martes, enero 15, 2019

Por primera vez, tres chicas que fueron abusadas por sus padres muestran los "pedidos de auxilio" en sus dibujos infantiles Sus dibujos rompen con un mito.

Por primera vez, tres chicas que fueron abusadas por sus padres muestran los "pedidos de auxilio" en sus dibujos infantiles, INFOBAE
Sus dibujos rompen con un mito: quienes sufren abuso sexual rara vez dibujan penes o situaciones sexuales explícitas

Micaela, Paula y "Pequita" no se conocen pero hay algo que, inevitablemente, las une: las tres fueron abusadas sexualmente por un familiar desde que iban al jardín de infantes. Las tres estuvieron hundidas en la oscuridad y el silencio: gritaban, sin embargo, a través de sus dibujos. Hoy, a pedido de Infobae, muestran públicamente los dibujos de su infancia para despabilar a los adultos y terminar con un mito: los chicos que están siendo abusados rara vez dibujan penes. 
 A la izquierda, su progenitor desnudo, con sus anteojos y el detalle de una marca en forma de hueso que tiene en el pecho. A la derecha, un dibujo que hizo a los 13 años en donde muestra la “doble cara” de él: “El mejor padre frente los demás y todo lo contrario estando a solas”, cuenta a Infobae.
Los abusos sexuales comenzaron cuando tenía 4 años. El abusador no era un extraño sino su padre biológico, a quien hoy llama "mi progenitor". Ahora Micaela tiene 18 y en los dibujos de su niñez y su adolescencia se ve con claridad: sólo hay uno en el que dibujó genitales.



A la izquierda, su progenitor desnudo, con sus anteojos y el detalle de una marca en forma de hueso que tiene en el pecho. A la derecha, un dibujo que hizo a los 13 años en donde muestra la “doble cara” de él: “El mejor padre frente los demás y todo lo contrario estando a solas”, cuenta a Infobae.
La psicóloga María Cecilia López, autora del libro "Los dibujos en el abuso sexual infantil", lo explica: "Se cree que en un dibujo siempre tiene que haber un pene para que sea un indicador de abuso sexual infantil, o un adulto teniendo relaciones sexuales con un niño. Esto es un gran mito. Por lo general, en vez de hacer dibujos explícitos, los chicos emiten mensajes simbólicos o metafóricos, qué son más sutiles y hay que saber interpretar".
En vez de dibujar penes, "borran o tachan la parte genital en la figura humana. A veces también hacen la zona de los pantalones muy grande y desproporcionada, no sólo en figuras humanas sino también en animalitos", explica la experta, que trabaja con niñas, niños y adolescentes desde hace 25 años.
Los dibujos de "Pequita", muestran lo que López describe. Su mamá se los llevó a una psicóloga luego de que su hija, de 4 años y medio, le dijera: "Papá me hace pis en la boca": su modo de hablar de una eyaculación. 



La mamá de Pequita y la psicóloga le preguntaron qué había dibujado y anotaron al lado las respuestas de la nena. Pequita llamaba “cola” a los genitales del padre y también “colita” a su vagina y a su ano. “Papá me toca la colita”, le dijo a su mamá. El padre fue sobreseído.
La mamá de Pequita y la psicóloga le preguntaron qué había dibujado y anotaron al lado las respuestas de la nena. Pequita llamaba “cola” a los genitales del padre y también “colita” a su vagina y a su ano. “Papá me toca la colita”, le dijo a su mamá. El padre fue sobreseído.
También Paula, que hoy tiene 19 años, dibujaba genitales desproporcionados. Ella, que fue abusada sexualmente por su padre adoptivo desde la infancia, conservó cuatro dibujos que hizo cuando tenía 9 años. Acerca del siguiente, explica: "Papá me buscaba para lastimarme y yo me escondía debajo de la cama para que no me encuentre. Las personas de afuera nunca se daban cuenta, eran muy felices".



Manifestar que el resto no ve lo que está pasando dentro de la casa es otra característica frecuente en los dibujos. En este otro, Paula, explica: "Después de que me lastimaba, me iba a cortar y luego a ducharme, las personas que me rodean no ven nada de lo que pasa". Es tan evidente que, en este caso, tienen los ojos tapados.
López, que ha ganado juicios usando los dibujos como pruebas, advierte: "Hay un riesgo cuando son demasiado explícitos: la Justicia puede interpretar que fueron hechos de forma co-construida, es decir, que alguien le enseñó a la niña o al niño a hacerlos, o que los copió de algún lado". Los dibujos más explícitos suelen aparecer en el contexto de una terapia o en colegio porque son "pedidos de auxilio a gente ajena a la familia".



