y la Liga por los Derechos del Hombre expresaron su preocupación por el perfil del nuevo presidente de la Corte Suprema.
El ministro de la Corte, Carlos Rosenkrantz, reemplazará a Ricardo Lorenzetti a partir de octubre.
El ministro de la Corte, Carlos Rosenkrantz, reemplazará a Ricardo Lorenzetti a partir de octubre. 
Organismos de derechos humanos expresaron su preocupación y consideraron como un “retroceso” la designación de Carlos Rosenkrantz como el nuevo presidente de la Corte Suprema de Justicia, tras la salida de Ricardo Lorenzetti, quien lideró el tribunal durante 11 años. “El nombramiento del doctor Rosenkrantz en la cúspide del Poder Judicial de la Nación constituye un motivo de alarma y preocupación sobre la continuidad del proceso de Memoria, Verdad y Justicia y para los derechos humanos en general”,  destacaron las Abuelas de Plaza de Mayo mediante un comunicado. A esas críticas sumaron agrupaciones como HIJOS Capital, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre y Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas.

Al día siguiente de conocerse el reemplazo de Lorenzetti, desde el organismo que conduce Estela de Carlotto señalaron “que Rosenkrantz fue el principal impulsor del fallo del ‘2x1’, que otorgó una sensible reducción de la pena para condenados por crímenes de lesa humanidad y constituye el precedente judicial más regresivo en la materia en los últimos 15 años”. “También fue el ideólogo del fallo ‘Fontevecchia’, en el que la Corte Suprema desconoció el carácter obligatorio de las decisiones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos”, completaron.
Para el secretario nacional de la Liga, José Schulman, “la designación de Rosenkrantz marca un alejamiento casi absoluto de la Corte de la democracia argentina”. “Es el juez más repudiado de la historia argentina, es el autor del 2x1 y es el que recibió el mayor repudio popular en las calles de todo el país”, agregó. Además, Schulman recordó que “Rosenkrantz se ha pronunciado en contra de la reforma de la constitución de 1994, de la vinculación del derecho con los pactos internacionales de un modo conceptual”.

En el mismo sentido, la agrupación Hijos Capital expresó: “vemos con preocupación que la presidencia de la Corte pase a estar en manos de quien promovió el beneficio del 2x1 para genocidas, de quien como abogado se dedicó a defender a corporaciones como Clarín y de quien acordó ingresar a la Corte por un DNU, decisión de Macri que logró ser frenada por el rechazo popular que produjo”. Además, señalaron que la designación de Rosenkrantz “representa los intereses de sectores corporativos de nuestro país, entre los que hay partícipes civiles del terrorismo de Estado, como Magnetto. Esta nueva presidencia de la Corte profundiza el Poder Clarín”.
Graciela Lois, integrante de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas manifestó el “temor” y la “preocupación” de que con la asunción de Rosenkrantz en la cúspide del Poder Judicial se lleven a cabo retrocesos en materia de derechos humanos, debido a que fue el principal impulsor del beneficio del 2x1 que tenía como propósito acortar las penas de prisión por delitos de lesa humanidad. “El Poder Judicial está muy contaminado. Con la designación de Rosenkrantz, la Corte ha dado un claro ejemplo de no independencia”, aseguró.

miércoles, septiembre 12, 2018

La mejor música latinoamericana en Londres, por el DJ. Tomás Hinrichen Zabaleta

PRESENTE< cordones industriales del MIR


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Escándalo por una caricatura de Serena Williams

Debió ser retirada de un diario australiano por "sexista y racista" (yo la consdiero aberrante.MZ)
Escándalo por una caricatura de Serena Williams
Imagen: AFP
Un caricaturista australiano desató un escándalo por un dibujo de la tenista Serena Williams, por el que fue acusado de racismo y sexismo, entre otros por la escritora británica JK Rowling, la autora de la saga Harry Potter, y debió ser retirado del diario Herald Sun, de Australia.
En el dibujo de Mark Knight se ve a Serena Williams con unos labios muy voluminosos y un cuerpo muy fornido saltando sobre su raqueta y con cara de enojada, parodiando la final que perdió el sábado en el Abierto de Estados Unidos. En el fondo de la caricatura, se ve a un juez de tenis pidiéndole a la tenista Naomi Osaka (ganadora del US Open), esbelta y con el pelo rubio recogido, diciéndole: "¿No la puedes dejar ganar?", en relación a Williams.
La protesta de Serena Williams contra el árbitro del torneo neoyorquino fue castigada con una multa de 17.000 dólares. Williams fue derrotada en la final por la japonesa Naomi Osaka por 6-2 y 6-4.
"¿No la puedes dejar ganar?", le pregunta el árbitro a Osaka en el dibujo de Knight. El dibujante, conocido por sus caricaturas controvertidas, fue ampliamente criticado.
"Bravo por haber reducido a una de las mayores deportistas vivas a rasgos racistas y sexistas, y por haber transformado a otra gran deportista en un accesorio sin rostro", criticó la escritora JK Rowling.
Michael Miller, presidente ejecutivo de News Corp Australasia, editora del Herald Sun, defendió al dibujante. "Las críticas contra el dibujo muestran que el mundo se ha convertido en demasiado políticamente correcto y no comprende el papel de los dibujos de prensa y de la sátira", dijo. "Hay que denunciar los malos comportamientos, sea cual sea el deporte", afirmó.
En tanto, Knight se defendió diciendo que "la dibujé como una mujer afroamericana. Tiene una potente constitución. Viste esos trajes extravagantes cuando juega al tenis. Es interesante de dibujar. La dibujé como es, como una mujer afroamericana".
La periodista Michael Cavna del Washington Post consideró que el dibujo era racista, ofensivo y denunció que "deshumaniza" a la tenista. "Knight dibuja trazos del rostro que reflejan las caricaturas deshumanizantes tipo Jim Crow (las leyes que establecían la segregación en Estados Unidos), tan frecuentes en los siglos XIX y XX", señaló.
A medida que se sumaban críticas a la caricatura de Williams, el Herald Sun decidió retirar el dibujo.