También es importante prestar atención a los dibujos que, a primera vista, no dicen nada: "Los mamarrachos, por ejemplo", explica López. "Hay mamarrachos hechos con brillantina y colores, que son expresiones de emociones felices y pacíficas y otros que traducen emociones de angustia, de nervios. Es importante no desestimarlos y aprovechar para preguntarles qué les está pasando, porque ellos no hablan porque tienen miedo al castigo y es ahí que se forma el pacto de silencio con el abusador". 



Los mamarrachos de Pequita. Eligió colores oscuros y luego los escondió detrás de una cajonera
Los mamarrachos de Pequita. Eligió colores oscuros y luego los escondió detrás de una cajonera
"También hay que observar cuando los chicos pintan todo rojo, porque el rojo es interpretado como sangre", sigue la especialista. "Haya o no penetración en los abusos, por lo general esos niños tienen miedo de ser asesinados o que el abusador lastime a alguien si ellos hablan. Cuando uno ve esos dibujos suele decir 'qué desprolijo' o 'qué enchastre' pero, si uno los mira bien, están representando el derramamiento de sangre, una escena del crimen". 



Rojo. Son las escenas asociadas al “derramamiuento de sangre”
Rojo. Son las escenas asociadas al “derramamiuento de sangre”
La especialista, que ha escrito otros diez libros sobre el tema y ha colaborado en capacitaciones para Unicef, describe otros detalles que pueden ser centinelas: "Dibujos en los que haya pies muy extraños también pueden ser indicadores. También hay que observar las chimeneas de las casas: es frecuente que un niño abusado dibuje una casa con varias chimeneas de las que sale humo negro".
El sol, además, es otra figura para observar. "Los chicos asocian el sol con el padre o la figura masculina protectora. Cuando hay abuso sexual de un progenitor varón se refleja en el sol. Lo más frecuente es ver que dibujan dos soles: un sol brillante y un sol negro. A veces aparecen rodeados de muchas nubes y las nubes son símbolos de problemas".  Micaela hizo dos soles mientras iba a jardín: le habían pedido que dibujara qué había hecho en las vacaciones.



¿Basta con que aparezca algo de todo esto en un dibujo para sospechar de un abuso sexual? "No. Tiene que haber una sumatoria de factores para que amerite hacer una consulta. Primero tienen que aparecer indicadores en muchos dibujos, no sólo en uno", cierra López.



Micaela hizo estos dibujos en la adolescencia. En el primero, su padre está sobre ella en su cama tapándole la boca. En el siguiente, “no puedo dormir por el miedo de que el abuso vuelva a ocurrir”. En el último, “él me preguntaba cómo estaba el agua cuando me bañaba y se quedaba ahí”, mirándola desnuda.
Micaela hizo estos dibujos en la adolescencia. En el primero, su padre está sobre ella en su cama tapándole la boca. En el siguiente, “no puedo dormir por el miedo de que el abuso vuelva a ocurrir”. En el último, “él me preguntaba cómo estaba el agua cuando me bañaba y se quedaba ahí”, mirándola desnuda.
El resto es observar: la expresión facial y corporal del chico, el ánimo, el comportamiento y si está o no "muy sexualizado". Es decir, puede ser normal que un chico de 13 años con acceso a Youtube dibuje genitales pero no que lo haga una nena o un nene de 6 o 7 y además quiera, por ejemplo, tocar los pechos o apoyar el pene en otras personas. "Hay que abrir los ojos. Esto pasa con chicos de clase baja, media y alta. A veces, cuando una docente o un adulto de la familia puede detectarlo, le salva la vida".

lunes, enero 14, 2019

La venta pública de los cuerpos femeninos jóvenes: los concursos de belleza




El lado oscuro de los concursos de belleza
“Se decide qué cuerpos valen y cuáles no”
El movimiento contra los concursos de belleza surgió antes del Ni Una Menos, pero se potenció desde 2015 con el reflorecimiento feminista. “El mensaje que se da a las mujeres es nefasto”, dice la ex reina de belleza Gabriela Macías.
“Cambié mi mirada sobre los concursos de belleza cuando me tocó estar del lado del jurado”, cuenta a PáginaI12 Gabriela Macías, de 34 años, ex reina en dos oportunidades, a los 15 y 21 años, en Río Gallegos. En 2014, para el aniversario de la ciudad, el municipio la convocó junto a otras ex soberanas para integrar el jurado con dos funcionarios comunales. “Ya me había recibido de nutricionista y como parte del evento les había dado una charla a las participantes sobre alimentación saludable. Todo el jurado quería votar a una chica que yo misma había pesado y estaba con bajo peso. Era preciosa y desfilaba muy bien, pero discutimos. Tuve que plantear que no podíamos premiar la anorexia. Fui contundente y logré que varios en el jurado entendieran. Y no fue elegida. Si ganaba, hubiera sido un mal mensaje a los adolescentes. Ese año me di cuenta de que estos concursos no eran buenos. En ese entonces no me reconocía feminista”, dice Macías. Como ella, cada vez son más las voces contra los certámenes de belleza que se realizan como parte de las atracciones de las fiestas tradicionales, tan arraigadas en el país, para promocionar turísticamente el lugar. Lentamente se van aprobando ordenanzas que los eliminan o reemplazan por la elección de “jóvenes” o “personas” destacadas –sin distinción de edad ni género – por su aporte a la comunidad.

“Si bien hay algo que empezó a cambiar y en algunas ciudades se dieron de baja, la resistencia a dejar de cosificar a las mujeres y exponerlas al juicio de los otros es enorme”, advierte a Página/12, la artista visual Lala Pasquinelli, integrante de Mujeres que no fueron tapa, un espacio con presencia en redes sociales, desde donde se cuestionan los estereotipos de género que reproducen revistas y diarios.
El movimiento contra los concursos de belleza surgió antes del Ni Una Menos, pero se potenció desde 2015 con el reflorecimiento feminista en el país. “En el 2015, con el Ni Una Menos, vi claramente cómo estos concursos contribuían a formar estereotipos. La salud no es prioridad ni lo será.  Los empresarios, los municipios, sólo quieren lucrar a costa de jovencitas y el mensaje que se da a las mujeres es nefasto: ‘La belleza se concursa, se compite, y otros te van a valorar, porque vos no tenés poder ni para valorar tu propia belleza’”, agrega Macías.
–¿Cómo mira ahora los concursos de este tipo? –le preguntó este diario.
–Cada mujer debe encontrar y amar su propia belleza con las caderas heredadas de la abuela o la nariz del padre que no le gusta con su belleza auténtica y entender que nadie tiene ni puede ponernos puntos por lo que muestra nuestro reflejo. No podemos darle ese poder al otro sobre nuestro cuerpo. Sin duda, los certámenes de belleza forman parte de ese iceberg que suele representar la violencia donde lo visible son los golpes, los femicidios, pero en la parte que no se ve es donde radica la raíz de todo, como los chistes machistas, como el rosa para nena y el celeste para nene. Y también estos certámenes –consideró Macías.

Reglamentos

Una de las pioneras en la lucha contra este tipo de concurso es Verónica Bajo, integrante de Acciones Feministas y de Mujeres en Bandada, organizaciones que vienen manifestándose desde 2013 contra la elección de reinas en distintas localidades del sur de la provincia de Buenos Aires, como Bahía Blanca y Monte Hermoso. “¿Cómo es posible que desde municipios se hagan campañas por noviazgos sin violencia, y luego se los invita a los jóvenes a ver un espectáculo cosificador de mujeres? Yo llamo a esto la ‘tinellización’ de Estado. ¿Hasta cuándo tendremos a funcionarios/as eligiendo traseros de jóvenes y niñas? ¿Hasta cuándo el Estado dejando en letra muerta la Ley 26.485 que ampara a las mujeres de la violencia simbólica?”, repite Bajo. En Monte Hermoso, finalmente, el municipio dio de baja el concurso de reina en la Fiesta de la Primavera.
La escritora e investigadora del Conicet Laura Arnes aporta otro punto de vista: “La belleza sigue siendo una forma de validación de las mujeres y, sospecho, más en pueblos pequeños, conservadores. Y esa validación tiene que ver con un reconocimiento. ¿Cuáles son las posibilidades de reconocimiento para las mujeres en esos lugares? La belleza es una moneda de cambio, la posibilidad de trabajo. Me parecen terroríficos esos concursos. Pero la belleza es lo que te hace deseable en ciertos contextos todavía. Ser tapa de revista, estar en un programa como el de Tinelli, casarte con un futbolista millonario, conducir un programa en la tele… Es un sistema de la aparición de las mujeres en la escena pública”, analiza Arnes.
Los reglamentos de muchos de estos concursos siguen siendo discriminatorios y sexistas: en algunos casos, solo pueden participar jóvenes “solteras” y “sin hijos”. Y pierden el reinado si quedan embarazadas o se casan, es decir, si dejan de estar a disposición para todas las miradas masculinas y pasan a pertenecer a un solo macho. En la Fiesta Nacional de la Cebada Cervecera, en Puán, provincia de Buenos Aires, se exige además, para participar, una altura mínima de 1,65 metro. En el formulario de inscripción del 2017 para la Reina de la Fiesta provincial del Turismo, en Guatreché, La Pampa, las aspirantes tenían que poner el color de ojos.
En varias fiestas, además, se eligen “reinitas” como en la del Girasol, en Carlos Casares, provincia de Buenos Aires, que se celebra del 15 al 17 de febrero, y tiene concurso de Miss Girasolito. El 6 de enero las postulantes jóvenes, y las niñas, desfilaron en camioneta por las calles de la ciudad y se presentaron en un escenario montado en la avenida San Martín entre Almirante Brown y Pueyrredón. De a una saludaron al público y a las autoridades presentes, entre ellas, el intendente Walter S. Torchio (PJ) junto a su esposa Andrea Grobocopatel. (http://portaleltoro.com/xxvii-fiesta-nacional-del-girasol-se-presentaron-las-postulantes-a-reina-del-partido/).
En la Fiesta Nacional del Trigo, que se hace en Leones, Córdoba, hay también Miss Espiguita. Como novedad, varios concursos se aggiornaron a la luz de la Ley de Identidad de Género y permiten que participen chicas trans. “Aunque tristemente se ve como algo positivo incluso desde sectores feministas o LGBTI, para mí es otra forma de precarización de mujeres trans, reforzando estereotipos patriarcales sumamente opresivos, que incluye la violencia estética”, objetó Verónica Bajo, de Acciones Feministas. Este año, en Villa María, Córdoba, por primera vez hay una joven trans finalista para Soberana del Festival de Peñas, que se realizará del 8 al 12 de febrero.