martes, septiembre 11, 2018

BOLIVIA: entre gallxs y medianoches.

Bolivia: Abucheos a Evaliz
Por Drina Ergueta
(dergueta@gmail.com)
La Paz, septiembre (SEMlac).- Es habitual que en España, tanto en páginas de noticias políticas como en las del corazón, aparezca información sobre la hija del rey Felipe VI, la princesa Leonor; mientras que en Bolivia las noticias sobre la hija de Evo Morales, Evaliz Morales Alvarado, llegan de tanto en tanto. Pero hay más diferencias que su asiduidad en los medios y la más importante es la pertinencia de su presencia.
Evaliz Morales se graduó hace poco como abogada y en varios medios se publicó que durante el acto académico hubo expresiones de desaprobación y gritos de "Bolivia dijo no" (a la posibilidad de reelección de su padre) cuando ella recibía su título, situación que provocó muchos comentarios en redes sociales, tanto de ataques hacia ella como de defensa, hasta desmentidos de que hubiera habido tales expresiones en la magnitud mostrada por los medios.
En los ataques, los más serios le recordaron que como flamante abogada podría enseñar a su padre a respetar la Constitución, mientras hubo quien dijo que debería usar vestimenta indígena debido a sus orígenes y de paso la llamaron fea. En su defensa se dijo que la dejen vivir en paz una ocasión privada y hacia ella usaron el calificativo de linda, bella, etc.
Su padre dijo en Twitter sentirse orgulloso porque ella es la primera persona en su familia que logra un título académico, señalando el hecho como algo positivo; aunque el comentario también se usó en tono negativo para denigrar a su padre por no tener estudios universitarios.
Así, el tema fue motivo de noticias de varios días, el supuesto abucheo, las críticas y defensa, y la celebración "privada" de la graduación, que de las redes saltó a los medios.
En España los medios siguen a donde va a la princesa Leonor, analizan su futuro, hablan de su escuela, de sus actos correctos y maleducados, de su próxima aparición presidiendo un acto oficial al cumplir los 12 años. A diferencia de la joven Morales, la princesa tiene una función pública desde el momento en que nació. Leonor, que para algunas personas es una "repelente niña repipi" por sus muestras de pedantería, será, si la monarquía sobrevive a su desgaste y detractores, la futura reina de España.
Es ese destino de poder asociado al cuerpo, a la sangre, que hizo, en el pasado, que varios personajes de la monarquía europea, incluidos infantes, fueran ajusticiados, guillotinados, como única manera de cortar literalmente alguna posibilidad de sucesión y mantenimiento de un régimen. Hoy recae en esos cuerpos la atención mediática porque se trata de personas públicas desde el momento en que nacieron.
No es el caso de Evaliz Morales o no debería serlo, ella no es personaje público en la medida en que no haga acciones públicas oficiales u oficiosas. Su vida personal a nadie le importa. Sí es un personaje público su padre y puede ser público lo que como tal haga.
Por ejemplo, es pertinente criticar a Evo Morales que su hija haya estudiado en una universidad privada y no en la pública, ya que como definidor de políticas y administrador de lo público debiera demostrar que confía en la educación estatal que gestiona. Es pertinente también criticar y denunciar con pruebas si la hija hace uso de bienes públicos que no le corresponden.
Usar un acto privado de la hija para denostar al padre es simple bullying y los medios no deberían reproducirlo sin calificarlo como tal.
Los comentarios sobre el aspecto físico de Evaliz Morales son perspectivas machistas, racistas y clasistas, según el tono y los términos utilizados. Si se tratara de un hijo varón no se hablaría antes que nada de si es feo o guapo o sobre cómo va vestido, serían comentarios banales y absurdos, tal vez habrían resaltado más la nota que sacó.
La visibilidad pública de Evaliz Morales debe, si quiere, ganársela ella por sus propios méritos, no por ser "hija de", y por ellos se la podrá criticar o aplaudir. Y ella no tiene que ser necesariamente tal y como cualquiera de nosotras lo suponga, ni siquiera lo que desee su padre.