Mensajes

Para Lala Pasquinelli, este tipo de concurso son “una síntesis casi perfecta de lo que queremos cambiar en relación a la mirada sobre los cuerpos y su valoración”. En un espacio donde especialmente el foco está puesto en la apariencia, lo que se elige es el cuerpo que más se acerca al modelo de belleza hegemónica, los cuerpos se exhiben vestidos y semidesnudos, caminan para poder ser examinados y un “jurado” elige. “Es de una crueldad impresionante. Entonces, una vez por año, localmente se decide cuáles son los cuerpos que valen y cuáles no. Y también es una práctica que normaliza la opinión sobre los cuerpos, el juicio, el vos sí y vos no. Todo con lo que queremos terminar. Me remite mucho la imagen de estos concursos a un remate de hacienda, en una exposición en cualquiera de esas mismas ciudades”, apuntó la creadora de Mujeres que no fueron tapa.
–¿Por qué cree que están tan arraigados y hay tanta resistencia para eliminarlos? –le preguntó este diario.
–Cambiar este tipo de prácticas tiene un valor simbólico enorme: es decir basta, las mujeres no somos pedazos de carne para ser evaluados y elegidos. No queremos ese lugar, queremos ocupar los espacios por lo que hacemos, por lo que podemos hacer. Para quienes se oponen a sacarlos, es un recorte a su potestad sobre los cuerpos de las mujeres. Y si ahora consiguen esto, ¿qué van a pedir mañana?, se preguntan. Creo que la resistencia pasa por ahí, porque lo que se juega es una mirada del mundo, privilegios, potestad para cosificar y otorgar a las mujeres un lugar muy reducido dentro del espectro social, y no un evento en sí.

Argentina abrirá su primer hospital de médicos y curanderos Mapuches

La conquista de América llevó a una imposición cultural que ha causado que la medicina occidental sea una de las más utilizadas en el planeta. Los pueblos indígenas de América que habitaron estas tierras antes de que los conquistadores llegaran a invadir tambien sufrían enfermedades que ellos combatían con una medicina natural que ere mucho más amigable a nuestro sistema inmunológico.
En la provincia de Neuquén, Argentina, el 8% de la población es Mapuche, uno de los pueblos originarios que habitan Chile y este país, desde antes de la llegada de los españoles. Eso quiere decir que 8 de cada 100 personas se reconoce como originario y, con ello, reconoce y practica su cultura. Pero, al momento de algo tan importante y crítico como un problema de salud, los originarios precisan atención, y no quieren renunciar por eso a sus creencias.
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Por eso, en la provincia se decidió articular las culturas que ya conviven en la vida cotidiana y dar vida a un hospital intercultural, que tiene como referencia las experiencias en salud intercultural de Chile, donde la medicina pública tradicional y la medicina Mapuche se conjugan.
El centro se llamará "Ruca Choroy", como un espejo de agua que se encuentra en la provincia, y allí médicos, científicos y curanderos tradicionales trabajaran juntos, poniendo a prueba la convivencia, el intercambio, el respeto y la valoración mutua.
De esta manera, quienes no adhieren a los principios de la medicina occidental podrán contar con una ceremonia religiosa o recibir los preparados naturales a los que se acostumbra su pueblo.
Este centro de salud, que será el segundo en Latinoamérica y el primero en el país, tendrá una superficie de 522 metros cuadrados. Es un trabajo en conjunto entre el equipo técnico del área de salud provincial y el equipo de salud rural del hospital Aluminé junto a las comunidades Mapuche Aigo y Huenguihuel, que se harán  cargo de la mano de obra.
Su creación se enmarca legalmente en el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, que señala el respeto al derecho de los pueblos originarios a ser consultados para ajustar los parámetros de atención médica a sus tradiciones y cultura.
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"Es el producto de 15 años de experiencia junto con estas comunidades Mapuches. En ese camino nos acercamos a una relación entre la biomedicina y la medicina Mapuche. Cada una con su valor y sus técnicas, la idea es que se aprovechen ambas", señala Fabián Gancedo, médico del hospital de Aluminé.
El primer paso fue el diseño del edificio, que se ubicará en tierras de la comunidad Huenguihuel. "Habrá un lugar para hacer fogones, para los curadores Mapuches, los componedores de huesos, para los yerbateros, y un espacio ceremonial para el machi, la máxima figura de la ceremonia curativa Mapuche", añadió Fabián. Otro detalle particular que tendrá el Ragiñ Kien es que sus camas no estarán orientadas hacia el oeste, debido a que hacia allí, tras la Cordillera de los Andes, es a donde van los muertos, según la cosmovisión Mapuche.
Por otro lado, Lorenzo Loncón, de la Confederación Mapuche de Neuquén, explicó que la concepción de la medicina occidental es "separar todo": al hombre y a la cultura de la naturaleza, en contraposición a la visión Mapuche, donde todo implica "unidad". Según Loncón, la medicina milenaria "ha demostrado que, si es natural, es mucho mejor que una combinación química o sintética" y que "si todas las culturas somos diferentes, también la medicina tiene que ser apropiada a cada cultura".
Florencia Trentini, doctora en antropología de la Universidad de Buenos Aires, comentó a RT que este tipo de proyectos "son positivos, porque visualizaban prácticas de salud indígenas" y las pone "casi a nivel de la medicina hegemónica". En ese sentido, rescató que "aunque sea en los marcos de esa medicina y dentro de un hospital, se trata de tener en cuenta otros espacios como los fogones".

Mi voz tiene un eco....


Mi escritorio: foto y flores del jardín de Marta Zabaleta

En este minuto, es este:
las 10 primeras entradas en este minuto son

Estados Unidos
8
Emiratos Árabes Unidos
2
Reino Unido
2
México
1
Rumanía
1
Singapur
1
Tailandia
1
Ucrania
1

Somalia                           1 
El Salvador                     1

Por contraste, antes de las 24.00 fue asi:
Francia
77
Estados Unidos
30
Reino Unido
21
Brasil
9
Alemania
7
Chile
6
Irlanda
6
Vietnam
6
Malasia
4
El Salvador
4

Y en el último mes:

Estados Unidos
917
Rusia
712
Francia
569
Reino Unido
466
Región desconocida
284
Chile
281
Alemania
259
Países Bajos
179
Irlanda
149
Argentina
123

 Como en cualquier momento:

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Alemania
49931
España
48977
Reino Unido
44217
Francia
26621
Colombia
15688
Chin Chin ...


domingo, enero 13, 2019

CHILE y la felicidad


No hay ninguna descripción de la foto disponible.

CHILE: puerto de Valparaíso, Foto de C.Kent.


La imagen puede contener: cielo, nubes y exterior

FRANCIA: la prensa y media britanicas ignoran el fenómeno francós.




Las protestas de ayer mostraron un claro crecimiento del fenómeno
Cada vez hay más chalecos amarillos
Hasta la policía admite que hubo casi el doble de gente protestando en todo el país en la novena fecha de los chalecos. En algunos pueblos, el diez por ciento de la población tomó la calle. Un reclamo que también se complejiza.
La batalla de París, con mucho frío, enfrentando el gas y los camiones hidrantes.
La batalla de París, con mucho frío, enfrentando el gas y los camiones hidrantes. 

Imagen: AFP
Desde París
Francia continúa sumergida en el laberinto amarillo. La novena jornada de manifestaciones convocada por el movimiento de los chalecos amarillos volvió a sacar a la calle a decenas de miles de personas y a ser, una vez más, el teatro de enfrentamientos suculentos, tanto en París como en otras ciudades del país. “Esta vez, con todo lo que dijeron de nosotros, no pensé que habría tanta gente”, decía a PaginaI12 un manifestante amarillo en los alrededores del convulsionado Arco de Triunfo. La cifra de la novena jornada de insurrección reunió según la policía a 85 mil personas en todo el país, bastante más que la precedente, donde se contaron 50 mil manifestantes. Frente a ellos, el gobierno desplegó 84 mil policías y gendarmes que detuvieron a 160 personas.
El alcance de la respuesta a esta convocatoria pudo medirse en la pequeña localidad de Bourges, en el centro de Francia, donde desfilaron 6000 personas para una población que apenas sobrepasa las 65 mil. Dos de los líderes de la revuelta, Maxime Nicole, alias Fly Rider, y Priscilla Ludosky, habían pedido a la gente que se reuniera allí porque es “un lugar poco conocido por la policía”. Las autoridades prohibieron el ingreso al centro histórico pero unas 500 personas ingresaron igual. 
Burdeos, Tolosa, Lile, Estrasburgo, París o Bourges, el espectáculo de este fin de semana repitió los sucesos de las jornadas precedentes:intercambios de proyectiles de todo tipo y balas de goma entre policías y manifestantes, espesas nubes de humo, cañones de agua para dispersar a la gente y batallas campales entre fuerzas del orden y chalecos amarillos, destrucción de comercios y autos y focos de incendios por todas partes, la guerra urbana probó que, al menos el sector más radicalizado de los chalecos amarillos, no perdió su encono contra el sistema. Las consignas son hoy diferentes de las que se escuchaban el 17 de noviembre cuando se llevó a cabo el primer acto de esta rebelión. Ahora se exige más. 
Desde la primera protesta contra el aumento del precio del gasoil hasta ahora, los planteos se fueron ampliando. El movimiento amarillo tomó el rumbo de una exigencia a la vez política e institucional. Los chalecos amarillos reclaman que se modifique la Constitución para que se introduzca el derecho a organizar un Referendo de Iniciativa Ciudadana, el RIC. Su meta consiste en impugnar mediante la consulta las leyes “negativas” así como revocar el mandato de un hombre político si este no cumple con las promesas o realiza una mala gestión. Esta medida está integrada en las 42 “directivas del pueblo” expuestas hace dos semanas por el movimiento. 
“No quiero ser rico, ni que me aumenten el salario, ni ser propietario, ni que me regalan nada. Sólo quiero poder vivir con lo que gano y no sobrevivir como nos ocurre ahora. En este país, un salario normal no alcanza para mantener a la familia”, decía a este diario Pierre, un manifestante oriundo del norte de Francia que caminaba tranquilo con otro grupo en los alrededores del barrio de la Opera. Su esposa comentaba con mucho nerviosismo que “seguramente mucha gente que está aquí siente lo mismo que yo: el desprecio del Rey Macron y su corte hacia nosotros, hacia el pueblo, nos motiva cada día más”. 
Ni el Presidente ni el Ejecutivo han sido capaces de adivinar la fórmula para calmar a esa parte del país que se les vino encima. Todo lo que dicen desde arriba provoca más saña y desengaño. El odio hacia el macronismo parece una fortaleza imposible de derribar. En el centro de Bourges, los manifestantes jugaban con un muñeco inflable de Macron como signo de su escaso respeto a la figura presidencial. La intervención del Primer Ministro Édouard Philippe, endureció la postura de la rama más densa de los chalecos. El jefe del Ejecutivo adelantó que este lunes presentaría una “nueva ley” para endurecer las “sanciones” contra las personas que provocan disturbios. Las disposiciones incluirán penas más severas para los actos de vandalismo y las manifestaciones no autorizadas tal y como las organizan los chalecos amarillos. 
Ya tupido en si, el aparato represivo se refuerza sin que ello alcance a disuadir a los líderes de esta insurgencia. Basta con asistir a las confrontaciones para entender que lo último que va a apaciguar los ánimos o a ablandar a los chalecos son nuevas armas disuasivas. Cuando la gente se arrodilla ante la policía que los apunta en medio de una imponente nube de gases lacrimógenos nadie puede creer que leyes o policías suplementario puedan tener algún efecto. “Macron, estas perdiendo la cabeza antes de que te la corten”, decía la frase escrita en su chaleco por un manifestante que participó en los choques con la policía en el Arco de Triunfo. “Como puede ver con toda la gente que salió en el país, la calle es nuestra. Iremos al Palacio presidencial a buscar a Macron”, decía otro manifestante. 
Al cabo de esta novena fecha de protestas empieza a notarse una fractura en la sociedad. Hay una Francia de amarillo activa y  comprometida y otra impaciente porque este revuelo social termine de una vez. Policía contra manifestantes, pueblo contra elites, trabajadores contra corruptos, ricos contra pobres, teorías complotistas por todas partes, degradaciones urbanas, violencia física, amenazas de muerte contra los chalecos moderados, los actores políticos, diputados, intendentes o consejeros municipales, toda la sonata de la confrontación atraviesa la sociedad sin descanso. Hay algo brutal yobsceno que flota en el aire y no se dispersa. La violencia innata del capitalismo, su pecaminosa exhibición de la desigualdad como filosofia es un combustible infinito. 
Jean-Jacques, un modesto productor agrícola del Oeste de Francia, decía, mientras pateaba con rabia la vitrina de una boutique de ropa de lujo: “mire, ve usted, esa cartera de mujer que está ahí cuesta más que dos salarios míos juntos. ¿ Usted cree que se puede seguir viviendo en una sociedad así? Seguramente que no”.


sábado, enero 12, 2019

ARGENTINA:Trabajadoras y estudiantes se manifestaron en solidaridad con las empleadas de Nordelta

Trabajadoras y estudiantes se manifestaron en solidaridad con las empleadas de Nordelta
“Junto a las compañeras discriminadas”
Llegaron a las puertas de Nordelta desde la Universidad de General Sarmiento y la de Luján, y también desde la cooperativa gráfica Madygraf, para demostrar su apoyo “concreto, de mujeres en la calle” a las empleadas domésticas del lugar.
“Son nuestras hermanas de clase”, reivindicaron las manifestantes.
“Son nuestras hermanas de clase”, reivindicaron las manifestantes. 
Centenares de trabajadoras de la cooperativa gráfica Madygraf (ex Donnelley) y estudiantes de escuelas secundarias y universidades del conurbano, realizaron ayer una concentración frente al complejo Nordelta. “El sentido de esta manifestación es expresar nuestro apoyo concreto, de mujeres en la calle, a las compañeras trabajadoras de Nordelta que se han manifestado en contra de la discriminación que sufren de parte de sus patrones”, le dijo a PáginaI12 María de los Angeles Prett, de la Comisión de Mujeres de Madygraf. Agregó que se reunieron frente al acceso principal al barrio privado, en Avenida Nordelta y ruta 197, porque “queremos solidarizarnos con una lucha que se está dando casa por casa, en desventaja, una por una, para denunciar condiciones laborales duras, injustas e intolerables”. Por su parte, Belén Torres, presidenta del Centro de Estudiantes de la Universidad Nacional de General Sarmiento, afirmó: “Estamos aquí junto con estudiantes de la UNLA (Universidad Nacional de Lanús), de terciarios y secundarios, para expresar las luchas de una juventud que desde hace años se viene, nos venimos manifestando, por los derechos de las mujeres, por el Ni Una Menos, y teníamos que estar junto a nuestras compañeras discriminadas”. 
Torres señaló que las luchas del colectivo de mujeres dieron “un aporte importantísimo en la escena política, por todas nuestras demandas, por todas nuestras luchas, pero sabemos que para conseguir que se cristalicen esos reclamos, no lo podemos hacer solas, necesitamos una alianza con todos los sectores que están peleando, como las trabajadoras del Nordelta, que son nuestras hermanas de clase, nuestras madres, muchas de nosotras tenemos madres, hermanas, primas que son empleadas domésticas y sabemos, por ellas, cómo se sufre en carne propia por realizar este trabajo”. Recalcó que por esas razonas “las estudiantes estamos acá para hermanarnos en esta pelea, para decirles ‘no están solas’ y para expresarles que la pelea conjunta es la que vale para derrumbar todos los problemas que estamos teniendo, incluyendo por supuesto el del ajuste que está aplicando el gobierno”.
María de los Angeles Prett recalcó que “todas nosotras, trabajadoras, estudiantes, nos hemos conmovido frente al puño levantado por las compañeras de Nordelta, que viven situaciones laborales duras, injustas e intolerables y por eso hemos tomado esta lucha como propia”. Destacó que la presencia de todas en Nordelta, se debe “a la necesidad de dar apoyos concretos, reales, que es lo que ellas necesitan y también para expresar nuestra bronca porque vemos que se realizan otras movilizaciones de algunos gremios que no tienen la fuerza que se necesita y que ellos podrían tener a la hora de frenar de una vez el ajuste del gobierno de (Mauricio) Macri”. 
“Me parece que algunos dirigentes tienen que aprender de nosotras, las mujeres, que estamos poniendo el cuerpo en cada uno de nuestros reclamos porque lo que se necesita es unir a los distintos sectores en una lucha de verdad para que se termine la explotación de trabajadoras y trabajadores, para organizar una resistencia que valga realmente la pena y para alcanzar una vida que también valga realmente la pena”. Belén Torres aportó que “hay que respaldar a estas luchadoras de Nordelta que, como decía María, están luchando solas contra la humillación que sufren”. 
María de los Angeles también se refirió a la situación que viven en Madygraf, la cooperativa de trabajadores creada luego del cierre decidido por los propietarios de la empresa Donnelley. “Como cooperativa de trabajadorxs estamos cruzados por una crisis general que, en nuestro caso, es doble, porque desde hace cuatro años venimos peleando muy duro para garantizar la fuente de trabajo de más de 140 familias”. A pesar de la crisis económica y los tarifazos que los obligan a pagar cifras millonarias por los servicios de electricidad y gas, entre otros, en los últimos meses “hemos podido realizar nuevos emprendimientos muy importantes. En la sede de la cooperativa, en el kilómetro 36,700 de la ruta Panamericana, frente a la Ford, “hemos puesto en marcha un club obrero en nuestra fábrica que tiene las puertas abiertas para todos los sectores, algo que no hacen los sindicatos tradicionales; nosotros vamos a darle la opción de tener una pileta y un lugar de esparcimiento a todos los trabajadores contratados que no tienen lugar en los sindicatos burocráticos”. Rodrigo Lezcano, responsable de prensa de Mardygraf, dijo que seguirán apoyando en su lucha “a las empleadas domésticas que han denunciado los contrastes que hay entre las realidades de ellas y de sus patrones y patronas”.

ARGENTINA: Un amparo contra la venta del Cerro de los Siete Colores-

La Justicia hizo lugar al reclamo de los vecinos de Purmamarca, Pag 12, 11 de enero
Un amparo contra la venta del Cerro de los Siete Colores
La Cámara Civil de Jujuy le ordenó al artista "Memo" Vilte, que dice haber comprado el cerro , no hacer ninguna construcción. Los vecinos se mantienen en alerta a la espera de que la Justicia resuelva la cuestión de fondo.
Edgardo "Memo" Vilte dice haber comprado el cerro y le rodeó con un alambrado y rejas.
Edgardo "Memo" Vilte dice haber comprado el cerro y le rodeó con un alambrado y rejas. 
Esta semana, la Cámara Civil y Comercial de Jujuy habilitada en feria hizo lugar a la acción de amparo ambiental que, tal como anticipó PáginaI12, presentaron los vecinos de Purmamarca en contra de Edgardo "Memo" Vilte. El artista asegura haber comprado el Cerro de los Siete Colores y después del escándalo que se generó tras el cercamiento que hizo de los accesos, fue obligado a levantar el alambrado y las rejas que había colocado en los alrededores del Paseo de los Colorados y en la base de uno de los lugares más emblemáticos del pueblo.
La jueza habilitada en feria, Alejandra Caballero, ordenó a Edgardo César Demetrio Vilte, más conocido como "Memo", a abstenerse de ejecutar cualquier obra de construcción o de modificar las condiciones actuales del inmueble emplazado en la localidad de Purmamarca, cuyo proyecto no estuviera aprobado por la Comisión Municipal de esa localidad y por la autoridad de aplicación de la ley provincial 5.206, vinculada con la declaración de la Quebrada de Humahuaca como Patrimonio de la Humanidad. Además, dice el fallo, debe abstenerse de desarrollar actividad comercial o cultural sin la debida habilitación municipal.
El fallo a favor de los vecinos
Mientras la Unidad de Gestión de la Quebrada de Humahuaca, que depende del gobierno provincial, analiza el proyecto que presentó Vilte ante el organismo para la realización del anfiteatro, la Comisión Municipal no autorizó el permiso que había solicitado el músico para realizar un encuentro entre el 4 y el 7 de enero a través del cual pretendía realizar la presentación de su última producción discográfica.
La abogada Claudia González explicó que la cuestión de fondo será tratada en febrero, cuando finalice la feria. "Vilte dice que compró un bien como el Cerro de Siete Colores que nosotros entendemos que es un bien público. Salió la Secretaría de Turismo de la provincia a ratificar las palabras de Vilte, reconociéndolo como el dueño. Sin embargo, lo que nosotros no sabemos es si compró y en ese caso a quién y cómo lo hizo. Memo Vilte va a tener la oportunidad de asistir a la audiencia cuando se lo convoque y tendrá que presentar la documentación correspondiente. De todas maneras la cuestión de fondo en el amparo es la cuestión ambiental y el ejercicio del derecho colectivo que están reclamando los actores que están beneficiando no sólo a los otros vecinos de Purmamarca sino a todos los que tenemos derecho a gozar del paisaje y del acceso al Cerro de los Siete Colores. Su familia es propietaria de los territorios aledaños, pero de ahí a comprar el cerro hay un gran trecho y nosotros todavía no pudimos acceder a la documentación", aseguró la letrada que volvió a recordar que, independientemente de la propiedad o no del territorio, cuando se trata del derecho colectivo rigen otros parámetros.
Vanesa Condorí, una de las demandantes, señaló en relación al fallo: "No es lo que nosotros esperábamos, que era algo más contundente, por eso seguimos con reuniones. El pueblo no confía en estas medidas, pero hay que esperar. Nos estamos juntando para ver que más hacemos y también esperando que no se realice ningun tipo de actividad porque si escuchamos a Memo Vilte, él sigue con la posición de avanzar y hacer el anfiteatro basándose en una movida cultural, pero nosotros no estamos de acuerdo", explicó.
Habrá que esperar hasta febrero para que el Poder Judicial aborde la cuestión de fondo. Mientras tanto, los vecinos seguirán en alerta.